Cómo hacer el boca a boca a un niño

Aprende cómo hacer el boca a boca a un niño de forma correcta mientras esperas que lleguen los servicios de emergencia

Aunque, por fortuna, las paradas cardiorrespiratorias no son frecuentes en niños, hay ocasiones en que hay que hacer frente a una emergencia y realizar el boca a boca a un menor que no respira. Aquí te damos algunas de las claves para actuar ante una situación de urgencia.

Iniciar la reanimación en los tres primeros minutos después de que se produzca la parada cardiorrespiratoria es vital para un niño, ya que en caso contrario las secuelas pueden ser muy graves e incluso derivar en fallecimiento. Si observamos que un menor no respira y estamos acompañados de otra persona, es importante que ésta avise a los servicios de emergencia mientras iniciamos la respiración artificial con la técnica comúnmente conocida como boca a boca. Para realizarla, nos situaremos de rodillas junto a la cabeza del niño, levantaremos con los dedos su mandíbula inferior de tal forma que sobresalga hacia afuera, le abriremos las vías aéreas, taparemos su nariz y, después de inspirar profundamente, colocaremos nuestros labios alrededor de su boca. En caso de que sea menor de un año se puede cubrir la boca y nariz a la vez para que quede completamente sellada.

Reanimación cardiopulmonar

A continuación seguiremos los siguientes pasos:

Mientras llegan los servicios de emergencias, realizaremos cinco insuflaciones de rescate o soplos hasta comprobar que el tórax del niño se eleva. Retiramos la boca para tomar aire y observamos que el tórax del pequeño vuelve a bajar.  Tras estas primeras insuflaciones, debemos prestar atención a si se produce alguna respuesta por parte del niño, tales como tos, respiraciones o movimientos. En caso de que no sea así, podemos sospechar que algún objeto obstruye las vías respiratorias.

Si el menor continúa inconsciente, será necesario iniciar las compresiones torácicas. Para ello, el niño debe estar tumbado boca arriba en un suelo duro y con las extremidades alineadas. Colocaremos el talón de la mano en el esternón, justo por debajo de los pezones, teniendo cuidado de no presionar en el extremo del esternón. Si el niño es menor de un año, presionaremos con dos dedos; si tiene entre uno y ocho años, lo haremos con una mano, mientras que en el caso de los niños mayores de ocho años, podremos utilizar las dos.
Deben realizarse 30 compresiones torácicas con la presión adecuada a la edad del menor, comprimiendo el pecho entre un tercio y  la mitad de su profundidad. Las compresiones deberán realizarse de forma rápida, fuerte y sin pausa. A continuación, realizaremos dos insuflaciones más y repetiremos la operación hasta que lleguen los servicios de emergencia o se recupere la víctima.

La necesidad de realizar la reanimación cardiopulmonar a niños casi siempre se debe a un accidente, ya sea de tráfico, un atragantamiento, un ahogamiento, etcétera. Por ello, lo vital es extremar siempre las precauciones con los niños para evitar que se encuentren en esta dramática situación. En caso de no poder eludirla, saber reaccionar y realizar correctamente el boca a boca puede salvar la vida al menor.