Misfit garage: los 10 mejores momentos del spin-off de Fast ‘N Loud

Descubre con Goodyear el taller Misfit Garage y los diez grandes momentos del spin-off de Fast’N Loud. ¡No te lo pierdas!

¿Que eres mecánico, restauras coches antiguos, trabajas en el taller de un programa de televisión pero acabas siendo despedido por un encontronazo con tu jefe? Sin problema. Montas tu propio taller, retomas la restauración de viejas joyas sobre cuatro ruedas y te haces con otro espacio en la pequeña pantalla. Pero, esta vez sí, a tu estilo. Es lo que les sucedió a Tom Smith y Jordan Butler, dos de los mecánicos a las órdenes de Richard Rawlings en el popular Fast ‘N Loud que, tras ser despedidos debido a una presunta discusión con el showman, abrieron su propio taller en Texas y pasaron a protagonizar Misfits Garage.

Una venganza en forma de spin-off que ha hecho, y sigue haciendo, las delicias de los fans del automovilismo mientras engrosa los bolsillos de Richard Rawlings… porque, sí, el creador de Fast ‘N Loud es también productor ejecutivo de esta serie y, de hecho, pagó los primeros seis meses del alquiler del garaje de los chicos de Misfits. ¿Fue real el despido de Smith y Butler o se trató de una mera estrategia para multiplicar la audiencia de Fast ‘N Loud? Qué importa. La cuestión es que con Misfits Garage tenemos más restauraciones imposibles, nuevas negociaciones dramáticas y mucha, mucha pasión por el mundo del motor.

El taller de los chicos de Misfits se llama Fired Up Garage, que significa Taller de los Entusiasmados, y en él compran, restauran y venden coches Smith, Butler, Thomas Weeks y Scott McMillan. La serie, que en España puede verse en DMax, arrancó en 2014 y ya va por la cuarta temporada. En este tiempo les hemos visto adquirir auténticas gangas por muy poco, revenderlas por mucho más y, como no podía faltar el morbo en cualquier reality, vivir nuevos encontronazos con Richard Rawlings, dueño de la competencia.

Tanto si ya eres seguidor de la serie como si la descubres por primera vez, no te pierdas esta selección de 10 grandes momentos de Misfits Garage. ¡Imperdibles!

Cómo sacarle partido a un despido

El origen de Misfits Garage no pasa desapercibido. Sobre todo cuando Tom Smith y Jordan Butler, los mecánicos despedidos de Fast ‘N Loud, comentan divertidos que muchos grandes personajes de la historia también se quedaron sin trabajo, y mira qué lejos llegaron. Al fin y al cabo, cuando una puerta se cierra, otra se abre…

Rarezas a vista de pájaro

¿En qué consiste el trabajo de los chicos de Misfits Garage? Muy fácil: compran viejos coches que sólo sirven ya para desaparecer en un desguace, los arreglan y restauran, y los venden (lo intentan) a un precio bastante más alto del invertido. Pero nada de esto sería posible sin el vehículo perfecto… y para dar con él tanto vale una subasta o un anuncio en el periódico como un pequeño paseo en avioneta… ¿Es eso un auténtico 440 Magnum Charger?

Los negocios son los negocios

Que Richard Rawlings sea tu productor ejecutivo tendrá alguna ventaja, ¿no? Es lo que creen Scott McMillan y otro mecánico del Misfits Garage cuando acuden a la competencia, propiedad de Rawlings y centro de operaciones de Fast ‘N Loud, a utilizar sus herramientas. Impagable el gesto del showman al verlos… e impagable también la reacción de McMillan: “¿Factura? ¿Por uso de la máquina? ¿Factura?”.

El arte de la negociación

Convertir Fired Up Garage en un negocio rentable pasa por gastar la menor cantidad posible de dinero en las adquisición de reliquias de cuatro ruedas (si es que tienen las cuatro…). Ahí es donde entra en acción Thomas Weeks, un amante declarado de los coches que tiene una habilidad pasmosa para negociar y conseguir un buen trato.

Luchas internas

Como en cualquier equipo, en el del Fired Up Garage hay discrepancias a la hora de tomar decisiones. Algunas, incluso, generan en pequeñas crisis, como cuando uno de los miembros decide que el color que mejor le sienta al nuevo Jeep no es el amarillo, sino el verde chillón.

Por su sonido lo reconocerás

Nuevas piezas, una mano de pintura, ruedas en perfecto estado… Sí, todo eso está muy bien, pero, ¿cómo suena el Ford del año 32? A Thomas Week sólo le hace falta escuchar el rugido del motor para saber que el trabajo ha merecido la pena y la venta es segura.

Eres alguien cuando las celebrities acuden a ti

Batirse con los “monos” del Gas Monkey Garage no debe resultar nada sencillo, sobre todo cuando empiezas prácticamente de cero. Por eso que un actor tan conocido en Estados Unidos como Danny Trejo acuda a ti en busca de su nueva furgoneta de reparto supone todo un logro.

¡Vale mucho más!

La compra del vehículo, la restauración, la mano de obra, el margen de beneficio… ¡esa belleza de Chevy del 55 cuesta al menos 100.000 dólares!

El cuento de la Cenicienta

El equipo de Misfits Garage hace magia. Porque, ¿qué otra explicación podría haber para la transformación de un destartalado Fairlane GT8 del 67 en esta auténtica belleza del asfalto?

Y aún les queda tiempo libre

En el Fired Up Garage trabajan a destajo para hacer maravillas con los coches clásicos que adquieren. Y, entre arreglo y arreglo, siempre encuentran hueco para otras aficiones, como las muchas habilidades de Tom Smith que podrían entrar en el Libro Guinness de los Records.

Ruido de motor, aceite, dinero, pasión por los clásicos y mano dura en los negocios. Con estos ingredientes Misfits Garage está preparado para ser tu nuevo show de referencia.