Las 15 piscinas naturales más bonitas de España

Descubre las piscinas naturales más bellas de España donde podrás refrescarte disfrutando de sus encantadores paisajes

Si tu ciudad no es costera y echas de menos un baño en el mar en estos calurosos días de verano, no te conformes con tararear aquella frase de aquí no hay playa… porque, ¡vaya vaya, que sí la hay! O, al menos, lo más parecido a ella. Tanto si eres de una ciudad de interior como de costa, te encantará conocer estas 15 piscinas naturales en las que disfrutar de un paisaje único y un baño en plena naturaleza. El verde de la montaña y el azul de sus aguas se funden para dar lugar a estos destinos que se convertirán en idílicos en cuanto los conozcas.

Fuentes de Algar, Alicante: te fascinarán sus cascadas y las piscinas que se forman en ellas, regalándote una espectacular imagen de azules en las que querrás zambullirte para darle una tregua al calor. Desde 2002, las Fuentes de Algar son un espacio protegido por la Comunidad Valenciana.

Gulpiyuri, Llanes, Asturias: contradiciendo la frase, los árboles sí te dejarán ver el bosque. Pasar por un camino rodeado de vegetación tiene su recompensa en cuanto aparece ante ti esta maravilla de lugar. Con apenas 50 metros de longitud, es pura belleza en un enclave natural único.

Laguna Ruidera

El Caletón, Tenerife: uno de los lugares estrella de la costa norte de Tenerife. Fruto de la erupción de un volcán, aparte de sus innumerables playas, esta isla canaria requiere de la visita a estos charcos naturales cargados de elementos paisajísticos que no te puedes perder.

Sant Aniol d’Aguja, Girona: este paisaje rural único te animará a refrescarte en sus aguas sobre todo si vienes de practicar barranquismo o senderismo por la zona. Una ruta te llevará desde la ermita de Sant Aniol  hasta el Gorg Blau y Salto del Brull.

Fontcalada, Tarragona: agua minero-medicinal a 38 grados que surge del río Canaletes y se concentra entre el paisaje montañoso rodeado de vegetación y poblaciones que visitar, como Bot o El Pinell de Brai.

Las Chorreras, Cuenca: un espectáculo natural de cascadas y pozas que te dejará fascinado si lo observas desde el mirador. Eso sí, para el chapuzón tendrás que bajar hasta sus aguas, ¡con el calor de estos días no podrás resistirte! Cascadas, gargantas y rápidos se disponen a lo largo de 300 metros de longitud.

Las más bellas piscinas naturales

Rascafría, Madrid: ¡una buena alternativa al aire acondicionado en la capital! Junto al río Lozoya podrás disfrutar de Las Presillas y relajarte contemplando las zonas verdes que las rodean. ¡Pasar calor no es obligatorio en Madrid! El baño en el cauce del río Lozoya está abierto gratuitamente entre las nueve de la mañana y las diez de la noche.

Montanejos, Castellón: esta piscina de aguas cristalinas te harán disfrutar del clima de la zona en un paisaje privilegiado: paredes verticales aptas para la escalada, y donde las rutas de senderismo recorren barrancos y ríos. La calidad de las aguas del río Mijares reúnen además las condiciones de temperatura idóneas para ser consideradas termales.

Los Charcones, Lanzarote: el entorno volcánico de la isla se suma en estas piscinas al encanto del agua transparente, poco profundas, formando una capa de azules y turquesas que te dejarán perplejo. Situadas en el suroeste de la isla, algunas de las piscinas naturales son de difícil acceso.

El Parrizal de Beceite, Teruel: el río Matarraña ha tallado en piedra una zona fantástica entre cañones para darse un chapuzón. ¡Llévate las botas y la mochila si eres un amante del senderismo!

Garganta del infierno

La Garganta de los infiernos, Jerte: el valle del río Jerte, lugar en el que trece piscinas naturales forman la llamada Garganta de los Infiernos. Numerosas cascadas acompañan a una zona de gran riqueza natural habilitada para el baño, incluida en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Extremadura.

Las lagunas de Ruidera, en Ciudad Real: un espacio natural protegido formado por quince lagunas fluviales con distintos desniveles, que producen cascadas y saltos de agua.

Cascadas de Huéznar, Sevilla: parada obligatoria en el Parque Natural de la sierra Norte. El baño está prohibido en las cascadas, aunque aguas arriba hay un espacio denominado la playa de San Nicolás dónde el visitante sí puede darse un chapuzón.

Arenas de San Pedro, Ávila: Unas de las zonas de baño naturales más famosas y conocidas en nuestro país. Su fácil acceso y su tranquilidad las convierten en una de las piscinas más idóneas para ir con niños o en familia. ¿Un consejo? Intenta ir entre semana para evitar aglomeraciones.

Cantonigrós: una cascada de 15 metros es la joya de la corona de Cantonigrós, una piscina natural muy especial. Si la visitas en julio no podrás perderte el Festival Internacional de Música, que se celebra en la localidad. ‘La foradada’ es una cascada de unos 15 metros que alimenta una piscina natural esculpida entre las rocas.

Las mejores piscinas naturales

 

Este verano te proponemos probar experiencias nuevas. Prueba a cambiar el agua salada por dulce; la arena por vegetación; la extensión de las playas por espacios reducidos. Descubre que hay pequeñas playas de agua dulce en lugares con tal encanto que harán que te olvides del ajetreo del día a día, piscinas naturales enclavadas en la roca y en medio de parajes naturales de belleza incalculable. Al fin y al cabo, en eso consisten las vacaciones, ¿no? ¡Desconecta en uno de estos fantásticos lugares!