Agresividad y conducción: por qué nos ponemos agresivos al volante

¿Por qué nos ponemos agresivos al volante? En Goodyear analizamos la relación entre agresividad y conducción. ¡Entra!

¿Eres un conductor agresivo? Agresividad y conducción son conceptos parejos cada vez con más frecuencia. Según el estudio ‘Influencia de la agresividad en los accidentes de tráfico’, 2,6 millones de conductores (10%) han admitido haber peleado o estar dispuestos a hacerlo con otro conductor por un problema de tráfico y alrededor de 3,2 millones (10,9%) han reconocido haber retado a otro conductor a salir del coche para solventar sus diferencias. ¿Por qué nos ponemos agresivos al volante? En Goodyear analizamos los factores que influyen en el binomio agresividad y conducción.

Conducción automatizada

Cómo es el perfil del conductor agresivo

¿Es posible realizar un perfil del conductor agresivo en España? Según el estudio elaborado elaborado por la Fundación Línea Directa en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación de Tránsito y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia (INTRAS), hablaríamos de un hombre joven, de unos 32 años, con menos puntos en el carné y que circula principalmente por vías urbanas. Conductores, además, que reaccionan con de forma agresiva contra las mujeres y los conductores noveles recurriendo a insultos y tópicos machistas.

Por comunidades autónomas, los murcianos y los riojanos son los que admiten ser más irascibles al volante, frente a los gallegos y extremeños que se consideran los más tolerantes al conducir. En conjunto, un 35% de los conductores españoles se definen como agresivos, mientras que los madrileños (51%) y los catalanes (12%) son considerados los más agresivos por otros conductores.

Agresividad

Causas de la agresividad en la conducción

El 20% de los conductores españoles atribuye la agresividad en el coche al estrés del día a día, principalmente al trabajo y la familia, mientras que el 15% de los automovilistas culpa a las conductas y maniobras de otros conductores y un 12% lo achaca a los atascos.

Hay circunstancias que pueden agravar la agresividad al volante como por ejemplo:

– Frustración: sentirse ofendidos o amenazados por la maniobra de otro coche.
– Piques y rivalidades entre conductores.
– Sensación de refuerzo por otros ocupantes.
– Percepción de intencionalidad: si el conductor entiende que hay intención de afrenta por parte del otro implicado, aumenta la agresividad.
– Reciprocidad: “ojo por ojo”.
– Estrés: incide directamente en la agresividad (como el calor, viaje largo, llegar tarde…).

Agresividad y conducción

Prácticas agresivas a erradicar

Gritar, insultar, gesticular, usar el claxon y las luces, adelantar y bloquear al otro vehículo son prácticas agresivas a erradicar en cualquier tipo de conducción. De la misma forma que actitudes como frenar repentinamente para que el de detrás pare bruscamente, cambiar de carril inadecuadamente provocando el frenado del vehículo de detrás, poner nervioso a un vehículo que esté estacionando, gritar a los conductores noveles a los que se les cala el motor son acciones consideradas como un ejemplo de agresividad.

La agresividad al volante tiene como consecuencia directa pérdida de concentración y tendencia a conductas irresponsables y arriesgadas. Las distracciones al volante (originadas bien a causa de un comportamiento agresivo o bien como un despiste) son causa de accidentes y motivo de infracción, tipificadas, en algún caso, en el Reglamento de Circulación al ser conductas imprudentes que se pueden considerar infracciones de tránsito y delitos.

La alta agresividad multiplica por 10 el riesgo de sufrir un accidente con víctimas. De hecho, según el estudio Influencia de la agresividad en los accidentes de tráfico, si aplicamos el ‘factor agresividad’, se estima que, en el 2016, se vieron implicados 31.046 conductores con alta agresividad en 28.617 accidentes con víctimas.

¿Eres agresivo? Descubre qué tipo de conductor eres y mantén buenas prácticas al volante para evitar situaciones de riesgos, imprudencias y problemas en carretera. Garantiza tu seguridad y la de los demás, olvida la prisa y la agresividad en la conducción y disfruta de los kilómetros que cuentan.