Consejos sobre qué comida llevar en un viaje con niños

¿Estás pensando en viajar con niños y no sabes qué llevarte de comida? Desde The Beauty Blog y Goodyear te ofrecemos algunos consejos útiles para que no falte de nada en el viaje

Uno de los aspectos que más me cuesta planificar a la hora de viajar con los niños, son las comidas. Una vez finalizada la época de los biberones, en la que lo único que importaba era hacer las paradas suficientes, que no coincidieran con los trayectos en los que el niño dormía y asegurarnos de encontrar una estación de servicio donde hubiera cambiador y facilidades para calentar el biberón, llegaba la hora de planificar las comidas.
Después de varios intentos fallidos de intentar que comieran en estaciones de servicio, opté por preparar comida y llevarla en el coche por dos motivos:

– El primero es que era tarea imposible sincronizar las horas de sueño de los niños, con lo que así me ahorraba tener que despertar a uno cuando el otro tenía hambre.
– El segundo es que para los niños, los viajes a veces se hacen largos y encontrar algo que les apetezca y que además sea saludable, costaba mucho si no lo llevábamos preparado desde casa.

Después de varios años, he acabado por hacerme una verdadera experta a la hora de saber qué tipo de comida llevar en los viajes. Veamos algunas ideas:

Fruta: La fruta cuesta más tomarla al final de viajes, pero es un alimento muy apetecible con las primeras señales de hambre. Suelo llevar preparadas bolsas individuales con cierre “zip” separando cada fruta. Dependiendo de la temporada, puedes llevar trocitos de melón, sandía, y por ejemplo manzana (agregando unas gotitas de limón para evitar que se oxide y se ponga oscura). Además frutas como las mandarinas o el plátano se pueden llevar y preparar muy fácilmente durante el viaje.

Frutos secos: Son también un excelente tentempié a la hora de viajar, si los niños son un poquito más mayores. Para evitar excesos, intento llevar bolsitas pequeñas con raciones individuales.

comida para llevar de viaje

Productos lácteos: Son ideales y suelen sentar bien al estómago durante los viajes. Por experiencia he descartado los yogures que se toman con cuchara y siempre opto por los que vienen en botellitas o bolsitas individuales para beber.

Comidas principales: Para la comida más importante hay varias opciones. Una de mis favoritas es llevar tiras de pollo rebozadas que se conservan bastante bien sin refrigeración y que además se pueden tomar sin necesidad de calentar. Además puedes llevar alguna guarnición aunque confieso que para estos casos las patatas caseras no aguantan en buen estado y opto por las patatas chips o cualquier otro snack.

Purés: Si quieres darles algún puré de verduras o legumbres lo puedes llevar pero recuerda que necesita refrigeración. Puedes llevar una neverita pequeña con un par de botecitos individuales y tendrás que parar para calentarlos antes.

Postres: Como postre, además de los productos lácteos o la fruta que os comentaba antes, puedes llevar algún “capricho” como una chocolatina o una barrita de cereales (es más fácil conservar esta última). Lo importante es asegurarte que los niños comerán sano y ligero durante el viaje y tratar de llevar comida que resulte fácil de conservar y de tomar durante el trayecto. Si después, tienes la suerte de que se despierten a la vez y que además coincida con un lugar donde poder parar de forma cómoda, mejor que mejor.

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Susana García

Susana García

Soy economista, programadora, bloguera y sobre todo, madre. Tras varios años trabajando en marketing en Hewlett Packard y en el departamento de diseño web en Terra Networks, fundé mi propia empresa de diseño y programación. Además, imparto cursos de blogs y redes sociales, y escribo varios blogs comoThe Beauty Blog y Mi mamá tiene un blog, un manual de supervivencia para mamás 2.0.