Agroturismo en La Rioja: descubre sus excelentes tierras

El agroturismo es la mejor forma de conocer La Rioja. Entra y descubre sus bellas tierras con esta interesante ruta

Agroturismo supone llevar el turismo rural un paso más allá. Alojarse en el campo, conocer de cerca las actividades agropecuarias de la zona, participar en ellas con sus protagonistas… Sin duda se trata de una experiencia recomendable, sea la época que sea. El agroturismo puede practicarse en prácticamente cualquier punto del país, pero los amantes del vino saben que entre los mejores destinos figura siempre La Rioja. Tierra de viñedos, de montañas, de antiguas ciudades medievales, de peregrinos…

La Rioja tiene mucho que ofrecer. Aquí te contamos algunos de los mejores planes para disfrutar del agroturismo en la tierra del vino.

Visita una bodega

Imprescindible. No puedes irte de La Rioja sin haber visitado una de las muchas, muchísimas bodegas, que producen el preciado vino con denominación de origen La Rioja (o cualquier otro). Descubre cómo se produce el caldo, los misterios de un proceso que lleva repitiéndose desde hace siglos (con avances, eso sí) y, por supuesto, aprende a catar los mejores vinos de cada cosecha.

Hasta 88 bodegas en la región ofrecen visitas guiadas con degustaciones. En la Bodega Lecea  de San Asensio, por ejemplo, podrás descubrir el pisado tradicional de la uva. Y en Bodegas López de Heredia, en Haro (la capital del vino), podrás pasear entre sus 15.000 barricas de roble o conocer cómo se fabrica cada uno de estos contenedores.

Bodega de La Rioja

Pon a punto los viñedos

Si viajas a La Rioja en otoño, puedes apuntarte a la vendimia y colaborar en la recolección de la uva con las bodegas de la zona. Si visitas la comunidad en primavera o verano, también puedes acercarte a los viñedos para preparar el terreno para la próximas añadas. La empresa Riojatrek organiza en estas fechas jornadas en las que no sólo podrás poner a punto las vides, sino también embotellar vino, degustar el producto y, en definitiva, conocer de cerca cómo es el trabajo de un viticultor.

Recorre los senderos

Por La Rioja pasa el Camino de Santiago francés, el más popular entre los peregrinos que acuden cada año a Santiago de Compostela. Esto es sinónimo de senderos, y senderos significan deporte y turismo en contacto con la naturaleza. Las opciones son numerosas. Puedes recorrer, por ejemplo, la etapa entre Nájera y Santo Domingo de la Calzada, y culminar el trayecto en esta bonita ciudad medieval que es Conjunto de Interés Histórico-Artístico. O bien adentrarte en un sendero entre viñedos, como el que une Haro y San Vicente de la Sonsierra, 12 kilómetros que atraviesan multitud de viñedos diferentes.

O incluso piérdete en la Reserva Natural de los Sotos del Ebro en Alfaro, donde además de senderos encontrarás decenas de especies de aves, playas de grava, meandros… La visita merece la pena.

San Vicente

Y descubre los pueblos con encanto

Como Ezcaray, un pueblo con mucho encanto que tiene desde pistas de esquí hasta algunas de las mejores croquetas de España.

Y de colofón… tarde de tapas

Después de unos días intensos de agroturismo hay que llenar el estómago, y es bien sabido que comer en La Rioja es uno de los mayores placeres que ofrece esta tierra. Bodegas con restaurante, locales exclusivos y, por supuesto, la ‘senda de los elefantes’ o, lo que es lo mismo, la calle Laurel de Logroño, famosa por sus pinchos. Déjate guiar por tu vista y olfato… y encontrarás recompensa segura.