Una ruta refrescante por las mejores heladerías de España

26 julio | 2019 | Goodyear

Sin duda los helados son las estrella del verano, ¿quieres saborear los mejores?. Síguenos en esta refrescante ruta por las mejores heladerías de España

Cuando aprieta el calor no hay quien se resista a un buen helado. No, no hablamos de esos que compras en el supermercado por kilos y que te comes de una sentada (que también), sino de esos helados artesanos que encuentras en algunos lugares muy especiales y que destacan, además de por su exquisito sabor y frescura, por su cremosidad. Sin duda los helados son las estrella del verano, ¿quieres saborear los mejores?. Síguenos en esta refrescante ruta por las mejores heladerías de España.

La historia dice que la aparición de los helados en Europa está ligada a la llegada de Marco Polo tras sus viajes por Oriente. Aunque hay quien asegura que los primeros heladeros europeos fueron los árabes que conquistaron el Mediterráneo, mezclando zumos de frutas naturales con la nieve que extraían de las montañas en las que estaban asentados como las de Sierra Nevada en España o el monte Etna en Sicilia.

Sea como fuere, hemos investigado cuáles son las mejores heladerías de España, esas que deben conocer los amantes de los helados y que destacan por la calidad de sus ingredientes y su sabor. Si eres de los que se pasa el verano con el cucurucho en la mano, atento por si alguno de estos locales está cerca de tu casa o de tu destino de vacaciones.

Heladería DellaSera (Logroño)

Fernando Sáenz y Angelines Rodríguez son dos auténticos innovadores en el mundo del helado y utilizan métodos tan artesanales como poco experimentados en sus creaciones. Así, son capaces de usar elementos tan dispares como las tablillas con las que se forman las paredes de un barril, llamadas duelas, o el agua de cocer los espárragos para lograr sabores únicos. Están ubicados en el centro de Logroño y son la referencia del frío en la capital riojana.

Regma (Santander)

No hay verano en la capital de Cantabria si no se come un helado de Regma. Aunque ya tienen más de 25 tiendas y quioscos repartidos por toda la región, no han perdido la esencia de su primera sucursal. Es fácil de saber dónde hay algún despacho Regma porque se suelen formar largas colas a sus puertas, entre otras cosas por su estupendo precio: 2,50 euros por un helado.

Helados artesanos

Véneta (Valencia)

Maurizio Melani abrió su primera heladería en el Puerto de Sagunto en 2006, pero no fue hasta 2015 cuando dio su salto al estrellato. Ese año ganó el premio al mejor helado de España con su creación ‘galleta de la abuela’, coincidiendo con la apertura de su segundo local, esta vez en el centro de Valencia. Un helado artesano y cremoso que le mereció, además, ser finalista en el concurso al mejor helado del mundo.

Gelaaati Di Marco (Barcelona)

Marco DiConsiglio tiene más de 20 años de experiencia y lleva desde 2006 establecido en la Ciudad Condal ofreciendo helados artesanales, pero con una enorme variedad para todas las necesidades. Porque, para que cualquier persona pueda deleitarse con este sabroso postre, hay opciones bajas en azúcar, para veganos, sin gluten o sin lactosa. Está ubicado en pleno Barrio Gótico de Barcelona y acumula clientela que varía desde el turista ocasional al vecino que busca con frecuencia sus creaciones.

Gelati!! Gelati!! (Bilbao)

¿Te imaginas comerte un helado de donuts? Pues si, al igual que Homer Simpson, tienes debilidad por este postre, en Gelati!! Gelati!! te vas a llevar una gran alegría. Dos hermanos italianos procedentes de Verona abrieron este local en Bilbao y, según sus clientes habituales, han conseguido su objetivo: convertirse en la mejor heladería de la ciudad. Helados ecológicos y artesanales de gran calidad y con una mezcla de sabores tradicionales e innovadores en su carta.

Gelats Paco (Palma de Mallorca)

Cuando un negocio llega a su tercera generación y sigue más vivo que nunca, es una magnífica señal de que se están haciendo bien las cosas. Es el caso de Gelats Paco, una empresa familiar que hasta los años 60 vendían sus helados caseros por las calles ayudados por unos carritos, pero que entonces se instalaron en el centro de la ciudad para convertirse en referentes de los helados en la capital balear. Tradición heladera con la última tecnología del sector para conseguir sabores y texturas excepcionales.

Rocambolesc (Girona)

Jordi Roca, uno de los propietarios del famoso restaurante El Celler de Can Roca, uno de los mejores del mundo, es el responsable de las creaciones de esta heladería gourmet que ya cuenta con cuatro locales: además del original de Girona, han abierto sucursales en Barcelona, Madrid y Alicante. Con una decoración vintage han creado una estética muy divertida, pero que no quita protagonismo al auténtico protagonista: el helado. Seis sabores principales y más de 30 toppins para crear tu sabor favorito.

Los Alpes (Madrid)

Es la heladería más antigua de la ciudad de Madrid y eso ya es mucho decir. Están ubicados en el barrio de Moncloa y tienen una clientela fija que sabe apreciar las creaciones más artesanales gracias a la receta del fundador, un italiano que importó su secreto desde su país y se basó en los ingredientes naturales. Por eso solo utiliza pistachos de Sicilia, limones murcianos y la misma marca de chocolate desde hace más de medio siglo

Créeme Helado Helado (Sevilla)

No es la típica heladería que lleva varias generaciones haciendo helado. Sin embargo, han sorprendido a los sevillanos con sus sabores y creaciones uniendo productos naturales y mucha pasión en su trabajo. Su base es la de crear helados naturales con un barquillo artesano y lo han conseguido con creces. Tanto que es la heladería más votada en TripAdvisor y es habitual tener que hacer cola en su local para conseguir uno de estos ricos helados.

La Ibense (Guadalajara)

Más de 100 años de tradición contemplan este negocio centenario en el que la materia prima es la base de todo: productos naturales para que el sabor y la textura sea perfecta. Llevan un siglo refrescando los paladares de los caracenses y han conseguido ser una parte importante de su vida cada verano. Como curiosidad, sus sabores: el helado estrella de La Ibense es el de unicornio. Y para saber a qué sabe, qué mejor que hacer una escapada. Kilómetros de calidad para disfrutar de un helado único.

Heladería Inma (Málaga)

Un barrio otrora obrero, las Delicias, una puerta de mostrador con 3 neveras en un local tubular y oscuro. Así empezó “la Inma” de Málaga hace más de 20 años. ¿Su fuerte? Helados cremosos y con muchos tropezones, abundantes y grandes; no en vano es uno de los compradores de piñones (para su helado de nata con piñones y caramelo) que más quieren en Pedraja de San Esteban. El pedigrí de su materia prima (piñones vallisoletanos, pistachos de la zona del Etna o la avellana piamontesa) así como su trabajo en pos de una gran untuosidad de la crema hacen el resto.

Hoy, 20 años después Heladería Inma tiene colas por cientos en las horas puntas, sigue teniendo 3 mostradores y hasta 12 dependientes sirviendo a diestro y siniestro en un local nuevo y remodelado, pero sigue en el barrio de toda la vida.

¿Los que más salen? Kinder, avellanas, pistacho y piñones, pero le siguen muy de cerca los de tarta de fresa, milhojas y el de galletas con almendras, crujiente como él solo. Y hasta cuando llueve, la Inma sigue vendiendo.

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