Híbridos vs eléctricos: ¿qué coche debo comprarme en 2019?

17 enero | 2019 | Goodyear

La polémica está en la calle. Cada vez son más las trabas que las diferentes administraciones están poniendo a la circulación de los coches con motores de combustión tradicionales, es decir, los de gasolina y gasoil o diesel. De hecho, España ha prohibido su venta a partir de 2040 y su circulación total para 2050. Parece que es una fecha muy lejana pero te aseguramos que está a la vuelta de la esquina. Por eso, saber qué otras opciones tenemos es esencial y aquí aparecen las dos mejores opciones: coches híbridos o coches eléctricos.

Híbridos vs Eléctricos

Lo primero que debemos saber es qué diferencia existe entre los coches eléctricos y los híbridos, porque no todo el mundo lo conoce. En los coches que son 100% eléctricos hay uno o varios motores que usan la energía almacenada en baterías recargables y la transforman en movimiento. En el caso de los híbridos, existen dos tipos de motores en el vehículo: uno tradicional de combustión y otro eléctrico que está alimentado por baterías.

Con esas diferencias, ¿es mejor un coche híbrido o uno eléctrico? No es una pregunta fácil de responder y tendrá mucho que ver con la necesidad que cada uno tengamos de nuestro vehículo. No será lo mismo el usuario que va y viene al trabajo cada día y con 40 ó 50 kilómetros de autonomía tiene suficiente, que aquel que hace largos viajes a menudo y necesita recargar su vehículo con frecuencia.

Estación de coches eléctricos

Ventajas y desventajas de los coches eléctricos

Comprar un coche eléctrico 100% significa no lanzar ningún tipo de emisión a la atmósfera. Es el vehículo más limpio del mercado y eso te lo agradecerá tu ayuntamiento permitiéndote circular por casi todos los lugares de la ciudad e, incluso, aparcando gratis en la gran mayoría de lugares destinados a ese fin.

El mantenimiento es más barato que el de los coches de combustión tradicional y los híbridos, básicamente porque los motores eléctricos tienen muchos menos componentes que el resto. Sólo habrá que gastar dinero en revisar frenos y neumáticos e incluso los frenos tienen menos desgaste que en los vehículos tradicionales. Otra cosa es el tema de las baterías: las de última generación pueden recargarse unas 3.000 veces, por lo que cuando se acabe su vida útil habrá que cambiarlas. Y su precio, actualmente, no es nada barato: entre los 5.000 y los 10.000 euros.

El consumo es la mayor ventaja de tener un coche eléctrico. Hacer 100 kilómetros costará, dependiendo de la tarifa eléctrica que tengamos, una media de 1,5 euros, una ganga si lo comparamos con los 8-10 euros aproximadamente que cuesta hacerlo con un coche medio diesel o gasolina. La eficiencia energética de los motores eléctricos es la otra gran ventaja de estos coches ya que prácticamente ronda el 90%. Infinitamente más que los de combustión tradicionales que se sitúan entre el 25 y el 40%. Sin embargo, cuando llega la hora de analizar la autonomía de estos vehículos es cuando topamos con la piedra en el zapato. Pese a los grandes avances sufridos en los últimos años, los vehículos eléctricos apenas superan los 300 ó 400 kilómetros de autonomía como máximo, lo que limita sobremanera los desplazamientos con este tipo de coches. Si los usamos para ir al trabajo, llevar a los niños al colegio o trayectos relativamente cortos, es el coche ideal para nosotros. Pero si hacemos desplazamientos largos a menudo, tendremos un problema hasta que no esté instalada y en funcionamiento una red nacional de electrolineras.

Ventajas y desventajas de los coches híbridos

Los coches híbridos tienen dos opciones: enchufables o no. Los primeros se pueden recargar enchufándolos a una red eléctrica, al igual que los coches eléctricos, mientras los segundos se auto recargan con los sistemas que lleva incorporados el coche, como el de frenado. La mayor ventaja es que pueden funcionar una media de 50 kilómetros en modo totalmente eléctrico, por lo que si los movimientos son sólo por la ciudad, no gastará gasolina.

Una vez agotadas las baterías eléctricas, el coche utilizará el motor de combustión con total normalidad. Lo mejor es que, si salimos a la carretera, podemos hacer viajes largos sin problema, dado que podemos repostar en cualquier gasolinera, al contrario que en los coches eléctricos. El gasto en ciudad siempre será menor que el de los vehículos con motor de combustión, mientras en carretera será similar.

Otra de las ventajas de los coches híbridos es que son bajos en emisiones, aunque no tanto como los eléctricos. Eso permite que también tengan múltiples ayudas por parte de los ayuntamientos, tanto en las zonas del centro de la ciudad a las que pueden acceder, como en las plazas de aparcamiento que pueden utilizar gratuitamente o con grandes descuentos.

La mayor desventaja de los coches híbridos es que, todavía, su precio es entre 5.000 y 10.000 euros superior a sus vehículos equivalentes con motor de gasolina. Y también, que hay que añadir el coste del punto de recarga, da igual que se trate de un garaje privado o comunitario.

¿Comprar un coche eléctrico o híbrido? La respuesta la tiene las necesidades del comprador y de ellas dependerán su decisión final.

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