Anticongelantes: todo lo que necesitas saber sobre un líquido clave en la refrigeración del motor

15 octubre | 2019 | Goodyear

¿Sabes qué son exactamente los anticongelantes y de qué se componen? En Goodyear te contamos qué tipos hay, sus características y mantenimiento

¿Sabes qué son exactamente los anticongelantes y de qué se componen? En Goodyear te contamos qué tipos hay, sus características y mantenimiento.

El motor de un coche es el elemento clave para un correcto funcionamiento. Da igual que llevemos un vehículo lleno de extras y con la última tecnología: si el motor falla, no podremos viajar. Por eso es determinante mantenerlo en perfecto estado y cuidar de sus componentes y una de las formas más importantes de hacerlo es mediante el líquido refrigerante, lo que conocemos de manera común con el nombre de anticongelante.

¿Qué es el anticongelante?

Aunque líquido refrigerante y anticongelante parezcan términos antagónicos, lo cierto es que en el mundo del motor no lo son tanto. El anticongelante es una de las propiedades del líquido refrigerante que se utiliza en los vehículos, pero no la única. Este líquido, además, sirve para refrigerar el motor, permitiendo que trabaje a la temperatura idónea sin que llegue a sobrecalentarse.

La composición del líquido refrigerante es, en una altísima proporción, agua; eso significa que si no se le añade un aditivo que haga que ese líquido no se congele, podría llegar a solidificarse durante los meses más fríos del año. Además, el agua es corrosivo, por lo que el líquido refrigerante tiene que proteger al motor de este factor con otro tipo de componentes.

Anticongelante de motor

¿Qué tipos de anticongelante existen?

Al anticongelante se le añade un colorante para que tenga un color específico, que nos dice el tipo de líquido que estamos utilizando y qué propiedades aporta al motor. Sin embargo, cada fabricante utiliza sus propios colores sin que haya una unanimidad de criterios que nos ayude a identificarlos.

Dependiendo de la temperatura de congelación y del punto de ebullición que alcance, estaremos ante un tipo de anticongelante u otro. Esas temperaturas dependen de los etilenglicoles, los alcoholes que llevan utilizándose casi 100 años en el líquido refrigerante: dependiendo del grado de pureza que se utilice en los etilenglicoles, el anticongelante podrá soportar más o menos las temperaturas extremas.

  • 10 por ciento de etilenglicoles: se puede usar entre -4ºC y 102ºC
  • 25 por ciento de etilenglicoles: se puede usar entre -12ºC y 103ºC
  • 50 por ciento de etilenglicoles: se puede usar entre -37ºC y 108ºC

Además, los anticongelantes se pueden diferenciar entre orgánicos, inorgánicos e híbridos:

  • Orgánicos: duran mucho más, alcanzan temperaturas de congelación más bajas, protegen todos los elementos del motor de la corrosión (incluidos plásticos y aluminios) y es más ecológico.
  • Inorgánicos: no son tan completos como los orgánicos: duran menos, se congelan antes y no protegen todos los materiales que componen el motor.
  • Híbridos: apenas se usa en algunos modelos y sus propiedades son una mezcla de las de orgánicos e inorgánicos.

¿Qué anticongelante debemos elegir para nuestro coche?

A la hora de elegir el mejor anticongelante para nuestro vehículo, tenemos que tener algunos factores importantes que el líquido refrigerante debe tener:

  • Baja temperatura de congelación, sobre todo si vivimos en zonas de montaña o de mucho frío. Al mismo tiempo, la temperatura de ebullición debe ser alta para que el refrigerante conserve todas sus propiedades
  • Una viscosidad baja para que se transmita con facilidad por el motor
  • Propiedades anticorrosivas para cuidar los elementos del motor
  • Propiedades antiincrustantes para que no se acumule la cal
  • Propiedades anticavitación para que no se forme espuma que podría taponar el circuito

Es importante dar a nuestro coche productos de calidad, ya que de eso dependerá que el motor funcione correctamente.

¿Cada cuánto tiempo debemos cambiar el anticongelante?

El líquido refrigerante, como sucede con el aceite, hay que cambiarlo cada cierto tiempo o cada determinado número de kilómetros para que transmita todas sus propiedades al motor. Lo ideal es hacerlo cada dos años como máximo o bien cada 40.000 kilómetros, si somos personas que circulamos periódicamente con el coche.

En caso de no hacerlo corremos el riesgo de que el líquido no conserve todas sus propiedades, dado que está compuesto por agua, colorantes, antioxidantes, anticorrosivos y un tanto por ciento de etilenglicol que varía de unos a otros. Todos esos componentes hacen que, junto a los conservantes, el líquido refrigerante alcance la duración recomendada.

Esa cifra de 40.000 kilómetros o dos años se aplica sobre todo a los anticongelantes orgánicos, ya que los inorgánicos tienen menos durabilidad. Sin embargo, es importante revisar los niveles del líquido refrigerante cada año; aprovechar la revisión anual del coche es un buen momento para que los técnicos de mantenimiento puedan comprobar que aún queda un nivel suficiente y que, además, está en buen estado y no hay suciedad, restos sólidos, calcáreos, etc.

El anticongelante es uno de los elementos más importantes de cuantos componen el líquido refrigerante y tenerlo controlado es indispensable para mantener en perfecto estado el motor de nuestro coche. Si cuidas tu vehículo y llevas un mantenimiento mínimo por ti mismo o con profesionales de la mecánica, no tendrás que preocuparte.

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