Llanes: Goya al mejor escenario

Los directores de cine y televisión saben que elegir el escenario adecuado puede marcar un antes y un después en el éxito de sus obras. Cuando se acierta con el lugar, la historia se vuelve más verosímil, el relato se funde con el exterior y la trama se acerca más al espectador. En la historia del cine español ha habido una localización que ha supuesto una apuesta segura para muchos directores: Llanes.

¿Por qué Llanes?

La costa asturiana cautiva a todo el que tiene la oportunidad de observarla. Destaca especialmente en esta localidad, el paseo de San Pedro, un sendero que limita la costa y que proporciona una vista espectacular de las playas y los acantilados del Mar Cantábrico. Una paseo que se puede realizar de manera virtual en la web de la región. Muy cerca de esta ruta se encuentran “los Cubos de la memoria” en el puerto marinero, creados por Agustín Ibarriola, ponen la nota de color a la ciudad y hacen todavía más especial la visita en una manifestación de la unión de la naturaleza y el arte. Pero si aún no quedamos satisfechos y deseamos probar las frías aguas que golpean su costa, podemos visitar sus numerosas playas a cada cual más espectacular como la playa de Guadamía de arena fina y blanca y aguas tranquilas idóneas para un baño a media tarde.

Hogar de grandes triunfadoras

Por todo ello no es de extrañar que un total de 17 películas se hayan rodado en esta región. Cada uno de sus rincones genera una atmósfera especial que ayudan a dotar sentimiento en las escenas. Algunos ejemplos de ello son la película El Orfanato, ganadora de 7 goyas, que utilizó el palacio de Partarius, o el “El Abuelo” de Jose Luis Garcí en la que se muestra la Playa de Toró y los apacibles acantilados.

Esta tradición cinematográfica ha llevado a la creación de un proyecto cultural que trata de recoger todas aquellas producciones que han tenido lugar en la localidad, una iniciativa que responde al nombre de Llanes de Cine. Llegados a este punto, podemos estar de acuerdo en que la fotogenia de Llanes es indiscutible y que si eso de que la realidad supera a la ficción es cierto, nuestra visita  es obligatoria.