Algunos interesantes consejos para viajes largos

¿Estás pensando en realizar un viaje largo? Entra y conoce algunos consejos que deberías tener en cuenta para tener un viaje sin sobresaltos.

Por ocio o por trabajo, en ocasiones es necesario coger el volante en un momento en que nuestro organismo no está lo que se dice a plena potencia. Por una gripe pasajera o por un problema más grave, en esos momentos estamos obligados a seguir un tratamiento médico que puede incluir el consumo de medicamentos. Y está claro que una píldora no es un snack y su ingesta obliga a atender a una serie de factores entre los que se encuentra su influencia a la hora de viajar, especialmente cuando nos toca conducir.

El volante es uno de esos objetos de nuestra vida ante los que actuamos de forma mecánica, casi con el piloto automático. Esto es así gracias a una útil adaptación del cuerpo que nos permite afrontar cómodamente la tarea sin pensar a cada momento en el movimiento de cambio de marcha o en cambiar de dirección en el cruce.

Pero cuando estamos consumiendo ciertos medicamentos, hay que poner más atención a nuestra conducción y a los efectos que pueden producir esos medicamentos, y no siempre lo hacemos.

Nuestros consejos son:

  • A la hora de viajar, antes de entrar en el coche, tenemos que atender a una medida muy simple: lectura atenta de la información del prospecto. En él deben indicar posibles alteraciones que dificulten la conducción. Tratamientos antialérgicos o relajantes, además de algunos colirios, pueden ser poco recomendables si queremos hacer un viaje largo por carretera. Pero, después de todo, podemos preguntarnos: ¿cuáles son los efectos reales de estos medicamentos? ¿De verdad son tan graves? ¿Hay mucha literatura?

    Bueno, pues aún coincidiendo en que conducir medicado no significa tener un accidente, es mejor estar atento y prevenir.

  • Siempre que empieces una medicación larga es aconsejable no conducir hasta haber pasado un tiempo de adecuada adaptación, que puede tardar hasta una semana en algunos medicamentos. Además, si tienes que tomar más de uno simultáneamente, infórmate sobre sus posibles interacciones.

  • Consulta todos sus efectos con tu médico o farmacéutico, obedeciendo siempre escrupulosamente la dosis prescrita. Además, debes atender las contraindicaciones directamente explicitadas para conducir y, especialmente, recordar que debes dejar de conducir a la mínima señal de malestar.

Con todo lo anterior no te queremos quitar las ganas de conducir aún cuando sufres alguna afección. Esto es sólo una guía rápida de consejos simples para que la recuerdes a la hora de enfrentarte a efectos adversos en carretera. Al fin y al cabo, lo que hacemos está siempre influido por cómo nos encontramos, y una actividad tan atractiva, exigente y gratificante como conducir exige que la enfrentemos con el mejor estado de espíritu y cuerpo. ¡Así que para la próxima vez no te olvides del prospecto!

conducir tomando medicamentos