Mantenimiento de neumáticos: consejos para que duren más

Te contamos unos interesantes consejos sobre el mantenimiento de tus neumáticos para que consigas alargar su vida útil

Olvidamos a menudo que los únicos puntos de contacto de nuestro coche con la carretera son las ruedas. Los neumáticos son un elemento fundamental tanto para el desempeño del vehículo como para nuestra seguridad. Pero, al contrario que muchas otras partes de tu coche, podemos mantener una mirada atenta que aumente la vida de estas cinco piezas (nunca te olvides de la rueda de repuesto).

Mirada atenta. El paso más obvio es también el más importante. Mira regularmente tus neumáticos. Inspecciona si hay algún objeto clavado en la goma y si las paredes laterales tienen cortes, rasguños o irregularidades. Todos los neumáticos de producción reciente incluyen indicadores de superficie, barras de desgaste que quedan a la vista cuando el neumático se acerca al mínimo de seguridad. Y, por supuesto, los cuatro neumáticos no se desgastan por igual. Estate atento a si ya debes efectuar la rotación de neumáticos o si el desgaste que ves es fruto de otras causas. Por ejemplo, un desgaste excesivo sólo en una rueda puede señalar el momento de alinear la dirección o revisar la suspensión.

Cuestión de presión. La presión correcta del neumático es un factor al que desde la autoescuela nos enseñan a prestar atención especial. Pero no basta con una patadita al neumático de vez en cuando para que todo esté bien.

Acostúmbrate a verificar la presión al menos una vez al mes y ten especial atención se tienes neumáticos radiales. En ese tipo de neumático es más difícil evaluar la presión baja durante la conducción y podemos exceder los límites de cámara sin darnos ni cuenta.

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Un neumático con baja presión pierde eficiencia y seguridad en curvas y frenados y aumenta el consumo. Y al revés, el exceso de presión aumenta la posibilidad de daño en un impacto y provoca vibraciones no deseadas.

Verifica la presión en frío, mejor por la mañana, antes que el neumático se dilate con el calor, y obedece siempre las especificaciones del fabricante. Si notas que, en repetidas ocasiones, el mismo neumático baja mucho de presión, es hora de consultar al especialista.

La danza de los neumáticos. Ya hemos dicho que las cuatro ruedas de tu coche no se gastan igual. Eso pasa porque la tracción es normal casi siempre. Los fabricantes aconsejan la rotación de neumáticos de atrás a delante y viceversa, cada 10.000 km, pero hábitos de conducción más agresivos o exigentes pueden aconsejar reducir ese valor.

Aunque es un proceso relativamente simple, es recomendable recurrir a un especialista, porque puede exigir la recalibración y desmontaje en algunos casos, o patrones específicos de rotación en otros.

En caso de duda, consulta al especialista. No te arriesgues, no intentes reiventar lo inventado. Los hábitos de cada conductor son únicos y el ambiente en que conduce también. Por eso no hay valores universales, sólo indicativos. Lo que seguro que hay son mínimos sin los cuales no se puede conducir con seguridad. Si, en cualquier punto anterior, verificas daños visibles, fracturas, golpes, burbujas o cualquier otra señal alarmante, no te arriesgues: aunque te parezca que aún debería tener muchos más kilómetros de vida útil, es hora de ir al taller y comprar neumáticos de sustitución.

Nunca te olvides del de repuesto. Escondido en la parte de atrás del coche, el neumático de repuesto es lao último en lo que pensamos, considerándolo incluso un derroche. Pero está ahí y no sólo cuando pinchas. No hay motivos para conducir con un neumático que no inspire confianza si tienes otras soluciones. Aunque no le dediquemos atención necesaria para los otros cuatro que tocan a diario el asfalto, regularmente y siempre antes de un viaje largo, tenemos la obligación de verificar su estado. No son pocas las veces que un conductor abre el maletero para encontrarse una pésima sorpresilla.