Los mejores restaurantes de Malasaña

15 mayo | 2019 | Goodyear

Malasaña es uno de los barrios más auténticos de Madrid, aunque oficialmente no existe como tal y sus habitantes pertenecen al distrito Centro de la capital. Sus calles están llenas de vida y su bullicioso entramado social es uno de los más activos y atrae a madrileños y visitantes por igual. La Plaza del 2 de Mayo es el epicentro cultural y vital de un barrio que cuenta con algunos de los restaurantes más transgresores de toda la ciudad, pero también con sabores que representan multitud de culturas de todo el mundo. Estos son, para nosotros, los 10 mejores restaurantes de Malasaña.

Okashi Sanda (C/ San Vicente Ferrer, 22)

No es un japonés más, es un restaurante con influencias japonesa y del resto de Asia pero que tiene una particularidad muy especial: no cocinan con gluten ni con lactosa. Por eso cada día recibe la visita de decenas de celíacos que lo han convertido en uno de sus templos gastronómicos de referencia en la capital.

Les Mauvais Garçons (C/ Madera, 36)

Lo mejor de Francia en el corazón de Madrid: cocina del país galo, pero con un toque especial que le dan ‘los chicos malos’. Especial atención para el pato, cocinado de múltiples maneras, y con salsas diferentes y muy sabrosas. La decoración del local, en ladrillo visto, es una razón más para que la visita no pase desapercibida.

Terrazas

Casa Fidel (C/ El Escorial, 6)

Es el restaurante más tradicional de la lista y uno de los más conocidos por los amantes de la cuchara en el barrio. Aunque ha cambiado de manos en los últimos años, sigue manteniendo el culto por la tradición y atrae cada día a quienes disfrutan de los guisos y las comidas caseras: el cocido y el marmitako son dos los platos más demandados por los parroquianos.

The Big Banh (C/ Felipe, 4)

No todos apostarían por un local que abrió sus puertas especializándose en comida vietnamita para llevar. Sin embargo, los responsables de The Big Banh han conseguido hacerse un nombre en el barrio y suele haber cola para poderse llevar a casa bocadillos con un sabor único: la base es el pan crujiente con mezclas de pollo o cerdo, aunque también hay opciones para veganos.

Clarita (C/ Corredera Baja de San Pablo, 19)

Lleva años llamando la atención de los lugareños y de quienes vienen al barrio buscando sabores diferentes y lo hacen con una oferta exquisita: carnes, pescados y verduras cocinadas con esmero, pero también destacan los risotos, el ceviche o el tartar de salmón. Un local de éxito en el que no se echa de menos la falta de luz natural, pese a que no tiene ventanas, gracias a una cuidada iluminación.

Vega (C/ La luna, 9)

Es una de las referencias para los veganos del barrio: de lunes a viernes tienen un menú del día con un precio muy ajustado, pero por la noche y el fin de semana se puede comer a la carta sin que eso signifique gastar un dineral: cocina casera y respetuosa con el medio ambiente en la que destacan los hummus, las croquetas o las berenjenas rellenas.

Carmencita (C/ San Vicente Ferrer, 51)

La hamburguesa lleva años ocupando un lugar preferente en nuestra gastronomía, pero las que cocinan en Carmencita Bar son de primera categoría. Carnes de calidad, condimentos exquisitos y patatas caseras como acompañamiento que son devoradas por los patateros más exigentes. La meca de los hamburgueseros.

Restaurante Orio (C/ Fuencarral, 49)

Aunque no tiene muchos años, este lugar se ha convertido en un clásico de los que quieren tapear a la vasca, es decir, cogiendo directamente los pinchos de la barra y guardando los palillos para pagar antes de marcharse. Un restaurante vasco que se ha ganado su fama a base de buen hacer en su cocina.

Art y Sushi (C/ Carranza, 9)

Un restaurante japonés que se ha convertido en lugar de peregrinación para los amantes del sushi y de este tipo de comida. Además del sushi, el sashimi y el maki no se pueden dejar de probar sus distintos ceviches, aunque son muchos quienes eligen su menú de degustación para comer lo mejor de uno de los restaurantes de referencia en el barrio.

Menomale (C/ San Bernardo, 85)

En un lugar tan cosmopolita como Malasaña no podía faltar un restaurante italiano y Menomale es uno de los mejores de toda la zona. Pizzas hechas con mimo, una auténtica carbonara italiana y recetas cien por cien caseras hacen que muchos de los transalpinos que viven en Madrid acudan a visitarlo periódicamente para sentirse como en casa.

Japoneses, vietnamitas, italianos, españoles, vegetarianos… la oferta es impresionante y para todos los gustos. Cualquiera que visite el barrio de Malasaña encontrará un restaurante en el que sentirse cómodo y en el que disfrute de su comida favorita. Y, por supuesto, después de comer o cenar tendrás todo el ocio de tarde o nocturno a tiro de piedra. ¿Necesitas más excusas para visitar uno de los barrios más vitales de Madrid?

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