10 canciones electrónicas que conquistan todo el mundo

Estas canciones están conquistando a todo el mundo. Entra a conocerlas y dale al play, ¡no podrás dejar de escucharlas!

¿Dónde está el límite entre el house, el dance y la música electrónica? ¿Acaso importa? Porque cuando suena un temazo que te anima a levantarte de la silla y bailar como si no hubiera mañana, qué más da a qué género pertenece. Sobre todo cuando ese temazo tiene el poder de producir un efecto similar en muchos aficionados a la música. Hace unos meses os presentamos una playlist de canciones house para escapar de la rutina; hoy os acercamos una selección de canciones house (o dance, o electrónicas) que conquistan a todo el mundo con facilidad. ¿No te lo crees? ¡Dale al play y compruébalo por ti mismo!

Una playlist de música house sólo puede comenzar con él, con el dj escocés Calvin Harris, que tan pronto nos ayuda a escapar de la rutina como caldea el ambiente en primavera. En esta ocasión une fuerzas con el trío de productores británicos Disciples para traernos How deep is your love, esta perla de 2015 que aún hoy sigue atrapándonos cada vez que la escuchamos. Con la sensual voz de la noruega Ina Wroldsen.

Otro que tampoco puede faltar es Avicii. El dj y productor sueco es desde hace años un referente en las pistas de baile. Nuevo single que lanza, nuevo hit que revienta las listas de éxito. Pero, si nos ponemos nostálgicos, cierto es que pocos emocionan tanto como Wake me up, el primer sencillo del jovencísimo músico que en 2013 alcanzó el número 1 en una treintena de países, incluido, por supuesto, el nuestro.

Clean Bandit es una banda británica de música electrónica que lleva pisando estudios de grabación y escenarios desde 2008, pero no ha sido hasta el año pasado, con su single Rockabye – una de las canciones que bailaste en Carnaval –  cuando su música traspasó fronteras para conquistar a medio mundo. Symphony sigue de momento su estela y ya ha sido número en Reino Unido, Suecia y Noruega. Escúchala y entenderás por qué.

Poner la voz a un hit del house o el dance está de moda. El último en apuntarse a ella ha sido el británico James Blunt, que en OK, del dj Robin Schulz, vuelve a aportar su visión amarga y muy particular del romance. OK promete ser una de las canciones del verano, y gracias a la voz de Blunt probablemente se quede con nosotros mucho más tiempo.

También está pisando fuerte en las listas de éxitos la colaboración entre los estadounidenses Cheat Codes y Demi Lovato. No promises es el título de este tema que empieza suave pero que enseguida te invita a bailar y olvidarse del mundo. Si esa no es razón para que te conquiste… ¿qué más necesitas? ¡Irresistible!

Si I lose myself, el primer sencillo del álbum Native de los estadounidenses One Republic, no pasó desapercibido en su día; la versión que remezcló el dj Alesso tampoco lo hizo, hasta el punto de cosechar una nominación a los Grammy. Y es que I lose myself, que habla del miedo a volar, suena mejor con ese toque electrónico que le da el sueco.

Es leer el título de la canción, Don’t you worry child, y ponerse a tararear. Señal de que el tema de los suecos Swedish House Mafia, al que pone voz John Martin, se ha convertido en un clásico de la música electrónica. Por cierto, ganó el Grammy en 2013 a la mejor grabación dance.

Children of a Miracle suena diferente al resto de canciones de esta playlist electrónica, y quizá por eso nos encanta. El holandés Don Diablo y los italianos Marnik han creado aquí un tema de esencia futurista que te atrapa nada más arrancar. ¿Tendrá algo que ver la sugerente voz de Reece Bulimore?

Tiene sólo 17 años, pero ya apunta maneras. El dj holandés Mestose adentra en el future house con Chances, un adictivo tema con el que no podrás dejar de bailar. No sólo su música te seducirá, la voz de Brielle von Hugel también lo conseguirá.

Ponemos punto y final a esta playlist de canciones house que conquistan a todo el mundo con un in crescendo. El que los estadounidenses X-Terra ofrecen en I like the way you move, una canción que pese a contar ya con una década a sus espaldas mantiene intacta la facilidad con la que nos levanta de la silla. ¿Estás de acuerdo?