Todos los impuestos de coche que debes pagar por tu vehículo

En Goodyear te enseñamos la lista de impuestos obligatorios que tienes que pagar por tu automóvil en España. ¡Entra ya!

Uno de los grandes quebraderos de cabeza a la hora de comprar coche es desconocer los impuestos a los que tenemos que hacer frente. La adquisición de cualquier vehículo, tanto nuevo como usado, lleva asociado el pago de diferentes tasas. Aquí te vamos a explicar todo lo que debes saber sobre los impuestos de coche que debes pagar.

Lo primero que hay que saber es que los coches nuevos llevan asociados tres impuestos:

  • el impuesto sobre el valor añadido (IVA)
  • el impuesto de matriculación
  • el impuesto de circulación

Si lo que adquirimos es un coche de segunda mano, serán dos los impuestos a pagar: siempre el impuesto de circulación y, dependiendo de quién lo venda, el IVA o el impuesto sobre transmisión patrimonial (ITP).

impuestos obligatorios sobre el coche

Impuesto de circulación

Es el impuesto que más veces tendremos que pagar ya que debemos abonarlo cada año durante toda la vida útil del coche. Aunque todo el mundo lo conoce como impuesto de circulación, la denominación oficial es la de impuesto sobre vehículos de tracción mecánica (IVTM). Se trata de una tasa que permite a los vehículos que la abonan circular por las vías públicas. Si no se paga ese tributo, el coche no podrá moverse por las calles.

El impuesto sobre vehículos de tracción mecánica se paga en el municipio donde se domicilie el vehículo y la cuantía depende de varios factores. Viene marcado por la Ley Reguladora de Haciendas Locales, aunque cada ayuntamiento puede establecer modificaciones, ajustándose a unos baremos máximos y mínimos.

En el caso de los turismos, la base del impuesto dependerá de la potencia del vehículo, medida en caballos fiscales (CVF). Además, esa misma ley regula los vehículos que están exentos del pago de este impuesto: ambulancias, vehículos para transporte público de viajeros, de uso agrícola, de coleccionista, adaptados para personas de movilidad reducida o vehículos con matrículas diplomáticas.

La primera vez que se paga es justo antes de matricular el vehículo. Si se trata de un coche nuevo, se prorratean los trimestres que queden del año, incluyendo el actual: eso significa que si se compra el coche en febrero se pagará todo el año, los cuatro trimestres, pero si se compra en julio se pagará sólo la mitad (el tercer y cuarto trimestre).

En el caso de un coche de segunda mano, el titular del vehículo a 1 de enero está obligado a pagar el impuesto. Sin embargo, es habitual que comprador y vendedor acuerden compartir los gastos de ese impuesto, dependiendo de los meses que aún resten para finalizar el año en el momento de la transmisión. Esa decisión se reduce al ámbito particular.

Compra de coche

Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)

El Impuesto sobre el Valor Añadido es una de las grandes partidas que incluye el precio final de un coche. El tipo general que se aplica en España es del 21%, aunque existe un tipo reducido del 4% del que se benefician algunos tipos de vehículos como los que están destinados a personas con discapacidad o movilidad reducida. El resto deberán abonar el 21%.

El IVA se aplica siempre cuando se compra un coche nuevo, pero en el caso de los vehículos de segunda mano hay dos posibilidades, dependiendo de quién sea el vendedor: si lo vende una empresa, un autónomo que se dedica a la venta de vehículos usados o si se dedujo el IVA al adquirir el vehículo, hay que pagar el 21% de IVA. Sin embargo, si la venta la hace un particular, está exenta de IVA, pero sujeta al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP).

Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP)

El ITP sólo se paga en un caso: si un particular vende un coche de segunda mano y, por tanto, no tiene que pagar IVA. Se trata de un impuesto que está cedido a las comunidades autónomas, lo que significa que hay amplias diferencias entre unas y otras a la hora de recaudar este tributo y llega a variar del 4 al 8%. Incluso hay algunas comunidades que no cobran el ITP si el coche tiene más de 10 años y un valor inferior a una cifra determinada.

Para saber cuánto hay que pagar por este impuesto hay que buscar las tablas que cada año publica el Ministerio de Hacienda. Pongamos un ejemplo de un coche de 2006 que costó 20.000 euros: a esa cifra hay que reducirle un tanto por ciento de depreciación dependiendo de los años que se haya usado el vehículo:

  • 1 año: 100%
  • 2 años: 84%
  • 3 años: 67%
  • 4 años: 56%
  • 5 años: 47%
  • 6 años: 39%
  • 7 años: 34%
  • 8 años: 28%
  • 9 años: 24%
  • 10 años: 19%
  • 11 años: 17%
  • 12 años: 13%
  • Más de 12 años: 10%

En el caso del ejemplo, a los 20.000 euros del valor del coche hay que descontar el 90%, ya que el vehículo tiene más de 12 años, por lo que el valor es de 2.000 euros. A ese precio hay que añadir el porcentaje que se pide en cada comunidad: en el caso de la más barata sería el 4%, por lo que el valor del impuesto en este ejemplo es de 80 euros; en el caso de las comunidades más caras, las que aplican el 8%, el impuesto sería de 160 euros.

Hay una salvedad y es que el valor que hayan pactado comprador y vendedor sea superior al de las tablas de Hacienda. En ese caso habría que calcular el precio sobre el precio mayor. Siguiendo con el ejemplo anterior: si comprador y vendedor han pactado un precio de 3.000 euros, el impuesto sería de 120 euros en el caso de las comunidades que aplican un 4% o de 240 euros, en las comunidades que aplican el 8 por ciento.

Cómo se tasa un coche

Impuesto de matriculación

El nombre oficial es el de Impuesto Especial sobre determinados Medios de Transporte, aunque todo el mundo lo conoce como Impuesto de Matriculación. Sólo se paga una vez a lo largo de la vida del vehículo, la primera vez que se matricule en España, por lo que sólo se puede aplicar a vehículos nuevos o a vehículos importados y que se vayan a matricular en España.

La base del impuesto se calcula a partir de las tablas que publica el Ministerio de Hacienda y que depende del nivel de emisiones de CO2:

  • Impuesto del 0%: emisiones iguales o inferiores a 120 g/km.
  • Impuesto del 4,75%: emisiones entre 120 g/km y 160 g/km.
  • Impuesto del 9,75%: emisiones entre 160 g/km y 200 g/km.
  • Impuesto del 14,75%: emisiones mayores o iguales a 200 g/km.

Estas tablas se aplican en todo el territorio nacional, aunque cada comunidad puede aplicar ajustes que llegan a incrementar el precio hasta un 15%. También hay reducciones, como las que llevan asociadas los vehículos que se destinan a vivienda, que es del 30%, o a familias numerosas, del 50%, además de exenciones para taxis, autoescuelas o vehículos para personas discapacitadas, entre otros.

Ahora que tienes claro los impuestos de coche que tienes que pagar al adquirir tu vehículo, haz tus cuentas y decídete por el modelo de tus sueños. Tienes muchos kilómetros que cuentan por hacer.