Fabricación de neumáticos: de los primeros vehículos hasta hoy

Sin neumático, tu mundo no sería el mismo. Veamos cómo hemos llegado hasta los neumáticos de hoy repasando la fabricación de neumáticos

La rueda, con su revolucionaria aportación con el fin de transportar cualquier elemento mediante su giro sobre el suelo, se convirtió en fuente inspiradora para absolutamente todos los vehículos terrestres. Siempre habrás oído hablar de este indispensable elemento como ese salto de nuestra evolución, comparable con la llegada del fuego.

No es para menos, ya que, gracias a la rueda, llegó el neumático; y, con él, un sistema indispensable para poder trasladarnos las personas. Bicicletas, motos, coches, furgonetas, camiones… Incluso, los aviones necesitan de esos neumáticos, momentos antes de iniciar su despegue. Estarás de acuerdo en que, sin neumático, tu mundo no sería el mismo. Veamos cómo hemos llegado hasta los neumáticos de hoy.

El neumático, con la suspensión propia de su sistema interno de aire a presión, aportó la comodidad necesaria para transportar personas y cosas (hasta entonces se usaban ruedas de caucho macizo). La fabricación del neumático en serie llegó apoyada en la ya asentada Revolución Industrial. Las primeras patentes de finales del siglo XIX aprovecharon estas pujantes estructuras industriales para reinventar completamente el mundo del transporte con las fascinantes ruedas de caucho llenas de aire: los ya conocidos como neumáticos.

Primer neumático Goodyear en 1904

¿Sabías que Goodyear fabricó el primer neumático extraíble de la historia en 1904 y que tan solo cuatro años después estos neumáticos fueron usados en el primer coche producido en serie de la historia: el Ford Modelo T? El proceso de fabricación inicial avanzó gracias a un término que habrás oído: la vulcanización que planteaba un nuevo escenario. Se convirtió en el medio de mejora del caucho, prolongando su vida útil y dotando de una flexibilidad inaudita y a partir de la cual se pudieron plantear sucesivas mejoras, como la incorporación de carcasas de alambre de acero o el sistema de neumáticos radiales. En la actualidad, el proceso de fabricación de neumáticos requiere diferentes fases de mezclado, triturado y vulcanización antes de someterse a diferentes pruebas, incluidas rayos X para detectar posibles defectos o debilidades internas, y llegar al mercado.

Neumático Goodyear para Ford

Una vez los neumáticos empezaron a extenderse, para cubrir la creciente necesidad en tantos y tantos vehículos, se fueron aplicando mejoras en el sellado y soluciones como el dibujo geométrico, que posibilita que tu coche actual bombee el agua y se agarre mejor al asfalto en cualquier condición física o climática.

La Fórmula 1 como banco de pruebas

Para que hoy puedas elegir los neumáticos de tu coche, entre un gran abanico de opciones, antes han tenido que pasar años de investigación y experimentación. Un buen espacio para este desarrollo fueron las carreras de coches. Los ingenieros han podido ir alternando compuestos y proponiendo soluciones técnicas específicas que luego se han trasladado a la fabricación en serie. Goodyear apostó, durante muchos años, por la Fórmula 1, como banco de pruebas en el que investigar, proponer avances técnicos y conocer los límites y las vías de mejora de los neumáticos. Mientras acopiaba información que trasladar a la fabricación en serie, también acumulaba cientos de victorias equipando a las principales marcas de automóviles hasta hace bien poco. Los neumáticos Goodyear fueron los primeros en ganar 350 carreras de F1. Solo así se te puede garantizar el uso de excepcionales neumáticos con años de investigación y desarrollo.

Neumático Goodyear 2016

Innovación, desarrollo, eficiencia energética… la fabricación de neumáticos ha pasado por diferentes fases desde 1904 y ha asumido nuevos retos para satisfacer las demandas de un sector que reclama seguridad e investigación.