El coche pierde aceite: síntomas, causas y lugares de las fugas y posibles averías

20 noviembre | 2019 | Goodyear

Descubre en Goodyear cómo anticiparte a la pérdida de aceite en el coche y por qué es tan importante para el motor

El aceite del coche es uno de los componentes más importantes del motor: es vital para la vida de nuestro vehículo. Por hacer una comparación, el aceite es para nuestro coche lo que para un ser vivo es la sangre. La salud del motor dependerá directamente del estado y calidad que tenga el aceite. Por todos es conocida la importancia que tiene el lubricante, pero también te vamos a contar más sobre cómo anticiparte a la pérdida de aceite, evitando problemas mayores, así como las causas más probables de una fuga y los lugares más comunes en los que se suelen producir.

La función del aceite

La función que tiene el aceite es lubricar las piezas del motor y evitar que rocen entre ellas, desgastándose y provocando el aumento de la temperatura. Debes cambiar el aceite del coche cada cierto tiempo, aunque eso dependerá del motor, la marca y el tipo de aceite que usemos. Es fundamental respetar siempre los cambios de aceite cuando llega el momento. Pero, aun así, siempre se corre el riesgo de que haya fugas o comience a escasear con el paso del tiempo y del uso. Por eso, es vital asegurarnos de que el aceite del motor está en plenas condiciones y conserva sus propiedades.

Un pequeño charco bajo el coche tras dejarlo aparcado o en reposo durante un tiempo y saltan las alarmas. A veces este charco puede ser agua como consecuencia de la condensación del aire acondicionado, pero es fácil saber si se trata de aceite porque éste es viscoso, espeso y su olor es muy característico. Si, efectivamente, este charco es lubricante, lo siguiente que tenemos que hacer es abrir el capó y comprobar cómo está el medidor o varilla de nivel de aceite. Esta comprobación la tenemos que hacer siempre con el coche en frío y en plano, en un lugar sin pendiente. El nivel debe estar entre las marcas de máximo y mínimo.

Si el nivel está ligeramente por debajo del mínimo tenemos que echar más aceite y, a ser posible, con rapidez para evitar problemas. Pero si el nivel está muy bajo, lo mejor es llevar el coche a un taller y evitar que ruede para evitar los desgastes de piezas del motor.

Pérdida de aceite de motor

¿Por qué un coche pierde aceite?

Los motivos por los que un vehículo puede perder aceite son variados, aunque aquí vamos a repasar los más comunes.

Juntas desajustadas y holguras: todos los conductos del propulsor van unidos con juntas, de material de goma que garantizan un cierre hermético. Cuando se pierde esa hermeticidad, el aceite puede filtrarse por esas juntas. Las piezas más comunes donde se pueden producir fugas son la del tapón de llenado en la parte superior del motor, la tapa de balancines o la varilla de medición. La reparación es sencilla, simplemente hay que reemplazar una pieza por otra nueva.

Tornillo del cárter: suele ser una de las razones más comunes por las que nuestro vehículo puede perder aceite. Este tornillo se usa a modo de tapón y es el que se quita para vaciar el depósito de aceite, aunque los coches más modernos utilizan ya un método de aspiración mucho más efectivo. La pérdida en esta parte del coche suele venir originada por un golpe en los bajos del vehículo ya sea en un bache, en un badén, etc. Es normal que si el tornillo o la arandela se dañan, haya un goteo de lubricante. Esta reparación es rápida y fácil: valdría con reponer un tornillo y arandela nueva.

El turbo: cada vez son más frecuente en el mercado los motores de poca cilindrada con sistema turbo, algo que para muchos amantes del motor no es nada aconsejable. La lubricación es de vital importancia en este tipo de vehículos, ya que se alcanzan altas temperaturas en el rendimiento. El paso del tiempo pasa factura en piezas como los retenes que, al ceder, pueden filtrar aceite. Si esto pasa en tu coche, préstale atención porque podrías estar ante una avería muy importante.

La junta de la culata: posiblemente, se trata de la peor pieza posible por coste y peligrosidad. Su función es garantizar el cierre hermético de los cilindros e impide la mezcla del refrigerante y el aceite con el combustible. Si le ocurre esto a tu coche, es momento de preparar la cartera, porque es necesario abrir el motor y limpiarlo.

Piezas menores: que haya una pieza que esté rota como un manguito, puede provocar fugas. La forma de sospechar sobre esta causa es que el motor esté sucio. Subsanar este problema es rápido y muy barato.

Pautas para evitar problemas con el aceite

La norma número uno para evitar sustos es estar pendiente del nivel de aceite del vehículo y respetar al máximo los cambios periódicos del lubricante, sin escatimar en calidad y coste.

Un buen aceite protege mejor los elementos sujetos a rozamientos y fricciones, mientras que un aceite malo o barato no lubricará los componentes como debiera provocando más desgaste entre piezas y, por tanto, posibles averías. También es importante cambiar el filtro de aceite cuya función es depurar el lubricante y mantenerlo sin impurezas. El periodo de cambio dependerá más de cada fabricante.

Detectar una pérdida de aceite en el coche es relativamente sencillo con todas estas claves. En la mayoría de las ocasiones, el problema suele estar en la holgura de juntas o en el tapón del cárter. Por el tacto sabrás que es aceite y también por el olor. Lo mejor, si no queremos sustos con nuestro vehículo, es respetar al máximo el mantenimiento y dotar a nuestro coche de productos de calidad. Con el paso del tiempo, nos los devolverá con creces.

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