Cigüeñal: qué es y cómo funciona esta parte del motor

24 diciembre | 2019 | Goodyear

Desentrañamos todos los secretos de una pieza fundamental en el motor del coche. Si quieres saber qué es el cigüeñal y qué función tiene, sigue leyendo

Si hablamos del motor, el corazón del coche, no podemos olvidarnos de un elemento que es fundamental para el funcionamiento del mismo o, mejor dicho, para que el coche aproveche las prestaciones del motor. Aquí vamos a desentrañar todos sus secretos para conocer el funcionamiento de una pieza fundamental en el motor y sin la cual sería imposible circular con nuestro vehículo por las calles. Si quieres saber qué es el cigüeñal y qué función tiene en el motor, sigue leyendo.

¿Qué es el cigüeñal?

El cigüeñal es una pieza importante dentro del motor del coche. En pocas palabras, se encarga de transformar, por medio de la biela, el movimiento alternativo del pistón en un movimiento circular.

Gracias a la combustión del motor, los pistones suben y bajan en el interior del cilindro y accionan el cigüeñal que discurre en perpendicular por debajo, y al que están unidos por la biela. De este modo, el movimiento lineal de los pistones se convierte en otro circular y, así, convierte la energía de la combustión en la energía mecánica que mueve las ruedas.

Cuando el motor está en marcha, el combustible que se encuentra en la cámara de combustión causa una explosión que moviliza el pistón de forma rectilínea. Este movimiento alterno y lineal es transmitido a otra pieza llamada biela, que se encuentra unida al pistón y al cigüeñal. Una vez que el movimiento toca el cigüeñal, esta barra acodada transforma el movimiento en uno circular o rotatorio uniforme. El cigüeñal posee volantes y contrapesos que minimizan las irregularidades que el movimiento del eje genera.

Pistones

Las partes del cigüeñal

Entre sus partes principales destacan los apoyos, que realizan un giro sobre el mismo cárter; las muñequillas, que soportan el giro de las bielas; y los brazos, que unen las muñequillas y los apoyos contando con contrapesos para ambos.

Los apoyos deben ser endurecidos, al igual que las muñequillas, por diversos tratamientos térmicos en los que se debe tener absoluta precisión y tolerancias mínimas, ya que cualquier fallo en este proceso puede causar grietas por fatiga.

Para facilitar cuestiones de peso, y reducir un poco el gasto de materiales de fabricación, el interior del cigüeñal puede ser hueco, lo que es aprovechado para conducir el aceite a presión, y brindarle una mayor resistencia. Los cojinetes de los apoyos y las muñequillas reciben el aceite por pequeños orificios practicados en diversas zonas del cigüeñal.

Suele estar fabricado en acero forjado, posteriormente tratado, mecanizado y equilibrado.

Averías del cigüeñal

Es bastante complicado que un cigüeñal sufra una avería ya que está fabricado para que dure tanto como el coche. No obstante, puede sufrir algunos problemas que, te advertimos, no van a salirte baratos. No es que la pieza sea costosa en sí, sino que lo que va a encarecer la reparación es la mano de obra, ya que es bastante complicado acceder al cigüeñal. Eso es debido a que hay que desmontar la caja de cambios y eso incrementa las horas de trabajo de los mecánicos.

En caso de rotura del cigüeñal es necesario cambiarlo junto con los cojinetes de bancada o de biela y debe realizarse un nuevo equilibrado conjuntamente con el volante.

Como comentábamos, no suelen ser habituales averías en este elemento, pero el cigüeñal, que normalmente se fabrica en acero o aleaciones de acero capaces de soportar los esfuerzos a los que se ve sometido, puede algunas incidencias:

  • Rotura por fatiga: se puede producir por diversas causas: vibraciones de torsión, solicitaciones anormales causadas por el bajo número de revoluciones, golpeteo contra la culata, encendido irregular en algún cilindro o equilibrado incorrecto del cigüeñal.
  • Rayado de las muñequillas: aquí el problema suele ser de lubricación.  Sus principales motivos son por acelerar el motor en frío cuando el aceite todavía no está en circulación, por tomar las curvas con el nivel de aceite por debajo del mínimo, por viajar a plena carga con un nivel de revoluciones muy bajo o cuando el lubricante o la instalación de lubricación no funcionan correctamente.

Estas son las dos principales averías, aunque también hay que tener en cuenta que las caídas rápidas desde alta velocidad (imagina pasar un badén alto a gran velocidad) pueden hacer que el extremo del cigüeñal se doble o acabe erosionado por desgaste al tocar el suelo. Igualmente, la falta de una adecuada lubricación o engrase puede provocar un sobrecalentamiento en los extremos del cigüeñal, poniendo en riesgo su dureza y, por tanto, su durabilidad.

Mantenimiento del cigüeñal

Para cuidar el cigüeñal principalmente debes preocuparte de que la lubricación del motor sea suficiente y de calidad (elige un tipo de aceite adecuado, no uses aceite sucio o viejo) y estar atentos a posibles averías en la bomba del aceite, las válvulas o los inyectores del motor, porque su mal funcionamiento afecta a la durabilidad del cigüeñal.

En definitiva, quizás, lo más seguro, es que no veas un cigüeñal en tu vida, pero recuerda que es una parte vital para el funcionamiento de tu coche. Si quieres que no te dé problemas, mantén el motor del coche bien lubricado y presta atención al mantenimiento normal de tu vehículo para evitar averías y reconocer los primeros síntomas de mal funcionamiento.

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