Partes de un coche

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Si a un niño le pides dibujar un coche, rápidamente trazará los círculos que forman los neumáticos, la forma de la carrocería, las lunas y, en algunos casos, las puertas o el tubo de escape. ¿Es realmente tan simple? Un automóvil es más que eso, ya solo el motor entraña gran complejidad. Sin embargo, hagámoslo simple como el dibujo de un niño. Descubre, en Kilómetros que cuentan, las partes de un coche de forma sencilla y conoce todo el rendimiento que puede ofrecerte tu vehículo.

Motor: el corazón del automóvil

Si algo diferencia a un coche de un carruaje es el motor. El motor es el encargado de hacer funcionar el automóvil transformando la energía eléctrica, la energía generada por combustión o mediante el uso de ambas, en energía mecánica dando como resultado el desplazamiento.

La mayoría de los motores son de combustión interna, funcionan gracias a la energía química de un combustible (diésel o gasolina) y el aire. Aún así, cada vez son más los coches con motores eléctricos y los automóviles híbridos.

Si tomamos como referencia un motor de combustión interna es sencillo visualizar cinco divisiones: el bloque, el cárter inferior, los cilindros, la culata y el cigüeñal.

El bloque de motor es una pieza de hierro o aluminio que aloja los cilindros y sirve de soporte de apoyo para el eje del cigüeñal. Por él también circula el líquido refrigerante y el aceite que lubrica el motor y que frecuentemente debemos cambiar. De forma muy simplificada podemos entender que el bloque funciona como soporte y carcasa.

El cárter inferior sirve de cierre del bloque de motor (de hecho, en muchas ocasiones el bloque recibe el nombre de cárter superior). Su función es evitar que entre polvo, agua o suciedad.

La culata se encuentra en la parte superior. Suele denominarse tapa de cilindros porque es la encargada de encerrarlos y soporta las explosiones que generan. Además, también aloja  las válvulas de admisión y escape, las bujías (en motores de gasolina), el árbol de levas que activa las válvulas, los conductos de admisión de aire y combustible y los conductos de escape. Entre la culata y el bloque se encuentra la “junta de culata” encargada de sellar herméticamente ambas zonas.

Las válvulas dejan fluir los gases de combustión hacia los cilindros ejerciendo presión sobre los pistones que hay en su interior. Las explosiones que se generan en este proceso transmiten energía al cigüeñal a través de las bielas. Es decir, el cigüeñal recibe las fuerzas y presiones convirtiendo esos impulsos de carácter explosivo en fuerzas circulares.

Las válvulas de escape emitirán sus gases a través de uno o varios catalizadores a los conductos y tubos de escape que recorren los bajos del vehículo. Dado que el tubo de escape guarda relación directa con el motor, el color del humo que sale del tubo puede ayudar a identificar problemas del vehículo.

Partes del coche, motor

El exterior del coche: neumáticos, chasis y carrocería

Llegados a este punto entran en juego el chasis y los neumáticos. El primero es la parte del coche se encarga de dar estabilidad al vehículo. Sostiene todo el habitáculo incluyendo el motor, la transmisión, la carrocería, el sistema de escape y la caja de dirección.

La transmisión o caja de cambios transfiere a las ruedas el par motor que hará que el vehículo se ponga en movimiento o venza la resistencia una vez que esté en marcha. Por su parte, la caja de dirección permite que el coche siga la trazada que el conductor quiera. Este sistema comienza en el volante (que traslada el movimiento a la caja de dirección)  a través de las columnas de dirección. Es importante comprobar que la dirección está alineada con frecuencia ya que puede dar lugar a situaciones de peligro. En este campo, la mecánica está evolucionando a pasos agigantados, empiezan a verse avances como el volante gestual que auguran un futuro muy emocionante en el sector de la automoción.

El conjunto de componentes del automóvil que unen las ruedas con el chasis se denomina suspensión. Estos resortes metálicos y amortiguadores guían a las ruedas en su recorrido y transforman la energía cinética (de baches y cuestas) en calorífica. Al cambiar los neumáticos es más fácil que podamos ver alguno de los elementos que componen la suspensión (brazos, pilares, elementos de control auxiliar…) o los discos de freno. A su vez, los neumáticos de un coche son muy variados en función de la superficie para la que están desarrollados o la estación del año, por lo que es necesario conocer qué neumático montamos en nuestro coche y las equivalencias que nos pueden valer.

Entre todas estas partes del coche es importante no confundir el chasis con la carrocería. La carrocería es la parte del vehículo que soporta los pasajeros o la carga. Incluso hay una forma más visual de entenderlo, si es susceptible de tener un arañazo, entonces es carrocería.

Partes del coche

Interiores: parabrisas, asientos, tapicería y cuadros de mando

El interior de un coche suele llamar menos la atención que los acabados exteriores o la mecánica. Sin embargo, también es una zona muy importante del coche. El confort de un vehículo está íntimamente relacionado con sus interiores.

Tanto las ventanas como los parabrisas son las divisiones más claras entre interior y exterior que juega un papel importante en ambos campos. La visibilidad de la carretera es fundamental por lo que es muy importante llevar las lunas limpias. Recuerda que en la gasolinera puedes pedir que te dejen limpiar el parabrisas y que las escobillas tienen que ser cambiadas cada poco tiempo. En un futuro no muy lejano, los limpiaparabrisas funcionarán gracias a un campo de fuerza y tendremos ventanas interactivas dotadas de tecnología para que los pasajeros puedan disfrutar del paisaje de una forma nunca antes vista.

El cuadro de mandos es el tablero que se posiciona tras el volante del vehículo y que, a través de testigos de colores y gráficas, nos aportará información. Este apartado del coche, cada vez se encuentra más digitalizado, que nos comunican si el antivaho está encendido, a qué velocidad va el automóvil, qué luces están accionadas o si es necesario un cambio de aceite. En el salpicadero, también se encuentra (en algunos modelos está fusionado con el cuadro de mandos) la consola con la que manejamos nuestro equipo de sonido, accionamos las ventanillas, la calefacción o climatizador y en algunos casos el GPS.

Por último encontramos el freno de mano y los asientos del coche. Los asientos y la tapicería son una pieza fundamental del coche. Su ergonomía, seguridad, firmeza y comodidad, no solamente son  aclamadas en viajes largos; últimamente también son un punto clave que cada vez preocupa más a los conductores y los fabricantes han tomado nota en los asientos modernos.

Conocer las partes de tu coche te ayudará a alargar su vida útil. Si seleccionas bien los extras que vienen de serie con tu vehículo y aquellos que se adquieren a posteriori (como puede ser el remolque o las sillas de bebé) te servirán para evitar disgustos. Con Goodyear las piezas de tu coche y su funcionamiento no tendrán secretos para ti.

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