Viaje cultural por el románico de Castilla y León

Te traemos un viaje por la cultura románica en una de las comunidades con más historia de España. ¡Conócela!

Se está acabando el invierno y lo que más apetece en estos días en los que cada vez hay más luz es llenar el coche, reunirse con amigos y hacer un buen viaje. Esta vez os proponemos un viaje que aúna la arquitectura y la cultura: un viaje por una de las comunidades con más historia de toda España: Castilla y León. ¿Los destinos? Monasterios, Iglesias y fortificaciones del románico. ¿Sabíais que Castilla León en las comunidad con más construcciones de origen románico de Europa? ¿Qué a Zamora la llaman la ‘ciudad del románico’? ¿Qué tenemos tanta historia que es imperdonable no dejarse caer por parajes llenos de leyendas, curiosidades y anécdotas? Anteriormente os propusimos una ruta de fin de semana por el Bierzo, viajes de película como la ruta del Doctor Zhivago en Soria o disfrutar del mejor vino en Segovia, Soria y Valladolid. Hoy hacemos un viaje de carácter histórico por cinco lugares emblemáticos del románico. Meted las maletas en el coche y ¡acompañadnos! 

San Isidoro (León)

Primera parada, León. La Real Colegiata Basílica de San Isidoro se encuentra en pleno centro de León. Es una construcción que data del siglo XI y es una de los ejemplos más destacadas del románico en España. Adjudicado en su origen a San Pelayo, mártir cristiano durante el califato de Abderramán III en el año 925, fue posteriormente dedicado al obispo de Sevilla y Doctor de las Españas, San Isidoro, cuando sus restos fueron trasladados allí. Pero tiene un origen anterior. Ya en el prerrománico, la construcción estaba dedicada a San Juan Bautista y desde entonces se utilizó como Panteón Real, dándole una importancia que no ha perecido a lo largo de los siglos. Fue arrasado, como tantos otros templos, en el año 988 por Almanzor y reconstruido en el año 1603 por Fernando I ‘el Magno’. Actualmente consta de varias estancias, que se han ido reformando y cambiando a lo largo de los siglos: una Capilla Mayor, la Capilla de la Trinidad, el coro, el Panteón Real, tribuna, museo y galería. Tiene el honor de ser la primera Iglesia románica que se levantó en el entonces Reino de León con tres naves de gran altura, la central más que las aledañas y un panteón a los pies de la edificación. Cuenta además con un claustro y una torre, llamada la Torre del Gallo y actualmente se utiliza como Iglesia además de museo. Debido a su gran importancia la catedral no se edificó sobre esta construcción, algo muy común en las edificaciones de la época.

San Isidoro

San Martín de Frómista (Palencia)

Situada en pleno Camino de Santiago, la Iglesia de San Martín es un templo de origen católico situado en Frómista, municipio de la comarca de Tierra de Campos en Palencia. La Iglesia formaba parte de un conjunto arquitectónico como era el monasterio de San Martín, construído en la segunda mitad del siglo XI por orden de la reina consorte de Pamplona, Ribagorza y Castilla, doña Mayor de Castilla. Íntimamente relacionado con el tipo de románico construido en la zona de Palencia, compartió canteros y trabajadores con la también famosa Catedral de San Pedro de Jaca, en Huesca, Aragón. Muros sólidos, con una planta central de tres naves de escasa altura y un crucero cubierto por un cimborrio son las claves de esta construcción de origen románico. Abandonado en el siglo XIII por monjes benedictinos, fue cambiando de manos en la Edad Media, hasta que cayó en manos del arquitecto Manuel Aníbal Álvarez Amoroso, que se preocupa de la restauración de la Iglesia. El monasterio colindante fue cayendo en el olvido hasta declararse no apto para los servicios religiosos y se fue perdiendo con el paso de los siglos. La lglesia fue declarada Monumento Nacional en el año 1894.

San Pedro de Arlanza (Burgos)

Está situado en la localidad de Hortigüela a orillas de un río y es la construcción monástica de más relevancia de toda Castilla. Según documentos conservados en el propio monasterio, la construcción data del año 912 bajo el mandato del conde Fernán González, conde de Castilla y de Álava hasta el año 970. Pero también hay otros documentos que otorgan la construcción al conde Gonzalo Téllez y a su esposa Flámula, siendo estos últimos los de mayor validez histórica. Este monasterio fue de tanta relevancia que le llamaron la ‘cuna de Castilla’ y aunque sus restos románicos apenas son visibles tras el paso de los siglos (apenas quedan unas ruinas), los restos más antiguos existentes datan del año 1080. La Iglesia constaba de tres naves y tres ábsides a la cabecera, planos típicos del románico, pero que se fueron modificando con el paso del tiempo dando lugar a grandes modificaciones durante la etapa gótica de la construcción. Actualmente las ruínas sólo se pueden visitar con guía, y debido a su gran interés turístico, algunas celdas fueron reformadas para que se pueda admirar todo el esplendor y la originalidad de la construcción tal como era en su época originaria. Actualmente también se pueden admirar algunos de los frescos de la antigua Torre del Tesoro de la abadía, pero no en la construcción sino repartidos entre el Museo Nacional de Arte de Cataluña el Fogg Art Museum y The Cloisters en Estados Unidos y una colección particular.

Iglesia Santa María Magdalena (Zamora)

Situada en la ciudad de Zamora, la Iglesia de Santa María Magdalena fue construida entre los siglos XII y XIII y corresponde, en parte, al estilo románico y en parte al posterior estilo gótico. Al igual que muchas construcciones de la época, no se sabe exáctamente cuando se comenzó ni cuando se terminó, pero se atribuye su alzamiento al arquitecto de Borgoña Giral Fruchel. Declarada Monumento Nacional en el año 1910 es un templo de una nave con una torre a los pies y una capilla mayor en su cabecero semicircular. Con mucha más altura que otras Iglesias edificadas en la ciudad, tuvo que se reforzada por arbotantes debido a su esbeltez y a que se trata de una construcción aislada, sin el apoyo de otros edificios por ninguno de sus lados. Con ventanas en sus muros, posee una gran luminosidad en el interior. Destacan sus columnas con decorado vegetal y una torre aledaña que nunca se llegó a terminar de construir. En su interior, destaca el sepulcro, de marcado origen románico pero con trazos de Oriente y que alberga una dama de origen desconocido. Debido a su nombramiento como monumento a conservar, está en perfecto estado de conversación y se utiliza tanto como Iglesia como diócesis de Zamora.

San Marcos

Iglesia de San Marcos (Salamanca)

La Iglesia o clerecía de San Marcos está situada en pleno centro urbano de la universitaria ciudad de Salamanca. Forma parte de la antigua, y prácticamente desaparecida, muralla de la ciudad por la que llaman hasta el día de hoy Puerta de Zamora, por haber existido anteriormente una de las puertas que daban acceso a la ciudad. Es una de las Iglesias más características del románico ya que exteriormente tiene forma circular y apenas ocupa veintidós metros de diámetro. Pero en su interior se ajusta perfectamente a los planos típicos del estilo románico: tres naves terminadas en tres ábsides. Destinada a convertirse en parroquia, fue construida entre los siglos XI y XII y fue la sede de la Real Clerecía de San Marcos hasta la expulsión de los jesuítas de la ciudad en el año 1769. No se tienen datos en papel sobre su construcción, pero diversos estudios sitúan su construcción a finales del siglo XI bajo el mandato del conde Don Raimundo de Borgoña y su esposa doña Urraca. En su interior destacan varias pinturas murales, descubiertas tras su restauración en el año 1967: el descenso de cristo al seno de Abraham, la coronación de la Virgen entre ángeles y el prendimiento de un santo y una santa.
Estos son sólo cinco de los múltiples ejemplos de románico que existen en la comunidad castellana, pero que son el punto de partida de un interesante viaje en el que la cultura y la historia confluyen de tal modo que tal modo que tanto el destino, como el viaje por carretera suponen una aventura difícil de olvidar.