Ahorrar combustible: trucos y consejos que deberías conocer

A la hora de ahorrar combustible hay una serie de trucos y consejos que deberías conocer. ¡Entra y descubre cómo gastar menos en tus desplazamientos!

Entre las muchas recomendaciones y trucos para el ahorro en combustible que habrán llegado a tus oídos, desde que conduces, puede que haya un consejo que hayas pasado por alto, el que tiene que ver con la calidad de los neumáticos. De tu elección de neumáticos puede depender hasta el 20 % del consumo de combustible de tu coche (es decir, más o menos, uno de cada cinco depósitos), en cercana competencia con la velocidad a la que circulas, el uso que hagas del aire acondicionado o la presión con la que sometas al motor con una excesiva aceleración en las marchas.

 

La etiqueta energética europea

Una vez que ya no puedes alegar desinformación, lo siguiente es ponerte al día acerca del concepto de etiqueta energética europea, ese distintivo que, desde 2012, es de obligada colocación en los neumáticos y nos proporciona información acerca de sus características. No solo sobre ahorro de combustible, sino también de agarre sobre mojado y ruido.
En concreto, el ahorro de combustible lo verás expresado mediante una escala coloreada de la A a la G, en la que A (verde) indica la mayor eficiencia en ahorro y G (rojo) indica la menor. La traducción monetaria de esta escala es, más o menos, que entre unos neumáticos de categoría A y otros de categoría G puede haber una brecha cercana al 8 % en consumo de combustible, que, en función del que utilices, supondría un ahorro de entre 5 y 10 litros por cada 100 kilómetros, debido, básicamente, a la mayor adherencia a la rodadura de los de clase A. Suponiendo que hicieras 12.000 kilómetros al año, te ahorrarías unos 140 euros circulando con neumáticos eficientes. Más o menos, lo que viene a costar un neumático de buena calidad. En este contexto, quizá te interese saber que, según un informe de la OCU, Neumáticos Goodyear aparece entre las tres primeras marcas en materia de eficiencia energética.

 

Te recomendamos que te fijes en la etiqueta adhesiva, donde vienen las condiciones de carga, presión, etc. Procura no superar, ni por encima ni por debajo, las presiones marcadas por el fabricante y revisarlas, como mínimo, una vez al mes. De hecho, si llevas los neumáticos con una presión de 0,5 kg/cm2 inferior a la adecuada, provocas un descenso del rendimiento del combustible de en torno al 3 %. Y ten en cuenta que circulando con la presión adecuada no solo ahorras en combustible, sino que también lo harás en neumáticos, pues fuerzas menos su desgaste.

 

Algunas recomendaciones adicionales

Al margen de la etiqueta, los conductores debemos ser conscientes de que, sin un buen mantenimiento de las ruedas, reducimos su vida útil. También debemos ser cuidadosos en la conducción, reducir la velocidad (antes de llegar a baches, bandas de rodadura o badenes) y evitar fricciones con los bordillos. Todo ello puede dejar marcas en la goma y deformar internamente las ruedas.

Y una regla elemental a la hora de comprar neumáticos: que sus características se ajusten al uso previsto del vehículo. Por poner un ejemplo, no puedes dar la misma importancia a la adherencia en superficie mojada, si vives en Asturias, que si vives en Murcia.

Por último, hemos de recordarte que hay dos vicios muy comunes entre los conductores que gravan considerablemente el consumo: circular en ciudad con brusquedad y, en carretera, apurando mucho las marchas. Si prescindes de ellos y te conciencias de la necesidad de comprar, por ejemplo, neumáticos Goodyear, por su alta eficiencia, tu bolsillo lo agradecerá, con el paso del tiempo.