Los peligros de conducir con chanclas

23 abril | 2019 | Goodyear

Llega el buen tiempo y, con la estación más calurosa del año, nos deshacemos de todas las capas de ropa que solemos llevar encima hasta que la camiseta, las bermudas y las chanclas o las sandalias se convierten en nuestro atuendo más habitual a diario. Pero debemos tener cuidado: conducir con este tipo de calzado es muy peligroso y puede llevarnos a sufrir un accidente. Para evitarlo te vamos a contar cuáles son los peligros de conducir con chanclas.

¿Está prohibido conducir con chanclas? ¿Te pueden multar?

El artículo 18 de la Ley de Seguridad Vial dice textualmente que “el conductor está obligado a mantener su propia libertad de movimiento y el campo necesario de visión”. Eso significa que debe llevar ropa y calzado que le permita manejar el vehículo con seguridad, pero no prohíbe específicamente conducir con chanclas.

Sin embargo, un agente de la Dirección General de Tráfico podría aplicar una sanción de 80 euros según el Reglamento General de Circulación si considera que no se garantiza la libertad de movimientos necesaria para  la seguridad del propio vehículo y de los demás usuarios de la vía.

Los peligros de conducir con chanclas

Caída de las chanclas durante la conducción

Si utilizamos chanclas al conducir vehículos de motor estamos llevando el pie sin sujeción, lo que podría desembocar en que se nos cayeran en cualquier momento o que se quedaran enganchadas en los pedales, lo que a buen seguro provocaría un accidente.

Falta de precisión

No sólo eso: conducir con un calzado que no nos sujete el pie correctamente puede hacer que no se ejerza la presión correcta tanto sobre el freno como sobre el acelerador o freno, pudiendo provocar un choque o una salida de la vía.

Pérdida de agilidad con los pedales

También resta agilidad en la conducción, debido precisamente a esa falta de sujeción en el pie; aumenta el tiempo de reacción ante un imprevisto en la carretera y genera distracciones, ya que no estamos seguros con el calzado que llevamos.

Conducir descalzo

¿Se puede conducir descalzo?

Mención aparte merece el hecho de conducir descalzo vehículos de motor: esa práctica tampoco está prohibida por la ley, aunque es aún más peligroso que conducir con chanclas ya que se pierde la superficie de apoyo y la sensibilidad. Esto sucede porque la planta del pie es curva, mientras los pedales son rectos y, por tanto, no se tiene el agarre perfecto.

Por eso, llevar calzado permite estar en contacto con los pedales de manera más uniforme. Además, es mucho más efectivo si hay una dificultad en la carretera y se debe reaccionar de manera rápida. Si vamos descalzos es posible que el pie resbale, ya sea por la brusquedad en el contacto o porque esté húmedo por la transpiración, por lo que la adherencia con los pedales será más difícil.

Cuando conducimos estamos acostumbrados a hacer movimientos rápidos de forma automática con los pedales. Sin embargo, la precisión se puede perder si estamos descalzos y cuanto más urgente sea el movimiento que necesitamos hacer, más posibilidades tenemos de sufrir un percance.

Por no hablar de los roces que podemos sufrir al conducir sin un calzado protector o los golpes que nos podemos dar en los pies con los propios pedales. Sin duda, conducir descalzos no es una buena idea.

¿Cómo es el calzado ideal para conducir?

Los expertos en tráfico recomiendan conducir con un zapato cómodo. Estas son algunas características que deberían cumplir todos los conductores con su calzado:

  • Debe ser flexible, de tal manera que permita la libertad de movimientos del conductor.
  • No debe resbalar, agarrando lo suficiente sobre el pedal.
  • Debe sujetar el pie y adaptarse a nuestro cuerpo.
  • Debe ser cómodo para realizar movimientos ágiles.
  • No debe ser más alto que el tobillo para poder flexionar el pie fácilmente.
  • No debe estar mojado, ya que puede resbalar durante la conducción.
  • Debe ser transpirable para evitar que el pie sude.
  • Si lleva cordones deben ser cortos y estar bien abrochados.
  • Cuidado con los tacones: si se puede es mejor sustituirlos durante la conducción por otro par de recambio que llevemos en el maletero.

El sentido común nos debe llevar a elegir calzados cómodos, que se adapten bien a los pedales, y olvidarnos no sólo de chanclas y sandalias, sino también de tacones y grandes plataformas que pueden hacer que no apliquemos la presión adecuada en cada movimiento, sobre todo cuando tenemos que reaccionar ante cualquier imprevisto.

Ahora que ya conoces los peligros de conducir con chanclas, echa un vistazo a tu calzado y elige siempre el más adecuado para ponerte al volante. Está en juego la seguridad, la de los tuyos y la de otros conductores.

Good Year Kilometros que cuentan