Mantenimiento de híbridos: más fácil de lo que te imaginas

El mantenimiento de híbridos es muy fácil: sigue estos sencillos consejos y alargarás la vida de tu coche. ¡Infórmate!

“El futuro es eléctrico” fue una expresión comúnmente utilizada utilizada en el paso del siglo XIX al XX que mantiene aún toda su pertinencia. En la actualidad, aunque lentamente, la electricidad se hace cada vez más presente en nuestras carreteras. Si eres uno de los nuestros, enamorado de la tecnología, seguro que ya le has echado el ojo a un coche híbrido. Mira aquí en qué se diferencian de tu viejo amigo. Los coches híbridos, al unir tecnologías de diferentes mundos, presentan necesidades específicas de mantenimiento. Incluso con el aumento en costes presumible, busca siempre un concesionario de la marca, donde tendrás la certeza de que los mecánicos y técnicos tienen la experiencia adecuada.

Igualmente, es imperativo que recurras siempre a las piezas aconsejadas por la marca. Los híbridos tienen diferentes sistemas de frenado, enfriamiento, aire acondicionado, baterías…, y el especialista sabe lo que necesitas. Como ya sabrás, las baterías de estos vehículos son bastante caras, por eso no te fíes de un mecánico que te prometa los mismos resultados por menos dinero: a largo plazo el resultado podrá tener costes muy superiores al ahorro inmediato.

Motor híbrido

¿Qué sabes de los coches híbridos?

El motor principal de un vehículo híbrido es el de combustión, por tanto el equipamiento básico de componentes es similar al de un coche convencional. Por ejemplo: el depósito de combustible, la caja de cambios… También dispone de un motor eléctrico, que repercute en el montaje de una batería, aunque de un menor tamaño que la que monta un vehículo totalmente eléctrico. La batería de un coche híbrido se recarga sin necesidad de enchufarla a la red doméstica, gracias a que este tipo de vehículos transforman los momentos en que el coche se encuentra en retención en electricidad.

Los híbridos funcionan como un coche convencional. No se carga desde una red eléctrica como un vehículo eléctrico  aunque su funcionamiento en modo solo eléctrico es muy limitado. En los momentos en que la batería está totalmente descargada, simplemente baja el rendimiento, pero sigue funcionando como un coche de combustión interna.

Los coches con motor híbrido enchufable son una de las apuestas que se imponen cada vez más. Las ventas de vehículos eléctricos e híbridos siguen al alza en España con un crecimiento del 82,7% en los siete primeros meses del año. Según datos publicados por la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), hasta julio de 2017 se han vendido un total de 35.708 híbridos y coches eléctricos, lo que supone un aumento del 80% frente al diesel que cae casi un 8%. La presencia de vehículos eléctricos e híbridos sigue siendo minoritaria en las carreteras pero los expertos aseguran que se observa un cambio de tendencia.

En el caso de los híbridos enchufables utilizan un propulsor de combustión interna (normalmente de gasolina, pero también ya hay versiones diésel), con uno o varios motores eléctricos, pudiéndose recargar sus baterías en una red eléctrica y con sistemas de recarga en marcha. Esto permite a los híbridos enchufables disponer de una autonomía real en modo eléctrico de entre 40 y 60 kilómetros. Una vez descargada la batería eléctrica, el motor de combustión funciona en su forma habitual, lo que nos permitirá realizar kilómetros sin limitación.

El ahorro del combustible de los coches híbridos va en función del tipo de híbrido que se trata. Un híbrido medio puede llegar al 15%, un híbrido completo al 25% y un híbrido enchufable en torno al 50% ya que  La batería del sistema de tracción se recarga en cualquier momento aprovechando energía que en un coche convencional se desaprovecha (por ejemplo: al usar una velocidad moderada y constante, al utilizar el freno motor…).

Emisiones CO2

Ojos y oídos atentos

El diagnóstico de problemas comunes en un coche híbrido no es muy diferente de otro coche. Atiende a todas los comportamientos raros que se te ocurran. ¿Cuando conectas el coche lo oyes “toser”? Puede ser señal de problemas en el encendido o en la combustión, lo que requiere ser inspeccionado por un mecánico.

Los automóviles híbridos están equipados con los componentes de un motor de combustión común y necesitan el mismo tipo de mantenimiento, además de periódicos cambios de filtros de aire y aceite. Pero la regularidad es diferente: la parte eléctrica  soporta algo del esfuerzo que normalmente recae sobre el motor de combustión y esas reposiciones son más espaciadas en el tiempo. Los elementos de los frenos también necesitan de cambios menos frecuentes, debido a las características de aprovechamiento de frenado de estos coches. Consulta con el fabricante los periodos de mantenimiento recomendados.

Vida útil de la batería

El mayor ataque que sus detractores sostienen sobre los híbridos siempre ha sido la duración de la batería. Pero los híbridos que actualmente tenemos en el mercado presentan todos una vida útil de batería superior a la vida útil del automóvil. Sin embargo, y para mantenerse en lo más alto en cuanto desempeño, la química de estas baterías se comporta mejor con un nivel de carga entre el 40 y el 60%. De esta forma el elemento nunca es completamente descargado ni tampoco cargado, evitando así esfuerzos innecesarios. Este nivel de carga puede ser obtenido simplemente a través del frenado regenerativo, por eso es un valor a tener en cuenta pero no motivo de grandes preocupaciones.
Batería, motor, cambios de filtros de aire y aceite, seguir esta rutina revisión y cuidado es la mejor forma de diagnosticar problemas y asegurar un correcto mantenimiento de los coches híbridos. Prevenir es evitar reparaciones a destiempo  y… caras.