Mantenimiento de un coche eléctrico: todo lo que debes saber

El motor de un coche eléctrico es diferente al de gasolina o diésel. Te contamos lo que debes saber sobre coches eléctricos

Hasta un 90% menos de componentes que un coche diésel o de gasolina. Los vehículos eléctricos se caracterizan por una arquitectura técnica más sencilla (menos piezas) que  asegura costes de mantenimiento inferiores. No necesita aceite motor, lleva menos filtros y no hay que sustituir ni revisar correas o embragues. Y las pastillas de freno duran más gracias a su sistema de frenada regenerativa que carga de forma parcial la batería. El motor de un coche eléctrico no sólo tiene menor tamaño y peso, sino menos piezas y, por lo tanto, ofrece un mantenimiento más sencillo. ¿Sabías que realizar revisiones periódicas en este tipo de vehículos puede suponer un ahorro de hasta el 56%, comparado con uno tradicional? Todo lo que debes saber sobre el mantenimiento del coche eléctrico en Goodyear.

Expertos cifran entre 800 y 1.000 piezas más las que componen un motor de combustión en comparación con un motor de tracción eléctrica. ¿Qué significa esto? Las partes mecánicas de un motor sometidas a movimiento, roces, vibraciones, cambios de temperatura o cargas mecánicas en sus elementos son más susceptibles a sufrir deterioro. Según datos del sector, el 60% de los vehículos en nuestro país tiene más de 10 años: más de 15.239.000 automóviles. Una de las consecuencias de este parque automovilístico envejecido es el mayor número de averías. Según un estudio de Autingo, siete de cada diez fallos mecánicos se produce en coches con más de 10 años. Desde Autingo, señalan que entre las averías más comunes en los coches viejos destaca el desgaste de la correa de distribución y problemas en el embrague. Si la mayor parte de las averías están relacionadas con el desgaste de determinadas piezas, es lógico suponer que un coche eléctrico, que no dispone de correas, ni bujías, ni bielas (propias y necesarias en un motor a combustión) ni necesita una caja de cambios, ni embrague, tiene menos opciones a pequeñas y, por otro lado  frecuentes averías propias del desgaste.

Coche eléctrico

Los vehículos eléctricos, tienen, por contra, determinados componentes que no están presentes en los coches tradicionales. Pese a todo, tanto los controladores eléctricos como las baterías cuentan con una alta fiabilidad. El punto débil de los coches eléctricos es la autonomía de la batería y la necesidad de recarga.

Los principales fabricantes están inmersos ya en la batalla por la autonomía de los nuevos  modelos de coches eléctricos pero mientras eso sucede, la batería sigue siendo el punto débil de este tipo de vehículos. Considerando que más del 80% del usos diario en el ámbito urbano es inferior a los 30 km, se podría decir que un vehículo con 200 km de autonomía, se debería cargar cada 6-7 días. Las baterías actuales tienen una vida útil de 3.000 ciclos de recarga.

Neumáticos, líquido de frenos y filtro del aire en coches eléctricos

Hay claves fundamentales para un correcto mantenimiento tanto en vehículos eléctricos como de motor diesel o gasolina. Se recomienda cambiar los neumáticos antes de que la banda de rodadura sea inferior a 1,6mm. Como ya hemos visto con anterioridad, la duración de los neumáticos está relacionada con diversos factores: problemas alineación, sobrecarga de peso, estilo de conducción, estado de las vías por las que se circula habitualmente. En cualquier vehículo, es necesario comprobar el estado de los neumáticos para garantizar mejor agarre y respuesta ante cualquier situación en carretera.

También en necesario sustituir el líquido de frenos cada 40.000-50.000 kilómetros recorridos. En el caso de los vehículos eléctricos, las pastillas de freno duran más gracias a su sistema de frenada regenerativa. El freno motor no existe en estos coches, aunque sí el freno regenerativo que al frenar pasa la energía cinética de los frenos a las baterías. Revisar el estado de los frenos es una tarea común en coches diesel, gasolina y eléctricos pero como vemos puedn variar el número de kilómetros para cambiar pastillas de freno y líquido dependiendo del tipo de motor.

Se aconseja cambiar el filtro de aire a los 10.000- 15.000 kilómetros en todo tipo de vehículos. En el caso del motor a combustión es habitual realizar cambio de aceite y aire al mismo tiempo. En el caso de los coches eléctricos, además es necesario revisar el líquido refrigerante de las baterías a los 170.000 km  la primera vez y luego cada 120.000 km.

Hay otros consejos de mantenimiento para tener especial cuidado con la carrocería o prestar atención al mantenimiento de los neumáticos que son cuestiones comunes a vehículos de motor y coches eléctricos. ¿Qué pasa con los híbridos? Los automóviles híbridos están equipados con los componentes de un motor de combustión común y necesitan el mismo tipo de mantenimiento, además de periódicos cambios de filtros de aire y aceite. La preocupación en este tipo de vehículos, al igual que en los eléctricos, es la batería. En los híbridos, se comportan mejor con un nivel de carga entre el 40 y el 60%.

El mantenimiento de un coche eléctrico tiene una serie de claves que debes conocer para garantizar la vida útil de tu vehículo. Algunas de las cuestiones a tener en cuenta son específicas de este tipo de coche (recarga batería) pero otras son comunes a todos tipo de vehículos y tiene que ver con el correcto funcionamiento de neumáticos, frenos y filtros de aire.