Resiste el invierno con un buen pote: dónde comer los mejores potajes

Con estos potajes es imposible no entrar en calor. Armados con una cuchara, que vengan todos los inviernos que quieran

Notamos el cambio de las estaciones en la luz, la piel y también en el estómago. Porque en cuanto el frío arrecia y caen los primeros copos de nieve, sustituimos el café con hielo por un café bien calentito, la cerveza por el caldo y la ensalada por un pote humeante. Nos lo pide el cuerpo. Por eso, nuestras rutas gastronómicas ya nos han llevado a recorrer algunas de las delicias del invierno, como los mejores platos de cuchara del norte de la península o el sabroso cocido madrileño. Ahora le toca el turno al pote o potaje, esa maravillosa palabra, sencilla pero sonora, que viene a definir cualquier guiso tradicional cocinado a fuego lento.

En teoría, el pote es aquello que se cocina en el recipiente metálico de mismo nombre que se colocaba, y aún hoy día se coloca, junto a la chimenea de muchos hogares. Los ingredientes son muchos y variados, las especialidades, propias de zonas geográficas bien delimitadas, pero la habilidad de quitarte el frío en un instante… es la misma lo pruebes donde lo pruebes. Únete a nosotros en este recorrido por los mejores potes y los lugares dónde degustarlos.

Pote o puchero canario, en Tenerife

Conocemos Canarias por sus cálidas temperaturas, sus parques nacionales que dejan sin habla, sus larguísimas playas… Y, por todo eso, nos choca que una de sus recetas estrella sea la del pote canario. En este plato la base son las verduras y las legumbres, y es propio de la primavera y el verano. Ah, ahora se entiende. Con garbanzos, habichuelas (judías verdes), bubangos (calabacines), calabaza, zanahoria, piñas de millo (maíz)… y así hasta casi tantas verduras como quieras (no hay dos potajes canarios iguales), y, por supuesto, también carne, cerdo o pollo, aunque en menor cantidad. Se trata de un plato muy completo que puede, y suele, comerse acompañado de escaldón de gofio. ¿Dónde? El restaurante Cruz del Carmen, cerca de La Laguna, en Tenerife, es un local tradicional que goza de bastante fama entre locales y turistas.

Pote canario

Pote gallego, en Teo (A Coruña)

El caldo a punto de salirse del plato, el verde de los grelos asomando y un buen trozo de pan gallego al lado para acompañar. Con esto, ¡bienvenido sea el invierno! El pote gallego tiene dos sabores característicos e inconfundibles: el amargor de los grelos y el potente aderezo del unto, grasa de cerdo similar al tocino. También lleva patatas, preferiblemente gallegas, carne de cerdo y habas. La pregunta no es si te gustará, sino: ¿dónde lo comemos? Cualquier restaurante o casa de aldea gallega lo tiene, casi seguro, en su menú. Pero si quieres degustarlo en un lugar único, pásate por el Fogar de Santiso, en Teo, A Coruña, un establecimiento donde cocinan lo que cultivan y producen en la misma finca y donde todo tiene ese sabor típicamente gallego. Es, además, uno de los 5 restaurantes originales para comer en Galicia más recomendados.

Pote asturiano, en Pola de Allande

Si en Galicia la estrella del potaje son los grelos, en su vecina Asturias ese honor le corresponde a las berzas. Berzas y el compango de la matanza, con su chorizo, su morcilla y su tocino de ligero sabor ahumado. El pote asturiano es, junto a la fabada, su prima-hermana (hay quien asegura que esta procede del pote) uno de los platos calientes más solicitados en el Principado con la llegada del invierno. Y no es para menos. Este potaje de berzas calienta el cuerpo y reconforta el espíritu como ninguno. Su receta es tan antigua y está tan extendida que no habrá rincón de los Picos de Europa al mar Cantábrico, ni de Occidente a Oriente, donde no encuentres un buen local para probarlo. Desde aquí te recomendamos La Nueva Allandesa, en Pola de Allande, un tradicional restaurante donde según los entendidos se sirve el mejor pote asturiano, probablemente, del mundo. De momento ya es el ganador del primer Campeonato de España de Pote Asturiano.

Si quieres probar algo diferente, en Asturias también puedes encontrar, estos meses de frío, pote de castañas (pote asturiano con castañas como ingrediente extra) o pote de nabos, que cuenta incluso con un día festivo propio en la localidad de San Martín del Rey Aurelio.

Pote sanabrés, en San Martín de Castañeda

En una visita por el norte de la provincia de Zamora no solo encontrarás uno de los pueblos más bonitos de España, Puebla de Sanabria, y uno de los lagos más recomendados para pescar, ambos enmarcados en el siempre sobrecogedor Parque Natural del Lago de Sanabria. Aquí también descubrirás otra parada obligatoria en esta particular ruta gastronómica contra el frío: el pote sanabrés.

Las berzas son, de nuevo, el ingrediente estrella, además, por supuesto, de la carne de cerdo obtenida en la matanza: chorizo, panceta, jamón… Si tenemos en cuenta que Sanabria es uno de los primeros lugares de la Península en “congelarse” cuando bajan las temperaturas… entenderemos por qué un plato tan contundente es todo un éxito en la zona. ¿Dónde lo degustamos? En La Terraza, en San Martín de Castañeda, un restaurante tradicional del que saldrás con el estómago lleno y una sonrisa en la boca.

 

Con esta selección de potajes es imposible no entrar en calor. Así, armados con una cuchara y buen pote cerca, que vengan todos los inviernos que quieran.