Coches eléctricos: la batalla por la autonomía

Los coches eléctricos, en plena batalla por ver quién logra la mayor autonomía. Te contamos cómo está el patio, ¿ganador?

La proliferación del coche eléctrico en el mercado se ha encontrado tradicionalmente con dos grandes obstáculos: el precio y la autonomía (escasa) ante la falta de puntos de recarga. Cómo recargar un coche eléctrico o el mantenimiento de los vehículos híbridos sigue siendo uno de los principales impedimentos para convertir el vehículo eléctrico en una opción viable y ecológica. El reto para el sector del automóvil en 2018 es comercializar coches eléctricos con rangos superiores a los 400 km con una sola carga, de acuerdo al ciclo europeo de homologación NEDC. Los fabricantes mejor situados para alcanzar el reto son el Renault ZOE (403 km de autonomía), el Opel Ampera-e (520 km de autonomía), el BMW i3 (300 km) y, por supuesto, los todopoderosos Tesla. Aunque, aún quedaría por resolver el tema del precio, bastante lejos del de un coche de gama de acceso.

Madrid fue la primera ciudad de España en activar un protocolo de contaminación con dos importantes vetos y restricciones a la circulación de vehículos contaminantes: veto de aparcamiento a los coches más contaminantes desde 2020 y el veto a su circulación a partir de 2025. Barcelona fue la siguiente en plantear restricciones de circulación para una conducción ecológica. Esto debería dar una ventaja al coche eléctrico. Pero, ¿será suficiente?

La batalla por la autonomía

Avances tecnología: batería eléctrica más potente

Los avances tecnológicos han permitido avanzar en la autonomía de las baterías del coche eléctrico (los parámetros actuales de los coches comerciales se mueve entre los 400-500 kilómetros de autonomía). Se ha pasado de las baterías de plomo-ácido o níquel-hierro a las actuales de iones de litio y, mientras, los fabricantes desarrollan prototipos con cifras récord de 2.300 kilómetros sin repostar (muy lejos de las cifras de autonomía real).

Los investigadores de Acabion se han planteado como objetivo para 2018 recorrer 2.300 kilómetros con el modelo Da Vinci II. La idea es hacer la ruta Lucerna-París-Lucerna a la velocidad que marquen las vías sin parar a repostar, aunque se baraja como viaje de prueba alternativo una ruta por Valencia aún sin confirmar.
LG Chem también presenta sus opciones. Se ha hecho con los derechos de fabricación de la tecnología de Sion Power y anuncia la fabricación coches eléctricos de tamaño medio y precio más o menos asequible con más de 650 km de autonomía real (que vendrían a ser algo más de 800 km en el actual ciclo europeo de homologación NEDC). Es el inicio de la nueva era de las baterías para coches eléctricos: la superación de los iones de litio hacia el uso de electrolitos sólidos.

Tesla, como no, también se ha apuntado al reto, no en un prototipo sino en un coche comercial. Y en agosto de este año realizó su propia prueba: autonomía de 1078 kilómetros, en un recorrido de 29 horas que siguió los patrones de la conducción eficiente: velocidad estable, no acelerones, freno motor… Fue la primera vez que se verificaba oficialmente que un coche eléctrico de producción supera los 1000 kilómetros de autonomía. Así lo aseguraba el propio Elon Musk, CEO de Tesla.

Coches eléctricos: la batalla

Coches eléctricos: hablemos de Tesla

Si hablamos de coches eléctricos, Tesla (que ya comercializa en España desde diciembre y que acaba de abrir su primera tienda permanente en Barcelona) se merece un apartado al margen. Dos son sus modelos comerciales estrella. El Tesla Model S75 que cuenta con la mayor autonomía del grupo (450 kilómetros)  y un precio de 94.000 euros. Es la versión de lujo de Tesla.

Otro de los coches eléctricos estrella de Tesla para el 2018 es el Model 3, más enfocado al “gran público” con un precio de mercado de casi 33.000 euros y con una autonomía de 345 kilómetros. El nuevo vehículo estaría previsto para salir al mercado en 2018 pero se ha filtrado información sobre un posible retraso debido a la complejidad del proceso de ensamblaje o incluso a la sustitución de algunos elementos y materiales del prototipo ya en la cadena de producción.
Mientras el sector se adapta a las necesidades del consumidor final que pasan por vehículos eléctricos más ecológicos, económicos y avanzados, ¿hasta dónde llegará la lucha entre fabricantes por la autonomía real?