Motores usados: ventajas e inconvenientes

14 febrero | 2019 | Goodyear

Plantearse cambiar de coche no es algo que se haga a la ligera y son muchas las decisiones que hay que tomar. Pero cuando tenemos claro el uso que le vamos a dar y las necesidades que tenemos, hay que plantarse una nueva pregunta: ¿es mejor comprar un coche nuevo o poner un motor usado y seguir con el que tenemos? Cada vez son más las personas que deciden ahorrar cambiando su motor, pero siguiendo con su mismo coche. Analizamos las ventajas y los inconvenientes que tienen los motores usados, los que puedes encontrar en los desguaces o los que te encontrarás en los vehículos de segunda mano.

Ventajas de los motores usados

Comprar un coche nuevo es toda una experiencia y un desembolso. Por esos son muchos los que piensan bien en hacerse con un vehículo de segunda mano o no cambiar de coche, sino de motor comprando un motor usado. Esta última posibilidad se da sobre todo en vehículos que se encuentran en muy buen estado pero que el motor ha gripado, resultó dañado en algún accidente sin que el resto del coche sufriera grandes daños o bien salió defectuoso y es mejor quitárselo de encima.

La mayor ventaja de comprar un motor usado es su precio, ya que es mucho más bajo que el de un motor nuevo. Se estima que un coche nuevo pierde un 20 % de su valor sólo en el momento en el que sale del concesionario y eso afecta directamente también al precio del motor. Cuanto más circule un coche con su motor, más se irán depreciando ambos.

Motor a gasolina

Además, gracias a los desguaces, es sencillo encontrar motores de segunda mano para cualquier vehículo, por lo que mantener nuestro coche en buen estado cambiando sólo el motor es una gran opción cuando se trata de ahorrar al máximo. Para que nos hagamos una idea, la diferencia de precio entre un motor nuevo y uno usado en un coche medio es que el motor nuevo puede costar entre 4.000 y 6.000 euros, mientras el usado rondará los 1.000 euros.

Otra de las ventajas de comprar un motor usado es la huella ecológica: al comprar el motor que ya ha sido utilizado en otro vehículo reducimos los residuos y ahorramos en reciclaje. Incluso hay muchos talleres que compran estos motores usados para reutilizar sus diferentes piezas individualmente y poder trasladar ese ahorro de costes a sus clientes.

Inconvenientes de los motores usados

El hecho de comprar un motor usado implica que ese motor ya ha circulado anteriormente y desconocemos el uso que el anterior propietario ha hecho de él. No tiene por qué ser un hecho negativo, pero la posibilidad de que no se haya cuidado con las mejores condiciones existe. Tampoco sabemos si durante su vida útil pasó todas las revisiones pertinentes y si se utilizaron aceites y componentes de primera calidad o los cada vez más presentes ‘low cost’: todo eso afecta al comportamiento del motor.

La garantía es el otro gran inconveniente de comprar un motor usado: todos los motores, al ser piezas de segunda mano, tienen una garantía de un año desde la fecha de compra, aunque tienen una salvedad: si falla durante los primeros 6 primeros, la empresa que vendió el motor debe demostrar que el fallo no existía en el momento de la entrega de la pieza; si falla en los segundos 6 meses, es el comprador quien deberá demostrarlo. Y a partir del año, nadie se hará cargo del problema.

También es importante saber qué longevidad tuvo el motor usado que queremos comprar cuando fue usado por primera vez. Si estamos hablando de los 100.000 kilómetros, no debe darnos problemas; pero si ya superó los 150.000, debería pasar por un ‘ajuste de motor’: se trata de ajustar algunas partes sensibles del motor para que ‘regresen a su posición original’, dado que después de muchos kilómetros se producen microdesplazamientos dentro del propio motor que provocan pequeños ruidos o un mal funcionamiento. Aunque si el motor ha pasado todos sus controles de mantenimiento en talleres de calidad no tiene por qué ser un problema.

Ya conoces las ventajas y los inconvenientes de los motores usados. Ahora debes hacer tu análisis para ver si es la opción que mejor se ajusta a tus necesidades.

Good Year Kilometros que cuentan