Pequeñas manías al conducir ¿Tienes alguna de éstas?

1 julio | 2015 | Goodyear

No necesitamos ningún estudio científico para defender que conducir puede ser una actividad muy relajante, capaz de tener un papel terapéutico en mucha gente. Pero también sabemos que ninguno de nosotros consigue dejar sus  manías fuera cuando cerramos la puerta del coche.

El coche es un pequeño universo, nuestro espacio de soberanía, donde liberamos energía y alegría al son de nuestra música a todo volumen, pero también nuestras frustraciones y manías. Todos tenemos defectos con los que vivimos y que, si todo va bien, en nada nos afectan: usamos siempre el mismo pie para salir de la cama, pedimos el café “lleno y en taza escaldada”, o volvemos siempre atrás para garantizar que la puerta de casa haya quedado bien cerrada.

El coche, el paraíso de la manía

Por la mañana, cuando salimos de casa, entramos en un terreno que la mayoría consideramos muy personal: Nuestro coche. Es aquí donde nuestras manías más absurdas se manifiestan y, sin gran esfuerzo, podemos hasta hacer una lista:

“¿Aire acondicionado? Siempre puesto”. Por pura costumbre. Aquellas personas que les pasa parecen haber desarrollado un sistema inmune ya al aire acondicionado o algo parecido, y sin él siempre tienen calor, o sólo se enteran verdaderamente que lo han puesto sin necesidad cuando algún acompañante les pregunta, entre dientes castañeantes, si por favor pueden bajar/quitar el aire.Stylized car with radars and cute smart brain, side view

“¿Ese ruido raro? ¡Nadie puede con él! ¿Dónde está la avería? ¡Ay, cuando la encuentre…!”. Están las personas que constantemente están atentas a cualquier ruido inusual que venga del coche, y después de barajar un abanico de posibilidades sobre lo que puede ser (a veces incluso convencerse de qué será), luego cuando lo comprueban rara vez pasaba algo de verdad…. Pero oye… ¡el ruido estaba ahí!¡Lo juro!

“¿El semáforo no se abre nunca o qué? ¡Cuánto tarda! ¿Qué les pasa hoy a los semáforos?” Hay cierta gente que no puede aguantar esperar un semáforo. Siempre les parece que todos tardan mucho, que les pillan todos en rojo, que por qué no lo dejan en ámbar… Como si de una conspiración contra ellos se tratara…sí, una conspiración maligna… de semáforos.

“No soporto el parabrisas sucio. ¡Es que no lo aguanto!”. Hay personas que necesitan llevar el parabrisas, y ya que estamos todo el coche, impecable. ¿No te ha pasado alguna vez ir a montarte en el coche de otro amigo y que se disculpe por una pequeña mancha en al que tú ni te habías fijado? O que uno de sus planes más cotidianos sea ir a lavar el coche… ¡o mejor aún! Que cada vez que ponga el coche en marcha tenga que activar los chorros de agua que salen de debajo del parabrisas para llevarlo siempre reluciente… y por los que más de uno ha recibido una pequeña ducha sorpresa, ya sea un viandante u otro coche que estaba al lado.

 

“Vale, por fin he aparcado. Pero no puedo dejar así el retrovisor…”. Muchos lo hacen. Una vez aparcado el coche, ¡ahí no termina la cosa! O dejan los dos retrovisores bien cerrados, o no se quedan tranquilos.

“Ya puedo dejar el coche. Espera… tengo que volver atrás para volver a comprobar cada puerta… sólo una vez”. Y lo vuelves a hacer cada vez que cierras el coche, incluso si un día se te olvida hacerlo y te acuerdas de ello ya lejos, estás dando vueltas todo el rato a preguntas como “¿seguro que lo cerré bien?” hasta que no regresas al coche.

Cada persona es única con sus manías, unas más habituales, y otras más inusuales y extrañas, que a veces nos gustaría evitar, pero no podemos. Y es que son parte de nosotros. Lo que tenemos que intentar es no obsesionarnos en exceso con ellas y saberlas llevar con buen humor, para que, ya sea con el aire acondicionado puesto o quitado, con los retrovisores entornados o no, o hayamos duchado al coche de al lado, hagamos de nuestro paseo, viaje o ruta en coche una “Ruta perfecta”.

Good Year

Si quieres saber más de motor, rutas en coche, viajes y planes, déjanos tu e-mail y te mantendremos informado de toda la actualidad

¡Prepárate para tu siguiente aventura con GoodYear!

Good Year Kilometros que cuentan