Los castillos medievales más románticos

Hemos seleccionado los 10 castillos medievales más bonitos de España. ¡Perfectos para sorprender en San Valentín!

¿Todavía buscando un plan perfecto para celebrar San Valentín? No, no te estamos proponiendo ninguna batalla sangrienta al estilo Juego de Tronos, sino de castillos de ensueño, de los de príncipes y princesas; esos castillos en los que doncellas de largas cabelleras esperan a que sus caballeros vengan a visitarlas. En Goodyear ya habíamos hablado antes de castillos, en una ruta fantástica para un fin de semana por Jaén o un viaje inolvidable por castillos con encanto entre Badajoz y el Alentejo portugués; pero esta vez nos rendimos al plan romántico: estos son 10 castillos para disfrutar del amor de la manera más histórica posible. ¡Cupido tiembla!

Castillo del Buen Amor. Salamanca

Situado en la localidad de Villanueva de Cañedo, el castillo del Buen Amor fue construido en el año 1.277 como fortificación militar. El nombre de ‘castillo del Buen Amor’ surge, según la leyenda, porque éste era el castillo en el que el Arzobispo de Santiago Don Alfonso de Fonseca vivía con su amante doña María de Ulloa. Este castillo conserva su estructura original a pesar de sus numerosas reformas para que cuente con todas las comodidades de la vida moderna. La mayoría de sus habitaciones son abovedadas y en él se puede disfrutar de terrazas privadas, del salón de la Torre del Homenaje e incluso visitar un laberinto francés. Y si te acercas hasta Salamanca, tienes parada obligada en el Café Novelty, uno de los establecimientos más representativos de Salamanca.

Castillo de Arteaga. Bizkaia 

Situada en plena Reserva Natural de la Biosfera  de Urdaibai, la Torre de Arteaga se construyó en el siglo XIII. Posteriormente fue remodelada por la emperatriz Eugenia de Montijo, que convirtió la torre en todo un palacio imperial, cuyo trazado se conserva hasta estos días. El hotel en el que ahora se ha convertido es un lugar de lujo para una escapada romántica: siete habitaciones y seis suites con unas vistas inmejorables: la ría de Gernika. ¿Quién no se anima a pasar un fin de semana entre sus almenas?

Castillo de Arteaga

Castillo Bonavía. Zaragoza

Situado a unos veinte minutos de la capital aragonesa, el castillo Bonavía no es un castillo a la vieja usanza. Es una reciente construcción que emula al palacio de la Alfajería, una fortificación construida en Zaragoza en la segunda mitad del siglo XI como residencia de los reyes hudíes de Saraqusta. El hotel está compuesto por varios salones medievales, más de setenta habitaciones y doce almenas desde las que divisar un paisaje de excepción. Tiene zonas ajardinadas y dos espacios que no se pueden dejar de visitar: el patio de Don Quijote (no en vano fue aquí dónde Miguel de Cervantes escribió las andanzas del caballero manchego) y la Mezquita de la Infanta.

Posada Torre-Palacio de los Alvarado. Burgos

Situada en la localidad de Ribero de Montija, en Merindad de Montija, la posada Torre-Palacio está incluida en un conjunto histórico del siglo XVI-XVIII en el que se reunía la nobleza de la época. Se construyó en el año 1531 y sufrió una remodelación completa en el año 2007. La posada cuenta con diez habitaciones de estilo rústico. Tiene un entorno de lujo en el que también puedes practicar senderismo, conducción de kart, hípica y hasta esquí. Si tu idea es hacer turismo, también te proponemos actividades en la provincia que harán de tu escapada el viaje perfecto.

Cal Raich. Montfalcó, Murallat. Lleida

Una espectacular casa rural en una fortificación amurallada del siglo XI que se conserva casi intacta. Podrás visita la villa amurallada con una cisterna para recoger el agua de la lluvia que todavía hoy se utiliza, y varias torres que conforman el núcleo central de la villa. Dentro de la fortificación, un establecimiento de lujo: Cal Raich, una casa rural con todas las comodidades y con una capacidad para hasta ocho personas. El entorno, de visita obligada. Muy cerca se encuentra el monasterio de Sant Ramón y la ruta de los castillos de la Segarra. Si tu visita se extiende por la comunidad, un buen plan es seguir la ruta del Tavertet y la senda de Collsacabra.

Castillo de Baiona

Castillo de Enrique II de Trastámara. Salamanca 

Este castillo se encuentra en la famosa localidad de Ciudad Rodrigo, construido bajo el mandato de Fernando II de León, fue. remodelado en el año 1732, por el duque de Trastámara.  La fortificación original estaba compuesta por una torre del homenaje de 17 metros y una muralla con otras dos torres. Posteriormente se añadieron unas murallas urbanas en torno a la urbe, que se mantienen intactas hasta nuestros días. Aquí se encuentra uno de los paradores más espectaculares que se pueden visitar. Está a tres minutos de la Plaza Mayor y a seis del Puente Romano y cuenta con grandes alcobas y patios ajardinados ideales para una escapada romántica.

Castillo de Monterreal. Baiona

 Situado en la península de Monte Boi, su origen como edificación fortificada se remonta a hace más de 2.000 años. En este lugar está el origen de la villa de Baiona y la posterior construcción del castillo de Monterreal. Llegó a ser prisión del príncipe portugués Afonso Enriques en el año 1137,  lo que dio lugar a que una de las tres torres de la fortaleza se denomine Torre del Príncipe. También se pueden visitar las torres del Reloj y la de la Tenaza. En esta fortaleza se encuentra también uno de los paradores más lujosos de toda la Red de Paradores Nacionales: el parador de Baiona, un hotel de corte clásico con decoración de la época. Situado a pocos minutos del Club Náutico y a ocho kilómetros de la playa de Abra, el parador tiene vistas al mar. Si tienes idea de hacer turismo por la comunidad, desde Goodyear también te proponemos una ruta con las joyas ocultas de Galicia y Portugal.

¿Ya te has decidido? Sin duda un plan de turismo histórico es una idea super original para celebrar San Valentín. Y si lo que quieres es emular a los personajes de Juego de Tronos, pues eso ya está en tu mano. Nosotros te ofrecemos el escenario perfecto para hacerlo. Por lo demás ¡viva el amor!