Día del libro: 8 viajes para celebrar el Día del Libro en España

Disfruta con Goodyear los viajes más interesantes para celebrar el 23 de abril,. Rutas literarias, personajes famosos…

El 23 de abril de 1616 fallecían Miguel de Cervantes, William Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega. En 1996, en homenaje a estos grandes autores, la ONU decidió proclamar el 23 de abril como Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. Desde entonces, más de cien países celebran este día sacando la literatura a la calle, aunque en algunos lugares, las ciudades no dejan de ser parte de la literatura el resto de los días del año, ya que sus edificios, callejuelas, monumentos y avenidas han servido y sirven de escenario para clásicos literarios. Descubre con Kilómetros que cuentan 8 viajes para celebrar el Día del Libro. Conoce los secretos de las rutas literarias más interesantes de España.

“Ahora digo que el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes

Barcelona celebra San Jordi

En Barcelona se celebra el Día del Libro desde mucho antes de que la ONU lo instaurase. En 1926, coincidiendo con la festividad de San Jordi, libreros y floristas se unieron en la Rambla de Catalunya para celebrar la cultura con libros y rosas. No resulta extraño que este día surgiese en la ciudad condal. Barcelona le debe mucho a la literatura y a la cultura en general. Muchos son los libros y las películas que desarrollan su trama en las calles barcelonesas.

“La ciudad de los prodigios” de Eduardo Mendoza abarca desde la Exposición Universal de 1888 hasta la Exposición Internacional de 1929. Por ello es lógico que con Onofre Bouvila nos vayamos de ruta literaria por la Plaça de Catalunya, el Passeig de Gràcia, el Poble Espanyol o el barrio de La Barceloneta. Aún así, puede que el recorrido literario más famoso de Barcelona sea el de La sombra del viento. La obra de Carlos Ruiz Zafón se siente en el Barrio Gótico, Carrer Ferran, plaça Sant Jaume, el Ateneu… El libro maldito que encuentra Daniel Sempere le hace transitar por lugares que hoy son recogidos en las fotos de los turistas. Aunque no es el único libro en el que Zafón puso a Barcelona como escenario, toda la “Trilogía de la Niebla” y la novela juvenil “Marina” (donde se nombra en varias ocasiones la Plaça de Sarrià) nos guían a través del callejero de la capital catalana.

Sin duda Barcelona es musa de muchos autores: La Sagrada Familia, el Monasterio de Monserrat y La Pedrera fueron lugares importantes en “Origen” de Dan Brown. El autor afirmó que al ver la escalera de la basílica que diseñó Gaudí en directo volvió a reescribir esa parte del libro para que muriese allí un personaje). Santa María del Mar fue un protagonista más en “La Catedral del Mar” y en su continuación “Los herederos de la tierra” de Ildefonso Falcones. Y, por su parte, Juan Marsé nos mostró como nunca el Antiguo Cine Delicias y el Conservatorio Municipal de Música en “Esa puta tan distinguida”.

Córdoba: de Góngora a Baroja

Si el siglo de Oro de las letras españolas guarda un sitio especial para Córdoba se debe sin duda a Luis de Góngora. El poeta renombró a su ciudad como Flor de España y, como tal, los versos y diálogos han dado color a sus calles. Sin embargo, el escritor artífice del culteranismo, no ha sido el único en inspirarse en la ciudad que nace a los pies de Sierra Morena. Pío Baroja enmarcó su (probablemente) mejor novela dentro de Córdoba. “La Feria de los Discretos” es una historia de amor con bandoleros y secuestros donde muchos de los escenarios siguen en pie: El paseo del Gran Capitán, la calle Conde de Gondomar, el frescor de la fuente de la plaza de las Tendillas, la Mezquita y la plaza de la Corredera se ven retratadas en esta obra de hace más de un siglo. Sin embargo, el éxito literario más reciente es “La mano de Fátima” de Ildefonso Falcones. El triunfo de la novela del escritor catalán ha sido tal, que el ayuntamiento de la ciudad ha decidido crear una ruta turística asociada al libro que recorre los escenarios que se mantienen desde el siglo XVI.

Ruta literaria por Soria

Soria ha servido de lienzo a tres primeras espadas de la literatura española: Machado, Bécquer y Gerardo Diego. La ciudad castellanoleonesa respira arte por los cuatro costados, no en vano, sirvió de escenario en la adaptación de otro libro de gran peso de mediados del siglo XX, Doctor Zhivago.

En 1907 un profesor, de nombre Antonio Machado, sería destinado a Soria y su vida cambiaría completamente. En la ciudad encontraría a su gran amor, Leonor Izquierdo, y escribiría una de sus grandes novelas: “Campos de Castilla”. Además, impartió clases en el instituto que hoy lleva su nombre, donde Gerardo Diego (el poeta de la Generación del 27) también ejercería unos años después. Ambos reflejaron, en sus textos, lugares como la Iglesia de Santo Domingo o el Casino Círculo de la Amistad Numancia. Por este último, también se dejó caer en su día Gustavo Adolfo Bécquer, quien pasó  temporadas en la casa que su mujer tenía en Noviercas desde donde escribió alguna de sus obras como “El rayo de luna” o “El miserere”.

Entre las rutas más curiosas de la ciudad se encuentra la visita a la tumba de Leonor en la iglesia  del Espino. En ella hay un olmo seco: Un olmo viejo, hendido por el rayo y en su mitad podrido del que Machado espera otro milagro de la primavera. Junto a la lápida se encuentra un buzón con el nombre de Leonor donde se dejan poesías para la difunta del mismo modo que se hace en el cementerio de Coillure junto a la tumba de Machado.

Trilogía del Baztán

Navarra: la trilogía del Baztán de Dolores Redondo

Desde 2013, Navarra tiene gran protagonismo en el atlas literario gracias a Dolores Redondo y su Trilogía del Baztán. Como no podía ser de otro modo, las vivencias de la detective Amaia Salazar comienzan junto al río Batzán (también conocido como río Bidasoa) y recorren las calles de Elizondo pasando por su plaza principal, el cementerio o el puente de Muniartea. Todos las localizaciones literarias están perfectamente retratadas en los libros de Dolores Redondo, incluso el Bar Txoko junto a la plaza del Castillo, local que solía frecuentar otro maestro de la literatura: Ernest Hemingway, un enamorado de Pamplona que solía pasear por la calle del Mercado o la calle Eslava hasta la plaza de toros.

Oviedo: la bien novelada

Partiendo de la idea de que tras “La Regenta” de Leopoldo Alas Clarín Oviedo fue conocida por el apelativo de “la bien novelada”, sabemos que la capital de Asturias le debe mucho al escritor zamorano. En la muy noble y leal Vetusta (nombre con el que fue rebautizada la ciudad), encontramos a Ana Ozores paseando por El Espolón o La Encimada. Algunos de los puntos claves de la historia cuentan hoy con estatuas o placas (como la de la propia Regenta junto a la catedral) y otros que aparecían con nombre cambiado en la novela a día de hoy están inequívocamente localizados (como el boulevard del Triunfo o la fuente de Mari Pepa). Hay muchas visitas organizadas para seguir los pasos de La Regenta, aunque en Oviedo fueron desarrolladas otras obras importantes de la literatura española como “Teatro crítico y universal” y “Cartas eruditas” del Padre Benito Gerónimo Feijoo, “Tigre” de Ramón Pérez de Ayala (quien también cambió el nombre de la ciudad por el de Pilares) o “Jugadores de Billar” de José Avello.

La Mancha y el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha

La Mancha es el epicentro de la cartografía de las letras españolas. Este hecho es tan cierto como que una de las novelas más importantes y más leídas de todo el mundo es El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. En base a la obra cumbre de Miguel de Cervantes han surgido cientos de rutas literarias que siguen a Don Quijote empezando por la Ruta de los Molinos de Viento o la Ruta de Don Quijote, el primer Itinerario Cultural Europeo basado en un personaje literario. 2500 kilómetros de trayecto que transcurren por Toledo, Cuenca, Ciudad Real, Albacete y Guadalajara. Cañadas reales, bodegas, castillos… Los parajes castellanos encierran un tesoro cultural con el que los más curiosos disfrutarán en el Día del Libro.

A su vez, aunque el Quijote lleve la fama, otras grandes obras se escribieron por estas latitudes y en la actualidad aún se recuerdan. “La Catedral” de Vicente Blasco Ibáñez está basada en la catedral gótica Santa María de Toledo, “El Lazarillo de Tormes” recorre la Picota de Almorox, el Castillo de Escalona y la capilla del Cristo de la Sangre de Torrijos y Benito Pérez Galdós finalizó la primera serie de sus “Episodios Nacionales” con “Bailén” que transcurre en la provincia de Ciudad Real. Por no hablar del Premio Nobel de Literatura de 1989, Camilo José Cela, que a partir de su “Viaje a la Alcarria  tiene una ruta que replica el itinerario que siguió el autor en su día mientras escribía la novela comenzando en el museo que lleva por nombre el título del libro.

Ruta de Don Quijote

Las novelas que inspiraron Salamanca

Probablemente Salamanca sea una de las ciudad que más se han mencionado en las letras españolas y la localidad luce orgullosa cada una de sus historias. Muestra de ello es el Huerto de Calixto y Melibea, lugar donde se desarrolla la trama de “La Celestina” de Fernando de Rojas o el Café Novelty donde Unamuno o Torrente Ballester participaban en tertulias. También se puede encontrar una cita de “El licenciado Vidriera” de Cervantes en la fachada de la Universidad (donde se encuentra intacta el aula en la que Fray Luis de León tradujo “El cantar de los cantares” al castellano) o se puede contemplar la estatua del Lazarillo a orillas del Tormes.

Madrid: de La Colmena a Luces de Bohemia

La capital de España también lo es del Siglo de Oro. La mejor forma de entenderlo es leyendo las novelas de Alatriste de Pérez Reverte que se desarrollan en el Barrio de las Letras madrileño. Textos de Zorrilla, Bécquer o Lope de Vega lustran el suelo que otrora pisaron Góngora o Quevedo. Aunque no es necesario alejarse tanto en el tiempo para establecer una ruta literaria en Madrid.

“La Colmena” de Camilo José Cela tiene a Chamberí o a Atocha como lugares frecuentes en su páginas, Valle-Inclán creó el esperpento de “Luces de Bohemia” mientras Max Estrella recorría las calles Sol y Huertas y Pío Baroja retrata el barrio de La Latina bajo la mirada de Andrés Hurtado en “El árbol de la ciencia”.

La literatura bebe de la realidad y la realidad gana interés con las anécdotas de los personajes de ficción. El mapa de rutas literarias en España es amplio y apasionante. Recorrer cada una de las calles como si fueran páginas de una novela puede ser tu plan perfecto para el Día del Libro. Disfruta del viaje con Kilómetros que cuentan.

8 viajes para celebrar el Día del Libro en España

  • Barcelona celebra San Jordi
  • Córdoba: de Góngora a Baroja
  • Ruta literaria por Soria
  • Navarra: la trilogía del Baztán de Dolores Redondo
  • Oviedo: la bien novelada
  • La Mancha y el ingenioso hidalgo Don Quijote
  • Las novelas que inspiraron Salamanca
  • Madrid: de La Colmena a Luces de Bohemia