El estado del coche según el humo del tubo de escape

El humo del tubo de escape nos dice el estado de conservación de la pieza. ¡Conoce lo que significa en este post!

Muchos estudios psicológicos concluyen que los colores tienen distintos significados. En el caso de la mecánica, también. El color del humo que emite tu vehículo puede ayudarte a identificar algún problema en el motor de tu coche.  Azul, negro, blanco… el humo puede adquirir tonalidades distintas si algo no carbura bien. Un color, distintas incógnitas. A continuación te presentamos cómo se pueden manifestar las averías de tu coche para que puedas detectar los problemas mecánicos por el humo. 

Además del color, tenemos que tener en cuenta cómo sale el vapor. Si el humo sale de color blanco, pero más espeso de lo habitual, probablemente nos encontremos con que se esté quemando líquido del refrigerante. Esto puede producirse por una grieta en el bloque del motor o por un problema en la junta de la culata. Si esto sucede acude rápido a tu mecánico, ya que el problema es grave y puede ir a más, causando daños importantes en tu motor. 

En caso de que el humo blanco y espeso solo salga cuando el motor está frío, pero se dispersa al calentarse, la causa será que la puesta a punto del sistema de inyección no es la correcta. 

Si el humo que sale es blanco, pero se emite en cantidades pequeñas y sale formando hilos finos, no te preocupes. Es simplemente la condensación que se acumula en el anterior del tubo de escape, que desaparece al cabo de unos kilómetros. 

Tubo de escape

Identifica la avería de tu coche por el color azul del humo

Y del color blanco nos vamos al azul. En este caso, lo más probable es que la avería tenga que ver con que se esté quemando demasiado aceite. ¿Por qué? Cuestión de desgaste, seguramente de los anillos del pistón o de los sellos de la guía de las válvulas. Al encontrarse estas piezas desgastadas, se pierde un poco de aceite hacia la cámara de combustión, donde se quema. Procede a sustituir las piezas dañadas por otras nuevas y comprueba que el nivel de aceite es el correcto. Recuerda también que en este caso el humo azul irá acompañado de un ligero olor tostado, así que pon atención en tus cinco sentidos. 

Continuamos nuestro recorrido de colores con el gris, con el que hay que ser muy cautos. El gris no señala una problemática tan definida como los otros colores. Según los mecánicos, el humo gris también puede significar que se está quemando aceite, con lo que la solución la hallamos en el punto que describe el color azul. 

Sin embargo, esta tonalidad también puede estar alertándonos sobre un turbocompresor defectuoso, o un mal funcionamiento del sistema de ventilación positiva del cárter (que puede causar fugas de aceite). Si esto sucede, la reparación no te resultará demasiado costosa. 

El color negro (sobre todo en los motores diésel) indica que se está produciendo una mala mezcla en la combustión, bien por falta de oxígeno o bien por el exceso de combustible. Esto suele significar una avería en la válvula EGR (la válvula recirculadora de gases de escape). Cuando pisas el acelerador, esta válvula debe cerrarse, de modo que solo entre aire limpio en el cilindro. Sin embargo, si esta válvula no se cierra, el combustible continúa entrando y el gasóleo no consigue quemarse por completo, por lo que sale en forma de humo. Si la EGR funciona con normalidad, el problema puede ser también que los filtros estén demasiado sucios, o un fallo en el sistema de inyección. 

Como puedes ver, prestando un poco de atención, gracias al humo podrás detectar problemas en el motor y la combustión de tu coche. ¡No dejes que una avería menor te arruine el placer de viajar y anticípate a los problemas!