Cómo circular en una rotonda: manual de supervivencia

¿Sabes cómo se entra y se sale de una rotonda? Descubre con Goodyear el manual para circular por una de forma segura

La operación salida está a punto de comenzar. Millones de vehículos circularán por las carreteras de nuestro país de punta a punta. Antes de arrancar, recuerda llevar tu coche a una revisión para emprender el viaje de forma segura y, en la medida de lo posible, revisa el itinerario para no encontrarte con sustos en la carretera: puntos negros, zonas de baja visibilidad del trayecto, límites de velocidad… Si además quieres sacar nota en prevención, revisa conceptos polémicos como el uso de intermitentes o cómo circular en las rotondas.

Según un estudio realizado en 2016 por la plataforma Ponle Freno y AXA, uno de cada tres conductores no sabe que para abandonar una rotonda debe encontrarse en el carril de la derecha. La Dirección General de Tráfico lleva años realizando varias campañas para concienciar a los conductores de cuál es el uso correcto de las rotondas. Sin embargo, el mensaje no acaba de llegar y siguen viéndose muchas infracciones en las glorietas.

Manual para sobrevivir a una rotonda

Durante las prácticas de autoescuela, los alumnos se agarrotan cuando tienen que aparcar y cuando llegan a una glorieta con mucho tráfico. Si quitamos de la ecuación cualquier tipo de miedo a la hora de conducir, para circular correctamente en una rotonda basta con tener claras cuatro sencillas normas:

  • Un vehículo que esté en una rotonda siempre tiene preferencia, por lo tanto debes cederle el paso.
  • Una rotonda se abandona por el carril derecho. No puedes cruzar desde el carril interior al exterior en el momento de la salida, deberás cambiar de carril antes y, en caso de no ser posible, dar una vuelta más.
  • El carril interior se usa para las salidas más alejadas, no para adelantar. Si nuestra intención es tomar la primera salida iremos siempre por el carril derecho de la rotonda. Si la intención es tomar la tercera salida, podemos escoger el carril interior y nada más pasar la segunda salida volver al carril exterior (con margen antes de llegar a nuestra salida).
  • El intermitente siempre habrá que ponerlo para indicar nuestra salida o para realizar un cambio de carril. Si nuestra intención es continuar todo el tiempo en el mismo carril no pondremos el intermitente hacia la izquierda dado que dará lugar a confusión a los otros conductores ya que interpretarán que quieres pasar al carril interior.

 Circular en rotondas

Una vez que tienes claras las normas para incorporarte y circular en una glorieta, también debes de tener en cuenta tres casos especiales:

  • Si te encuentras con un grupo de ciclistas en una rotonda debes actuar como si se tratasen de un vehículo único. Deberás esperar a que el último ciclista haya pasado antes de entrar en la rotonda
  • Si te encuentras en una vía urbana, es muy probable que al salir de la rotonda te encuentres con un paso de peatones. Permanece atento a aquellos que quieran cruzar.
  • Si coincides con un vehículo largo (como un autobús, un coche con remolque o un camión), ten presente que necesitan más espacio para maniobrar y girar. En algunos casos, es posible que invadan el carril interior para tomar la primera salida, guarda la distancia de seguridad.

Rotondas

Casos especiales: turbo rotondas y la rotonda mágica de Swindon

En 1998, L.G.H. Fortuijn ideó una forma de agilizar el tráfico, evitando atascos y bajando el número de accidentes en las rotondas de Holanda: las turbo rotondas. Estas isletas tienen una particularidad muy importante, no se puede cambiar de carril en ellas. Por ello es imprescindible seleccionar correctamente la salida que se va a tomar y, en función de ella, posicionarse correctamente a la entrada de la turbo rotonda.

La ventaja de estas glorietas especiales es la disminución de los golpes laterales debido a que no se puede invadir el carril adyacente y a que el radio de giro implica que obligatoriamente se disminuya la velocidad. Por el contrario, muchos conductores las encuentran confusas y sus entradas y salidas no siempre son claras. En España podemos encontrarnos con varias de estas también llamadas “rotondas inteligentes” en Mallorca, Grado (Asturias), Madrid, Vigo y Santander.

Un caso diferente es el de la “Rotonda mágica de Swindon”. Swindon es una ciudad del sur de Reino Unido, llamada coloquialmente “Expanded Town”, debido a su espectacular crecimiento demográfico entre los años 50 y 60. El aumento de población desembocó en un desmesurado aumento del tráfico y las arterias principales de la ciudad comenzaron a presentar problemas en sus intersecciones. Por ello, en 1972, tras años de proyectos y pruebas, el ayuntamiento construyó la “Rotonda mágica”. Una gran rotonda que tiene en sus márgenes cinco rotondas más pequeñas que sirven de cruce de seis calles. En estas rotondas pequeñas el tráfico circula siguiendo las agujas del reloj, mientras que en la gran rotonda central los coches van en sentido antihorario.

Independientemente de estos casos aislados, las rotondas convencionales son una solución eficiente en los cruces de las carreteras. Extremar la precaución y tener en cuenta las normas de uso de estas glorietas será suficiente para no tener que rellenar ningún parte amistoso de accidente y llegar sin sobresaltos a nuestro destino vacacional.