Coches para niños: tipos y beneficios del juguete con más éxito del mercado

Descubre con Goodyear los coches para niños. El porqué de tanto éxito y cuál es el más adecuado: ¿a pedales o eléctrico?

Los coches son, desde siempre, uno de los juguetes preferidos de los niños. En miniatura, teledirigidos, con la opción de transformarse en curiosas criaturas espaciales… A los más pequeños de la casa le gustan las llamativas formas y colores que tienen, moverlos de un lugar a otro y, sobre todo, jugar a ser adultos a bordo de un vehículo. Ahora, a los coches de juguete de toda la vida se suman los coches para niños, a pedales o eléctricos, vehículos diseñados para que sea el propio niño el que los conduzca. Descubre sus principales características, el porqué de su éxito y averigua cuál es el coche para niños más adecuado para regalarle a tu pequeño.

Beneficios de los coches para niños

Pasar de empujar con la mano un coche en miniatura a conducir otro de mayor tamaño utilizando los pies es, sin duda, un gran avance en el desarrollo psicomotor de los menores. Al conducir un vehículo, adaptado por supuesto al tamaño y las habilidades del niño, el pequeño conductor aprende a moverse por un espacio determinado, a orientarse y diferenciar la derecha de la izquierda, es consciente de los cambios de velocidad y, no menos importante, participa en una valiosa lección sobre educación vial, asignatura imprescindible para reducir el número de accidentes de tráfico en nuestras carreteras. Ya no es necesario esperar a cumplir los 18 para poner en práctica las normas básicas de seguridad vial para los conductores.

Con los coches para niños, los más pequeños aprenden mientras juegan. Pero no sólo eso. Al tratarse de vehículos con los que pueden recorrer distancias considerables, dejarán aparcadas durante unas horas las tablets y los videojuegos para salir a disfrutar del aire libre y la naturaleza y descubrir así el mundo real que les rodea. En ese sentido, toma nota de los mejores parque infantiles que puedes visitar con los niños.  Además, aprenderán a socializar al cruzarse con otros vehículos y peatones y, sobre todo, al imitar a los mayores.

Jugar a ser adultos – conducen su propio coche como papá o mamá – también estimula su imaginación y fomenta su capacidad creativa, una habilidad básica para que el día de mañana puedan aportar soluciones a los problemas que les surjan.

Coches para niños

En definitiva, los coches para niños resultan muy beneficiosos para los más pequeños porque:

  • Con ellos aprenden de forma práctica educación vial.
  • Favorecen la orientación espacial y el control.
  • Los niños disfrutan del aire libre y la naturaleza.
  • Les ayuda a socializar.
  • Estimulan su imaginación.

¿A pedales o eléctrico? ¿Cuál elegir?

En realidad, los coches para niños siempre han estado en el mercado, pero es ahora cuando se presentan más atractivos que nunca: con luces, sonidos, palanca de cambios y todos los detalles de las carrocerías que imitan. Si estás buscando un regalo para hacerle a un niño de entre 3 y 8 años, con uno de estos vehículos acertarás seguro.

Puedes escoger entre un coche a pedales y otro eléctrico. ¿En qué se diferencian? Los coches a pedales se mueven únicamente cuando el niño pedalea, mientras que los eléctricos cuentan con un pequeño motor que alcanza velocidades que rondan los 4 kilómetros por hora e incorporan “extras” como luces o el sonido de encendido del motor.

Con los coches a pedales, los niños se divierten a la par que hacen ejercicio, y como no precisan de carga eléctrica, pueden utilizarse en cualquier lugar y momento.

Por su parte, los coches eléctricos llevan incorporada una batería y la opción, en algunos modelos, de un mando a distancia para que los padres controlen los movimientos del vehículo en caso necesario.

Decantarse por uno u otro tipo de juguete dependerá de lo que busquemos para nuestro pequeño. Hay que tener en cuenta, además, que los coches a pedales son más baratos que el resto (no suelen llegar a los 100 euros), mientras que los eléctricos son recomendables para una franja mayor de edad (de los 3 a los 8 años, aproximadamente).

Por supuesto, todos los modelos llevan cinturón de seguridad – un extra muy interesante para educar a los niños en una conducción segura-.

Monoplazas o con capacidad para dos niños, los coches infantiles que puedes encontrar en el mercado imitan deportivos, vehículos clásicos, tractores, furgonetas, camiones… La variedad está garantizada. Si quieres apostar por este juguete, no te será difícil encontrar el modelo idóneo para cada niño y, por qué no, que también le agrade a sus padres para que pasados unos años puedan presumir de tener una réplica a pequeña escala de su coche preferido en el salón.

Los coches para niños son, en resumen, un juguete con múltiples beneficios y numerosas posibilidades que entretendrá a pequeños y mayores. ¿Se te ocurre mejor oportunidad para iniciar a los menores de la casa en el apasionante mundo del motor?