Inyectores diésel: qué son y cómo se limpian

18 junio | 2019 | Goodyear

¿Sabes qué son los inyectores diesel? En Goodyear te contamos qué tipos existen, cómo funcionan y cómo realizar el mantenimiento correctamente. Los inyectores son las piezas del motor cuyo cometido es pasar gasoil a alta presión al ciclo de compresión del propulsor. La reacción se produce al contacto con el aire a mucha temperatura, lo que provoca una pequeña combustión desencadenando el ciclo de movimiento del motor.

¿Qué son los inyectores diésel y qué tipos existen?

Se podría definir inyector como una electroválvula que se abre y se cierra infinitas veces de forma precisa tras el impulso eléctrico que la hace moverse. Es la pieza que introduce el combustible ya sea en la cámara de precombustión o en el conducto de admisión. Esta inyección de combustible puede ser directa o indirecta pero siempre introduce el combustible de forma pulverizada.

Dos tipos de inyectores

Inyectores electrónicos: están presentes en los motores de gasolina. Son un alarde de orden y efectividad puesto que mediante sensores suministran la cantidad de gasolina necesaria en el momento determinado. Los inyectores electrónicos son activados por una centralita.

En los años 70 se perfeccionó este tipo de inyectores con la llegada del sistema ‘common rail’ o conducto único. Este sistema funciona aspirando el gasóleo del depósito de combustible y a su vez lo envía a un conducto común que desde los inyectores son enviados a los cilindros a alta presión.

Inyectores mecánicos: son los que han estado presentes toda la vida en motores diésel. Dejaron de tener protagonismo tras la aparición de la inyección ‘common rail’. Su funcionamiento era básico, pulverizaban el combustible de forma controlada y mecánica.

Inyectores

Independientemente de la tipología, los inyectores han de estar limpios siempre para el rendimiento del motor y sobre todo para un consumo moderado de combustible. El hecho de que estén sucios implica peor rendimiento y mayor gasto de carburante debido a la obstrucción que se produce por las impurezas del combustible.

Podremos darnos cuenta de si los inyectores están sucios cuando nuestro coche dé tirones en plena aceleración o desaceleración. Esto será un aviso para que actuemos; en caso de que no lo hagamos corremos el riesgo de que el cilindro deje de funcionar por las obstrucciones de los inyectores.

Para evitar esto es más que recomendable hacer una revisión preventiva de los inyectores. Se recomienda que a los 100.000 kilómetros se limpien y, posteriormente, se repita esa revisión cada 50.000. De esta manera estaremos dando una larga vida a nuestros inyectores y, además, controlaremos más los consumos.

Cómo limpiar los inyectores

Como ya hemos dicho es fundamental mantener los inyectores limpios para el buen funcionamiento del vehículo. Se puede hacer de diferentes maneras, todas ellas fiables y efectivas:

Limpieza de inyectores mediante líquidos con aditivos: es, posiblemente, el método más sencillo de todos. Es tan fácil como comprar un líquido limpiador de inyectores y vaciarlo en el depósito de combustible. Este sistema no solo es sencillo, también es barato ya que este líquido no suele ser caro. El problema es que hay marcas de vehículos que no están de acuerdo con usar estos líquidos ya que podrían resultar corrosivos debido a las sustancias químicas que llevan.

Limpieza por barrido: se realiza con un líquido de limpieza específico y se hace funcionar el motor mientras el líquido hace efecto por los inyectores. Al no diluirse dicho líquido suele ser más efectivo que los líquidos aditivos. La desventaja de este sistema es que hay mayor riesgo de dañar los inyectores durante el proceso.

Limpieza por ultrasonido: es el método más delicado ya que se desmontan los inyectores para colocarlos en un banco de pruebas donde se lavarán y además se comprobarán varios elementos como el caudal, la resistencia, el patrón de pulverización y la estanqueidad.

Este sistema es el más eficaz porque se puede corregir todos los defectos de forma individualizada. Además, antes de reinstalarlos en el vehículo, los sellos y juntas que se colocan son nuevos. Por el contrario, la desventaja de este sistema es su coste, el más caro de todas las opciones, y que el vehículo ha de estar inmovilizado mientras se produce la reparación.

Trucos para conservar en buen estado los inyectores

  1. Uso de aditivos. De hecho muchas marcas de combustible los usan en sus carburantes. Se pueden comprar en cualquier tienda de repuestos.
  2. No abusar del exceso de revoluciones del motor. Desde las 2.000 revoluciones se genera carbonilla, vibraciones y, por tanto, mayor desgaste.
  3. Respetar los tiempos cuando toque el cambio de filtro de combustible y no alargarlos: el cambio de filtros debe hacerse cada 30.000 kilómetros y esto siempre va a ser más barato que cambiar los inyectores.
  4. Es recomendable no repostar biodiésel porque pueden acelerar la corrosión de los componentes.
  5. Limpiar los inyectores: en este caso es recomendable que, si están en malas condiciones, se acuda a un mecánico.
  6. El hecho de circular mucho tiempo con la reserva de combustible y no limpiar los filtros es la principal razón por la que los inyectores se ensucian. Esto implica un deterioro exponencial de los inyectores debido a la acumulación de suciedad, provocando averías en el mecanismo de los inyectores.
  7. Evitar repostar con los surtidores de la gasolinera recién llenados. La razón es que la presión con la que entra el combustible en los depósitos de la gasolinera es alta y levanta impurezas que pueden entrar en nuestro depósito y atascar los inyectores.

Los inyectores son piezas fundamentales en el buen rendimiento de nuestro vehículo y debemos cuidarlos y mantenerlos en buen estado para evitar posibles averías en el futuro.

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