Parques urbanos: los más bonitos y divertidos de España

Los parques urbanos son la mejor forma de disfrutar de la naturaleza junto a tu familia. ¡Entra y descubre los mejores!

¿Quién ha dicho que en las ciudades no hay naturaleza, animales en libertad o lagos para pasear en barca? Los parques urbanos son el plan perfecto para pasar un día diferente en familia.  ¿Cómo conseguir que tu escapada de otoño se convierta en un plan urbano perfecto para toda la familia? Descubre con Goodyear los mejores parques urbanos para disfrutar con niños. En ellos, los más pequeños podrán aprender sobre árboles, plantas y naturaleza, tirarse en tirolina o vivir una auténtica aventura en verdaderos laberintos naturales en pleno corazón de la ciudad.

El Retiro, Madrid

Independientemente del tipo de visita a Madrid, ésta siempre debe incluir por lo menos una tarde (o mañana) para ir a El Retiro. Si viajas con niños todavía hay más motivos. Podéis empezar con un paseo en barca por el lago para después realizar una excursión por sus jardines selváticos, con paradas en palacios como el de Cristal u observando los cisnes y pavos reales. El Retiro también es un lugar para disfrutar de malabaristas, mimos, músicos… En fin de semana suele haber espectáculos de títeres. Además, en La Cabaña del Retiro se organizan actividades infantiles y familiares sobre medio ambiente y naturaleza.

Parque del cine, Málaga

Un lugar original dedicado al séptimo arte con decoración cinéfila y áreas de juego diferentes a las habituales. En medio de personajes fantásticos tus hijos podrán tirarse por una tirolina, subirse a varias estructuras para trepar, saltar en camas elásticas… En este parque malagueño (visita obligada si haces una escapada a Málaga no falta un paseo de la fama ni el sendero de baldosas amarillas como en el Mago de Oz. ¿Estarán el hombre de hojalata, el espantapájaros o la Bruja del Norte? El cine comparte protagonismo con la literatura (hay una gran plataforma en forma de libro) y el teatro.

Parque ascensor de Bilbao

Reina Luisa, Sevilla

En él está la mítica plaza de España que puedes descubrir en familia en un mini-viaje en barca por su canal. Tras la visita a la parte monumental os recomendamos un paseo en cuadriciclo(si sois familia numerosa los hay de más plazas). Un plan divertido para hacer un poco de deporte al mismo tiempo que se descubren los secretos de un lugar declarado Bien de Interés Cultural en 1983. Árboles singulares, fuentes y un sinfín de glorietas decoradas con esculturas, azulejos o relojes de sol para pasar una tarde diferente en Sevilla.

Parque Labordeta, Zaragoza

También se le conoce como el Parque Grande. Son más de 40 hectáreas con amplias zonas verdes con unas vistas espectaculares de la ciudad.  Dispone de parque infantil y lugares reservados para andar en patines o en bici; si no tenéis las vuestras no os preocupéis ya que se pueden alquilar en el propio parque.  Subirse al tren turístico es otra de las opciones que seguro les encanta a tus hijos. Una de las visitas que merece la pena es el Jardín Botánico, cuyo origen se remonta al año 1796. A principios del siglo XX se utilizaba como lugar de aclimatación para las especies que después se colocaban en calles y plazas de Zaragoza.  Aunque está especializado en plantas y árboles propios de Aragón también cuenta con ejemplares de otras partes del mundo. ¡No os perdáis el estanque que hay en la entrada con un reloj de agua! 

La Alameda, Santiago de Compostela

El principal lugar de ocio de los santiagueses, un auténtico pulmón verde. Son 56.000 metros cuadrados en los que encontrarás paseos, zonas infantiles, monumentos, un robledadal (la carballeira de Santa Susana), estanques y unas vistas únicas de la fachada de la Catedral de Santiago. Varias son las opciones que ofrece La Alameda cuando se va con niños: desde un paseo con parada en algunas de sus edificaciones singulares -como el palomar o el palco de la música-, hasta visitas al estanque con patos o el parque infantil.

Parque Museo de Horta, Barcelona

Es el jardín histórico más antiguo de Barcelona. Sus 55 hectáreas son perfectas para aquellas familias que buscan pasear por un lugar diferente a los habituales de la ciudad condal. Cuenta con un jardín neoclásico y otro romántico, un arroyo, una cascada… aunque la zona que seguro más gustará a los peques es la del laberinto. Está hecho con cipreses y el gran reto es llegar hasta la escultura de Eros situado en el centro del mismo. ¿Lo conseguirán o quedarán atrapados?

La Florida, Vitoria-Gasteiz

Un ejemplo de jardín botánico integrado en la ciudad. Una oportunidad de que los niños descubran nuevas especies de árboles y plantas (tiene más de 200 de diferentes partes del mundo) y disfruten de la naturaleza aunque estén en medio de la urbe. Un paseo en familia por La Florida siempre es un buen plan para pasar una tarde diferente o una mañana de domingo. La vegetación comparte espacio con esculturas y el quiosco de la música, inaugurado en 1890. Más de un siglo después en verano sigue utilizándose para lo que fue ideado en lo que  se denomina “Bailables en La Florida”.  Si os coincide ir a Vitoria-Gasteiz en diciembre o principios de enero podréis disfrutar de su Belén Monumental, uno de los más grandes del mundo.

Federico García Lorca, Granada

Un parque construido alrededor de la Huerta de San Vicente donde estaba la casa de veraneo de la familia de García Lorca. Es el más grande de Granada, con 70.000 hectáreas. Si os apetece desconectar un poco podéis hacerlo paseando entre sus jardines, arboledas, fuentes, el lago de los patos, acequias… La zona de juegos es de esas que les encanta a los peques; no sólo por su gran amplitud sino también por su variedad, con tirolina incluida. No os marchéis sin visitar la Casa-Museo de Federico García Lorca. En ella se exponen objetos originales del escritor como dibujos, manuscritos, algunos de sus muebles, cuadros…. Periódicamente organizan actividades para niños como obras de teatro o talleres de danza y poesía.

Jardín del Turia

Jardín del Turia, Valencia

Emplazado en el antiguo cauce del río Turia. Sus nueve kilómetros lo convierten en uno de los parques urbanos más grandes de España. En él se sitúa la Ciudad de las Artes y las Ciencias (no te lo pierdas si viajas con niños a Valencia), el Bioparc, instalaciones deportivas, circuitos para runners y varios parques infantiles. Uno de los más espectaculares es el de Gulliver. Cuenta con una figura gigante de 70 metros en la que tus hijos se sentirán como auténticos liliputienses tirándose por toboganes que parten de diferentes partes del “gigante”.  El Jardín del Turia ofrece alquiler de bicicletas, tándems y seagways. La visita puede finalizarse con un viaje en barca en el Parque de Cabecera.

Parque Etxebarría, Bilbao

El más grande de la ciudad y el que tiene las mejores vistas. Está situado en una ladera del valle, en el distrito de Begoña. El propio acceso ya es una pequeña aventura ya que además de autobús o caminando podéis hacerlo en el ascensor de Begoña, de los años 40. Como curiosidad te contamos que está construido sobre un terreno en el que había una empresa de fundición de acero. Llegaron los 80, la reconversión industrial y el espacio se transformó en un parque. Todavía se conserva la chimenea original de la fundición. Es un lugar perfecto para pasear, jugar, practicar deporte o conseguir unas fotos panorámicas únicas de Bilbao.