Cómo instalar un equipo de sonido en tu coche: guía y consejos

Descubre nuestra pequeña guía sobre cómo instalar un equipo de sonido en tu coche: todo lo que debes tener en cuenta para mejorar el sonido de tu coche.

La normativa de la DGT nos da los permisos necesarios para actualizar e instalar equipos musicales homologados en nuestro coche. Gracias a ello, si tenemos algunos conceptos claros, podemos llegar a disfrutar durante nuestros viajes de nuestra música preferida y con una calidad sonora realmente excepcional.

Para ello, es importante planificar algunos aspectos de la instalación, como qué elementos estamos dispuestos a modificar, qué tipo de sonido buscamos y -cómo no- cuánto dinero estamos dispuestos a gastar.

Así, el primer punto al que debemos enfrentarnos es la sustitución o no de la fuente de sonido que lleva de serie nuestro coche. Se trata de un punto muy delicado, ya que esta se encuentra cada día más integrada, tanto a nivel estético como tecnológico, en la consola de mandos.

La respuesta es afirmativa, si queremos, realmente, dar un salto de calidad, ya que, únicamente, los vehículos de alta gama o equipados con packs de sonido específicos ofrecen, de serie, fuentes de buena calidad.

El segundo elemento que determinará la calidad sonora es el conjunto de altavoces. En este sentido, podemos optar por dos configuraciones diferentes: mejorar la audición desde todas las plazas y repartir el presupuesto o centrarnos en mejorar al máximo la calidad solo para las plazas delanteras, que es, sin duda, la más recomendable, ya que es la que mejor calidad sonora nos proporcionará.

El tercer elemento que debemos plantearnos instalar es el subwoofer. Te recomendamos este elemento es recomendable, si eres fan de las frecuencias más bajas. De lo contrario, puedes suplirlo con una buena insonorización del habitáculo, que hará que no se pierdan estas frecuencias emitidas desde los altavoces delanteros.

Audio coche - Kilómetrosquecuentan

Una vez que tenemos claro nuestro planteamiento inicial de configuración, podemos pasar a la parte más interesante de la instalación: la elección de los componentes.

En este apartado, lo mejor es no jugársela y apostar por equipos de reconocido prestigio en audio. Entre sus catálogos, seguro que encontramos componentes de calidad audiófila y con múltiples opciones de ecualización, filtrado, alineación de tiempos, conectividad multimedia y salidas RCA.

Amplificador y altavoces

Fijándonos ya en cada componente, del amplificador, debemos asegurarnos de que ofrezca características técnicas como una alta relación S/L y distorsión armónica baja y, sobre todo, de que su potencia R.M.S. sea suficiente para mover adecuadamente los altavoces.

En cuanto a los altavoces (en especial, los delanteros), es importante que cuenten con vías separadas y nos ofrezcan una gráfica de respuesta en frecuencia lo más lineal posible. Si nos gusta el sonido detallado, debemos optar por woofers y tweeters de papel, polipropileno o seda; mientras que, si preferimos más contundencia, debemos optar por unos cuya construcción incluya kevlar o aluminio.

Si te decantas por incluir un woofer en el equipo, debes elegir uno de 10” o 12”, alimentado por un amplificador de al menos 200 Wrm; o uno de 12” o 15”, con construcción Bass Reflex y alimentado por un amplificador de, al menos, 400 Wrms, si buscas algo más contundente y espectacular, aunque se pierda fidelidad.

Instalación: del cableado a la configuración del equipo audio

Pasando ahora a la parte referente a la instalación, es importante que te fijes en algunos detalles importantes, en cuanto al cableado. Los cables para los altavoces deben tener una sección mínima de 1.0 mm2, los RCA deben contar con apantallamiento antiinterferencias y los de alimentación deben tener una sección generosa y suficiente (para no recalentarse). Del mismo modo, es importante también realizar una adecuada insonorización de las puertas delanteras, para reducir resonancias y obtener un buen grave.

Una vez realizada la instalación del equipo, llega el momento de configurarlo. Para ello, lo primero que debemos ajustar es la ganancia del amplificador, consistente en ajustar el voltaje del amplificador al de la salida de la fuente. Si lo hacemos correctamente, conseguiremos maximizar la potencia que el amplificador transmite a los altavoces y minimizar las distorsiones provocadas por la relación señal/ruido.

Pasamos a continuación al filtrado, consistente en evitar que los altavoces delanteros reproduzcan las frecuencias más bajas y las deriven, únicamente, al subwoofer. Esta operación podemos realizarla desde la fuente o el amplificador. También debemos efectuar la importante tarea de ecualización del equipo, consistente en graduar las diferentes frecuencias una por una, hasta obtener un sonido limpio, lineal y libre de picos exagerados y resonancias. Para ello, podemos valernos de nuestro propio oído, si nos fiamos de él, o instrumentos específicos diseñados para ello.

Por último, debemos regular la alineación de tiempos, operación mediante la cual eliminaremos los retrasos en la percepción del sonido, debidos a la diferente distancia a la que se encuentran los altavoces, respecto al punto de escucha. Una buena regulación hará que obtengamos una sonoridad sin interferencias, distorsiones ni desfases que modifiquen la respuesta en frecuencia.

En definitiva, se trata de una tarea ardua y que requiere de la máxima atención, pero, sin duda, enormemente agradecida. Bien merece la pena escuchar tu música preferida con la mejor calidad sonora.