Todo lo que necesitas saber sobre los cristales tintados homologados para tu coche

9 abril | 2019 | Goodyear

Es posible que te hayas fijado en que muchos vehículos llevan algunos cristales tintados, es decir, oscurecidos. Incluso puede que te hayas planteado la posibilidad de hacer lo mismo en tu propio coche, pero tienes miedo de no pasar la próxima ITV. Para responder a todas las dudas de los amantes del motor sobre cristales tintados homologados te hemos preparado un artículo que te ayudará a tomar una fácil decisión.

Cristales tintados o laminados

Hablamos coloquialmente de tintar los coches en el mundo del motor cuando los queremos oscurecer, pero lo cierto es que todos los vehículos vienen con las lunas tintadas de serie. El color de base es un verdoso casi transparente que pasa desapercibido al ojo humano, pero al comprar un coche nuevo podemos pedir que las lunas estén más oscurecidas; en ese caso, será la propia marca quien lo haga durante la fabricación del coche para que salga homologado desde el primer momento.

Pero si lo que queremos es tintar las lunas de un coche que las tiene transparentes, lo que realmente queremos hacer es laminarlas, colocar unas láminas oscuras por los dos lados del cristal. Se aplica una capa acrílica a uno de los lados y una capa adhesiva con un protector al otro. De esa manera el resultado es perfecto e impide que pasen los rayos del sol.

Cristales homologados

 

¿Son legales los cristales tintados?

La ley de seguridad vial que está hoy en día en vigor deja meridianamente claras las posibilidades de oscurecer los cristales del coche: está prohibido tintar las lunas delanteras, es decir, el parabrisas, el cristal del conductor y el del copiloto, de tal manera que la persona que esté al volante tenga un campo de visión de 180 grados en el que las lunas sean transparentes.

Sí que se pueden tintar las ventanas de los asientos traseros, así como la luna de la puerta de atrás. Para poder hacerlo debemos acudir a un profesional que avale el trabajo con un certificado de homologación, de tal manera que no tengamos problemas si nos para la policía en carretera ni cuando acudamos a pasar la ITV periódica. Las multas por no hacerlo de forma legal pueden alcanzar los 150 euros.

Hay algunas excepciones. Algunas personas pueden pedir tintar los cristales delanteros por motivos médicos ya que en algunas enfermedades, como puede ser el lupus, los rayos solares dañan especialmente a los enfermos. También se permite instalar cristales tintados en vehículos oficiales o que pertenezcan a personas que están amenazadas, por motivos de seguridad.

Los cristales tintados y la ITV

Con la última reforma en la ley de seguridad, tintar las lunas del coche ya no está considerada como una reforma de vital importancia en el vehículo. Eso significa que, aunque antes sí era necesario, ahora ya no se necesita hacer una homologación extraordinaria en la Inspección Técnica de Vehículos o ITV.

Sí que se deberá presentar un documento, el llamado certificado de homologación, que debe acompañar a la ficha técnica del vehículo. Tiene que estar expedido por el fabricante de las láminas que se han instalado en el coche y lo debe rellenar el taller que se haya encargado de su instalación.

Además, todos y cada uno de los cristales tintados deben estar correctamente sellados por alguna de estas tres posibilidades: con pegatinas, por medio de pistolas de arena o bien a través de leyendas en la propia lámina. Es imprescindible para obtener un resultado favorable en la ITV  y, de paso, ahorrarnos una multa.

¿Para qué poner cristales tintados?

Son varias las causas que nos pueden llevar a poner cristales más oscuros en nuestro vehículo. Además de los motivos médicos que hemos visto anteriormente, lo cierto es que al tintar las lunas conseguimos evitar hasta el 99% de los rayos UVA, con lo que protegemos a las personas: la Fundación del Cáncer de Piel de Estados Unidos recomienda llevar cristales tintados.

Con los cristales oscurecidos también ayudamos a reducir el desgaste tanto de la tapicería como de los plásticos que lleva nuestro vehículo, por lo que el coche no envejecerá tan rápidamente. También ayudan a reducir la temperatura en el interior del vehículo, al no dejar pasar los rayos del sol.

Y, en caso de accidente, las láminas impiden que el cristal estalle y se haga mil pedazos, por lo que es un elemento de seguridad más. Por si fuera poco, también evitan el deslumbramiento por la noche, sobre todo en los vehículos que llevamos detrás en carretera, y ayuda a reducir el cansancio ocular. Está claro que las ventajas son muy numerosas.

Ya sabes todo lo necesario sobre los cristales tintados homologados para coche. Recuerda que, si decides instalarlos en tu coche, necesitas hacerlo en un taller que te emita su certificado de homologación para no tener problemas posteriores.

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