CES 2016: el futuro del automóvil, ahora

El gran momento de presentación de los gadgets que marcarán éste y los próximos años transcurrió durante la primera semana de Enero en Las Vegas

Si aún tenías dudas, la CES 2016 se ha encargado de aclararlas: un coche moderno no vive sin tecnología y, cada vez más, se disipan las barreras entre la industria automóvil y la electrónica de consumo. El gran momento de presentación de los gadgets que marcarán éste y los próximos años transcurrió durante la primera semana de Enero en Las Vegas. Y todos los ojos estaban atentos a las novedades de los grandes constructores. Si 2014 fue el año de la internet of things (IoT) y 2015 fue el de los drones, en 2016 la electrónica de consumo ya es parte esencial de tu próximo coche.

Tras los smartphones, los smartcars…
Hace mucho que forma parte de los hábitos y rituales diarios de todos nosotros, pero tu futuro coche  va a tener un papel aún más presente en tu vida: estará mejor integrado con todos los gadgets y puntos de networking que lo rodean, sabrá más sobre ti mismo, el conductor, y te ayudará a tomar mejores y más informadas decisiones. A pesar de ya no faltar mucho para que los vehículos autónomos puedan comenzar a surcar las carreteras, la revolución que atraviesa ahora la industria es tan profunda que afectará todas los elementos de tu vehículo, del combustible utilizado al saludo que te recibe cuando te sientas al volante. ¿Smartphones? Eso ya es cosa del pasado. El futuro serán los smartcars…
Volkswagen aprovechó la CES 2016 para iniciar su redefinición como constructor “eléctrico” y podría tener una solución para resolver uno de los mayores problemas de estos vehículos: el tiempo de carga. El Budd-e es aún un concepto y no tiene fecha para llegar a los stands, pero las tecnologías que trae deberán comenzar a ser incluidas ya en vehículos producidos en 2016. Lo más interesante será la MEB – Modular Electric Platform – que promete reducir el espacio ocupado por las baterías y cargarlas al 80% en solo 15 minutos.
La interfaz del Budd-e podrá ser también una señal de lo que se avecine: el Active Info  Display transforma el tablero en una pantalla capaz de conectarse a dispositivos móviles y ser controlado por voz y gestos. No han sido divulgados los protocolos utilizados, pero el Budd-e fue visto interactuando con dispositivos conectados a la red (IoT), abriendo y cerrando puertas de casa y conectándose a un frigorífico para saber si necesitamos de compras.

Mucho más próximo a la comercialización, programada para comenzar a finales de este año, está el Chevy Bolt EV, propuesta más accesible que gran parte de los EV´s de lo alto de la gama ya existentes en el mercado. Con una autonomía de más de 300 kilómetros, éste podrá ser el coche que convenza a EE UU de las ventajas eléctricas, y trae también una forma de ser muy contemporánea: tiene una tabla de puntuación donde podrás competir con tus amigos para decidir cuál es el conductor más “verde”, capaz de sacar más provecho de cada carga. El Bolt también es capaz de reconocer la proximidad del teléfono móvil del conductor y automáticamente prepara tus definiciones personales y ajusta el asiento, incluso antes de que te sientes en el coche.

Futuro autónomo
La coreana Kia puede no tener aún la cantidad de kilómetros ya conducidos por los vehículos de Google, pero ya tiene una fecha y debería de ser menos reticente a quitar un producto suyo de la versión beta. En 2020 surgirá su primera propuesta semiautónoma y la década siguiente deberá ya incluir un producto completamente autónomo. Hasta entonces, el constructor está desarrollando en paralelo diversos sistemas que comenzó a presentar en Las Vegas bajo el branding DriveWise:  el Highway Autonomous Driving es un sistema que mantiene el vehículo en su carril o adelanta en autopistas, el Urban Autonomous Driving obtiene información de tráfico en tiempo real para navegar en ciudades, el Emergency Stop System detecta cuando el conductor aleja los ojos de la carretera durante demasiado tiempo y activa el freno y el Autonomous Valet Parking permite al conductor salir del vehículo y dejar que se aparque solito. Todo esto es controlado por voz y gestos, como cualquier smart devicemoderno.

Presentada en la CES de 2015, la tecnología de conducción autónoma de Delphi ya ha llevado un coche de San Francisco hasta Nueva York, el mayor recorrido jamás hecho de forma autónoma. Para el evento de 2016, la empresa trae los resultados de este periodo de aprendizaje y puso un claro énfasis en la seguridad del conductor. Al igual que el Budd-e, este es un sistema perfectamente en línea con internet of things, capaz de conectarse a una serie de dispositivos de donde obtiene información. La marca le llama Vehicle-2-Everything y le permite interactuar con señales de tráfico, otros vehículos y peatones. Aprovechando el uso generalizado de smartphones, un coche con esta solución de Delphi puede avisar a un conductor distraído de que no es un buen momento para atravesar la carretera. El sistema incluye hasta una interfaz con control por gestos y visualización 3D, soportada por un conjunto de cámaras dentro del hábitat destinadas a monitorizar el comportamiento del conductor.

Coches de ensueño

FORD fue la primera constructora en reconocer a CES como parte importante de esta revolución en curso en la industria automóvil y está presente en el certamen desde 2007. Este año decidió presentar sus innovaciones a través de uno de sus más esperados coches y la nueva versión del GT se reveló  un verdadero escaparate de tecnología punta. Son 600 caballos encima de un chasis de fibra de carbono, características que no le quedan mal al nuevo descendiente de tan noble linaje (nadie se olvidará del triplete de Le Mans en 1966), pero el Fusion Hybrid provocará, seguro, un mayor impacto cuando llegue a nuestras carreteras. El nuevo coche que Ford está probando incluye un radar láser capaz de hacer un retrato bastante preciso de todo lo que rodea el vehículo. Con base en esta tecnología la marca está desarrollando su futura oferta de conducción autónoma y ya la ha conseguido miniaturizar al tamaño de un espejo retrovisor.

La empresa pionera en la idea de solapar el glamour automóvil y la alta tecnología, dando la primera señal de que el panorama se preparaba para cambiar, puede haber sido Tesla, aquí en este mismo escenario de la CES. Pasados un par de años, Elon Musk puede congratularse por  tener ya seguidores y su segmento de mercado haber empezado a ganar competencia con propuestas como la Faraday Future. El FFZero1 es un concept car de un conjunto de inversores chinos que fue buscar gente a los equipos de competición de la Lotus, Tesla (¡claro!), Jaguar y BMW y que llegará a las tiendas dentro de un par de años. Es un “supercoche” eléctrico capaz de aumentar o disminuir la distancia entre ejes en consonancia con nuestras necesidades de conducción y ya está preparado para la conducción autónoma. Equipado de origen con un conjunto completo de sensores alrededor del coche, la funcionalidad de autonomía está solo a la distancia de un upgrade de software.