Coches clásicos americanos que debes conocer

Los clásicos americanos son conocidos por su potencia y sus motores. Descubre con Goodyear 8 modelos impresionantes

Los coches clásicos americanos son reconocidos en todo el mundo por su potencia y sus grandes motores. Antes de la crisis del petróleo de los años 80, las marcas de automóviles americanos no reparaban gastos a la hora de crear motores de gran cilindrada. Por ello, la mayoría de los coleccionistas ansían tener algún coche fabricado entre mediados de los 50 y principios de los 70, la edad dorada de la automoción. Descubre de la mano de Goodyear los 8 coches clásicos americanos que debes conocer. Recorremos los modelos de automóvil más elegantes y deportivos de dos de las décadas más excepcionales del diseño industrial.

Dodge Charger 1970

Si te gustan las películas de coches seguramente ya tengas fichado el Dodge Charger de 1970 que Dominic Toretto conduce en “Fast and Furious”. En la propia película se habla de otro Charger mítico, el de 1968, el cual Steve McQueen perseguía por las calles de San Francisco en “Bullit”.

Dodge es una división de Chrysler que entre el 66 y el 78 lanzó una línea de coches tipo coupe de tracción trasera con motor V8. Un coche duro con un cuerpo muy aerodinámico que llamaba la atención por sus faros ocultos similares a los de otro automóvil clásico americano que no triunfó tanto: el Mercury Cougar.

Dodge Charger

Lincoln Continental 1948

Imagina una película de gángsters. Probablemente cualquiera que te venga a la mente cuente entre sus decorados con este Lincoln Continental. La marca decidió sacar una línea de lujo a la que llamó Continental y acabó siendo uno de los coches más empleados por mafiosos y personas con elevado poder adquisitivo.

Lincoln tuvo que suspender la producción de vehículos entre 1941 y 1946 debido a la Segunda Guerra Mundial, pero en 1948 lanzaría uno de los coches más bonitos de la historia del automóvil y al que muchos denominan como “el último gran clásico”. Con 12 cilindros en V y chasis muy alargado (3,17 metros entre ejes), este Lincoln Continental de tres cambios tiene un maletero muy amplio para la época, ya que Edsel Ford (propietario de Lincoln) quería llevar varias bolsas de palos de golf en él. Esta anécdota motivó que la rueda de repuesto fuese colocada en el exterior cubierta por una chapa metálica, sirviendo como elemento distintivo.

Cadillac Fleetwood 1955

Cadillac es una de las marcas de automoción con más prestigio de la industria americana. A finales de los años 30 la casa lanzó los conocidos como “Sixty Special”, una gama de coches más económica, con aire deportivo y con todas las prestaciones del momento. Las ventas se dispararon y poco a poco estos modelos sedan de cuatro puertas y morro alargado fueron evolucionando, hasta llegar a su quinta generación (comprendida entre 1954 y 1956), antesala de los Cadillac descapotables, pero los primeros con limpiaparabrisas eléctricos, algo parecido a la dirección asistida y 250 cv de potencia.

La marca dejó de ver estos modelos como los económicos dada la gran aceptación de sus formas deportivas y relegó la menor cuantía para las series 62 dejando los Sixty Special fueran realmente especiales. Tanto es así que uno de los modelos de coche americano más valorados a día de hoy es el Cadillac Fleetwood de 1955 en color rosa. Recientemente se ha llegado a pagar 11 millones de dólares por este modelo, que más allá de su espectacular motor fue conducido por el mismísimo Elvis Presley.

Chevrolet Corvette 1957

En la actualidad los Chevrolet Corvette clásicos están muy buscados en Europa. Sin embargo, en 1957, año en el que uno de los modelos icónicos de la marca vio la luz, la inspiración fue tomada de los Jaguar europeos.

La primera generación (conocida como C1 o de eje sólido) comenzó a producirse en 1953, momento en el que solamente se fabricaron 300 unidades. Estos modelos deportivos de 6 y 8 cilindros en V alcanzaban los 170 km/h, pero sería el modelo de 1957 descapotable, con 283 cv uno de los coches más buscados del mercado de clásicos americanos.

Coches americanos Corvette

Chevrolet Camaro 1967

Pocos motores suenan tan bien como el de un Chevrolet Camaro. Probablemente esa sea su mejor publicidad. O no. A principios de 1965 Ford lanzó su Mustang y la industria se volvió patas arriba. En Chevrolet pronto se dieron cuenta de que sus dos modelos deportivos juntos (Corvair y Chevelle) vendían menos que el nuevo coche de la competencia así que tomaron cartas en el asunto.

En Chevrolet diseñaron un deportivo pensado para los amantes de la potencia y la velocidad y lograron crear un coche icónico que aún a día de hoy sorprende a los aficionados al motor. Solamente faltaba un nombre que siguiese los cánones de la filial de General Motors (es decir, que empezase por “C”). Camaro fue el nombre escogido, siguiendo un diccionario de francés-inglés que afirmaba que su significado era “amigo, compañero”. Sin embargo, los competidores empezaron a encontrar definiciones menos agradables como “camarón” o “intestinos” lo que llevó a los publicistas de la marca a dar una vuelta de tuerca que pasaría a la historia: “Un Camaro es un animal pequeño y vicioso que come Mustangs”.

Ford Mustang Shelby GT 1965

Pensar en un Shelby es pensar en un deportivo clásico de garantías, una variante del Ford Mustang que arrasó entre sus compradores. El Shelby GT de 1965 pertenece a la primera generación y es el modelo más pequeño y ligero de todos los GT. Si bien el GT 500 de 1967 aparece en el Assetto Corsa, podemos conducir el GT 350 de 1965 en uno de los mejores videojuegos de coches de todos los tiempos: el Gran Turismo 2.

Shelby es uno de los coches más carismáticos de las escuderías americanas. Su logotipo con forma de cobra, además de valerle su apodo, es garantía de calidad en coches deportivos y a un a día de hoy mantiene el prestigio de tiempos pasados.

Mustang

Pontiac GTO 1967

Si has visto la película “XXX” seguro que al acabar has buscado cuál es el coche que conduce Vin Diesel. Sí, es un Pontiac GTO de 1967, una joya de la automoción americana. Pontiac fue una sucursal de General Motors que aportó mucha innovación a la industria de los deportivos clásicos americanos.

En 1964 la GM decidió que Pontiac diese soporte a las carrocerías de sus modelos más familiares de Buick, Chevrolet y Oldsmobile. Sin embargo, en 1967 surgió el Pontiac GTO que tras inspirarse en la botella de Coca Cola lanzó una carrocería con líneas más curvas y deportivas que influyeron notablemente en el resto del sector de la automoción. Pero el GTO del 67 no se quedó en el chasis, su 360 cv y su “Quadra-Jet” hicieron las delicias aquellos que querían un deportivo diferente.

Pon un coche clásico americano en tu vida y disfruta de uno de los periodos de oro del diseño industrial. Mustang, Cadillac, Lincoln… grandes marcas y grandes coches. ¿Cuál es tu modelo  favorito?