Cómo funcionan los radares móviles de la DGT

17 diciembre | 2018 | Goodyear

Cuando salimos a la carretera y vemos un coche parado en el arcén nos surge siempre la duda: ¿será un radar? Los radares móviles que detectan la velocidad a la que conducimos son ya un elemento habitual en nuestra geografía. En la actualidad, la Dirección General de Tráfico (DGT) opera más de 350 cinemómetros, que pueden cazar a los infractores que circulan a una velocidad superior a la permitida tanto desde una posición fija como en movimiento, en coches oficiales, camuflados, radares de tramo o helicóptero Son cada vez más avanzados y capaces de detectar otros parámetros aparte de la velocidad, pero su funcionamiento, en líneas generales, sigue siendo el mismo. ¿Quieres saber cómo funciona un radar móvil?

Radares: qué es el efecto Doppler

¿Cómo es posible que detecte la velocidad a la que pasamos por un punto determinado en una pequeña fracción de segundo? La respuesta se llama efecto Doppler. Este fenómeno físico se produce cuando el emisor de una onda se mueve con respecto al receptor, o viceversa. Por ejemplo, cuando escuchamos la sirena de una ambulancia que pasa a nuestro lado. El sonido que percibimos es más agudo a medida que se acerca pero más grave mientras se aleja. Esto ocurre debido al efecto Doppler, que hace que percibamos la longitud de onda, en este caso sonora, de forma diferente en función de en qué posición y hacia dónde vaya el emisor de esa onda.

En realidad, el efecto Doppler constituye la base física de un buen número de dispositivos, ya que permite medir numerosas variables del objeto que emite o recibe la onda. En el caso de los radares de velocidad, estos emiten una onda que sufre una variación en su frecuencia cuando rebota en el coche que pasa a su lado. Para calcular la velocidad a la que circulaba el vehículo, se compara esa onda con otra onda no modificada y de la diferencia entre ambas se obtiene el parámetro.

Radares de velocidad

Cómo funcionan los radares láser

El efecto Doppler es la base del funcionamiento de todos los radares de velocidad, solo que las ondas que emiten estos pueden ser electromagnéticas o de luz. Cuando se trata de las primeras, el radar puede funcionar en movimiento, como es el caso, por ejemplo, de los que viajan en coches camuflados y calculan la velocidad de los vehículos que les adelantan. La desventaja de este tipo de cinemómetros, la gran mayoría, es que al utilizar ondas de radiofrecuencia pueden ser detectados por los inhibidores.

Los radares láser emiten, en cambio, haces de luz que que solo ofrecen parámetros correctos cuando el emisor está estático. La gran ventaja de este tipo de dispositivos es su precisión, su fácil manejo y que ocupan muy poco espacio. De hecho, unas de las últimas adquisiciones de la Dirección General de Tráfico son los veloláser, cinemómetros compactos del tamaño de una cámara de fotos que pueden montarse sobre un trípode en cualquier lugar en solo un minuto. Estos radares también pueden colocarse en los guardarraíles o en los laterales de un vehículo, y no hace falta que un agente permanezca junto a ellos, ya que tienen control remoto desde varios metros de distancia.

Dónde hay radares móviles

Los cinemómetros de la DGT controlan la velocidad de los automóviles en más de 165.000 kilómetros de carreteras. Los radares móviles, a diferencia de los fijos y los de tramo, no tienen una ubicación determinada, sino que, como su propio nombre indica, pueden trasladarse un lugar a otro. Desde hace ya algunos años, Tráfico tiene la obligación de informar en qué tramos se colocarán cada día estos dispositivos, que suelen ser carreteras secundarias y zonas de riesgo de accidentes, pero no da ni el kilómetro ni la hora exacta en que el radar estará operativo. En cuanto a los radares fijos, puedes consultar sus ubicaciones en este mapa de radares de la DGT o desde la app oficial de Tráfico.

Recuerda que la velocidad a la que salta un radar depende de la regla del 7: a 7 kilómetros más de la velocidad permitida en carreteras limitadas a 100 km/hora o menos; y a una velocidad superior al 7% de la permitida en las vías donde se pueda circular a más de 100 km/hora.

Pero el único modo efectivo de evitar las multas por exceso de velocidad y, mucho más importante, de viajar seguro, es circular a la velocidad recomendada y mantener siempre la distancia de seguridad. ¡No lo olvides!

Good Year Kilometros que cuentan