Drones de vigilancia y DGT: ¿multarán en el futuro?

¿Es factible técnicamente un dron capaz de multar a conductores? La pregunta ha rondado el imaginario del colectivo de conductores españoles desde el anuncio a finales de verano de este año del Plan estratégico de Medios Aéreos de la Dirección General de Tráfico (DGT). Control de tráfico, detección de infracciones, racionalización del gasto son algunos de los argumentos que se han esgrimido. Por el momento, Tráfico todavía no ha fijado la fecha en la que empezarán a funcionar los nuevos medios aéreos que, asegura, supondrán “importantes mejoras en la seguridad vial” ya que se utilizará cada dispositivo de control según el tipo de operación a realizar. Por ahora solo se hallan en fase de pruebas pero ningún experto duda de que en poco tiempo serán una realidad. ¿También los drones de vigilancia del tráfico?

La tecnología aplicada a nuevos y más precisos radares y los usos potenciales de los drones en la conducción son una realidad. En España, ¿eso se puede traducir a drones de vigilancia a corto plazo? La DGT ha anunciado el uso de medios de ala fija, como avionetas, y drones para controlar el tráfico y detectar excesos de velocidad o conductas de riesgo como adelantamientos indebidos, el uso del móvil o la no utilización del cinturón de seguridad.

Nuevos medios aéreos: Plan estratégico de la DGT

Al margen del helicóptero Pegasus, y dentro del Plan estratégico de Medios Aéreos, la DGT ha comenzado la fase de pruebas de vuelos de avionetas para determinar de manera real y concreta la potencialidad y aplicabilidad real de los nuevos sistemas aéreos disponibles en relación con la observación del tráfico desde el aire y con la detección de determinadas infracciones y seguridad vial.

La aeronave elegida para la realización de estos primeros testeos en agosto de este año, denominada MRI, reúne una serie de características que le habilitan como una opción de vigilancia de tráfico viario aéreo potencialmente efectiva. Desde la DGT aseguran que “este tipo de aeronave podría complementar el resto de medios aéreos y terrestres con los que contamos y ampliar la actual cobertura de vigilancia área del tráfico en carretera para determinados operativos y para el control de conductas de riesgo en las vías”.

Drones con autonomía de 8 horas y radar

La idea de la DGT es combinar la actual flota de helicópteros Pegasus (una parte de esta flota se encuentra próxima a finalizar su ciclo operativo), con los drones y avionetas en fase de pruebas. Los drones que se plantea utilizar la DGT pueden alcanzar una velocidad máxima de 100 km/h y 4.000 metros de altura, despegar y aterrizar desde cualquier sitio y contar con una autonomía de 8 horas. Estas aeronaves no tripuladas deberán pesar poco para poder contar con varios sensores, un radar y hasta un sistema de megafonía. Los drones tienen la posibilidad de transportar hasta un peso máximo de ocho kilos, facilitando así la información que reciba Tráfico en un intervalo de 80 kilómetros de distancia y en tiempo real. Al ser instrumentos tan ligeros y pequeños, los drones pueden pasar desapercibidos para la gran mayoría de los conductores, permitiendo examinar zonas afectadas por inundaciones u otro comportamiento medioambiental adversos, detectar averías o graves congestiones de tráfico o leer matrículas y grabarlas para posibles sanciones económicas si están equipados con sistemas de radares.

Drones vista carretera aérea

Francia, pionera en el uso de drones en la gestión del tráfico

No es España el primer país en plantear el uso de drones dentro de la prevención y control del tráfico. Francia, en 2015, fue el primer país en barajar su utilización como una de las medidas a adoptar tras la subida de las cifras de siniestralidad en las carreteras galas. El gobierno francés realizó entonces pruebas con dos prototipos durante diez semanas en la región de l’Oise, llegando a la conclusión de que el proyecto es viable sobre todo desde el punto de vista económico. Con el mismo coste se podría vigilar muchos más tramos peligrosos ya que los drones se desplazan fácilmente de una zona de control a otra.. Desde el punto de vista operativo, los dos aparatos detectaban fácilmente infracciones com no respetar la distancia de seguridad, no llevar casco, pero ninguno de los dos detectaba la conducta de conducir utilizando el teléfono móvil. Asimismo, ambos permitían seguir con precisión la trayectoria de huida del delincuente sobre la vía para orientar su persecución.

Son numerosas las campañas de la DGT realizadas en los últimos años poniendo el foco en comportamientos peligrosos al volante y en distracciones que repercuten en la seguridad vial. Nuevos radares y el uso de la flota de helicópteros Pegasus se sumaron a la línea de actuación del Gobierno español para reducir las cifras de siniestralidad. La renovación y ampliación de medios áereos y el uso de drones se suma a estas medidas de prevención, pero, ¿permiten los actuales avances tecnológicos que sean una realidad a medio plazo?