Platos típicos españoles: los más tradicionales de la Navidad

Te presentamos los platos típicos españoles que más se comen en los diferentes lugares de España. ¡Conócelos!

Si hay una palabra que define a la Navidad es “tradición”. La Navidad es una fiesta que, aparte de sus connotaciones religiosas, se caracteriza por las celebraciones tradicionales que reúnen cada año a las familias, a los amigos, o a los compañeros de trabajo. Y qué mejor forma que hacerlo en torno a una mesa degustando los platos más sabrosos de nuestra gastronomía. Al fin y al cabo, son ocasiones especiales que se merecen lo mejor de lo mejor.
En Navidad, hay varios momentos clave para celebrar en familia: la cena de Nochebuena (24 de diciembre), la comida de Navidad (25 de diciembre), la cena de Nochevieja (31 de diciembre), rematando con un dulce colofón que es el Roscón de Reyes (6 de enero), que habitualmente se toma con chocolate caliente para desayunar el día de Reyes.
Vamos a hacer un recorrido virtual por todas las comunidades de España, repasando los principales platos típicos de estas fechas navideñas, que son tan variados como lo es nuestra gastronomía.

Andalucía: alfajores y pan de Cádiz

Como en toda España, hay unas excelentes materias primas. Como entrantes, siempre tendremos productos de la tierra como aceitunas aliñadas o Jamón de Jabugo. Seguimos con una sopa de picadillo o un caldo al Jerez, siendo el plato fuerte las carrilladas o un pavo trufado. ¡Hacen bien los pavos andaluces en estar preocupados cuando llega la Navidad! Pero cuando toca hablar de dulces es cuando Andalucía se supera. Aquí la Navidad huele a canela, a ajonjolí, a miel, a azúcar, a harina horneada o friéndose en la cocina. Destacan los dulces conventuales, así como los clásicos polvorones, mantecados, alfajores, roscos de anís, … y el insuperable pan de Cádiz (una especie de mazapán relleno de frutas confitadas).

Aragón: borrajas para Navidad

Como platos típicos, destacan el cardo con bechamel, o las borrajas. Pero si hay algo realmente autóctono es el asado de ternasco (cordero de mayor edad que el lechal), seguido de un bacalao al ajoarriero. De postre, frutas confitadas con azúcar o chocolate.

Asturias: pitu y casadielles

No solo de fabada vive el asturiano, en estas fechas suele prepararse una rica crema de nécoras como entrante, seguida de un cabrito asado a la sidra o un “pitu” (pollo de corral) asado en su jugo. Y de postre, las “casadielles”, unas dulces empanadillas de masa de nueces, anís y miel.

Cantabria: caracoles a la montañesa

Entre los entrantes, algunos dicen que el plato más tradicional son los caracoles a la montañesa. Pero en mi casa lo que no pueden faltar en Nochebuena y Navidad son unos caracolillos de mar (bígaros), y un pudin de cabracho, junto con unas almejas a la marinera. Después, un buen pescado de la zona (lubina, jargo, machote, rodaballo, besugo, etc.) y/o un lechazo asado con ensalada de escarola. De postre, unas “tostadas de Navidad”, que es como llamamos en Cantabria a las torrijas almibaradas que se elaboran sólo en estas fechas.

Cenas de Navidad

Castilla León: asados y Ribera del Duero

Esta es la comunidad por excelencia para los asados. Así, pues, en estas fechas el plato principal será un buen lechazo o un cochinillo asado, acompañado de ensalada. Como postre, los mantecados de Soria, las yemas de Ávila o el ponche segoviano, nos dejarán buen sabor de boca. Y no olvidemos regarlo todo con vinos de Rueda y de Ribera de Duero.

Castilla La Mancha: cochinillo asado para Navidad

Con la otra Castilla, comparten la tradición del cochinillo asado. Pero es a la hora de los dulces donde surgen sus señas de identidad más autóctonas, con los tradicionales mazapanes de Toledo, los mantecados de anís, las galletas de almendra y los rolletes manchegos (un tipo de rosquillas).

Cataluña: sopa de galets

En Cataluña, el “hecho diferencial” se hace notar en que no suelen celebrar la nochebuena, pero sí en cambio la comida de Navidad y la del día de San Esteban (26 de diciembre). Sus platos más característicos para Navidad son la “escudella i carn d’olla” y la “sopa de galets”, que vienen a ser la versión catalana del clásico cocido. Un plato esencial para el día de San Esteban son los canelones (que antiguamente se rellenaban con las sobras de la comida de Navidad). Para acompañar estas comidas, nada mejor que los vinos del Penedés y por supuesto el cava. En cuanto a los postres, hay una particularidad para el 6 de enero, pues el tradicional roscón de Reyes los catalanes no lo toman en el desayuno, sino como postre al final de la comida y con un relleno de mazapán.

Comunidad Valenciana: puchero de pelotas

En Valencia, es típica una variedad del cocido, el “puchero de pelotas” (unas bolas elaboradas con magro de cerdo, ternera, huevo, perejil y piñones) para estas comidas navideñas.

Extremadura: pavo trufado en las mesas de Navidad

Los extremeños también son gente de buen comer, y en su mesa siempre encontrarás quesos (torta del Casar y de la Serena), pavo trufado, criadillas de tierra, lechón al horno, cardo o pollo en pepitoria. Además de los embutidos ibéricos y los jamones de la Sierra de las Villuercas. De postre, unas mandarinas gratinadas al estilo de Cáceres.

Galicia: coliflor con bacalao

No puede faltar el pulpo ni el marisco en una mesa gallega. Pero si hay un plato popular para estas fechas es la coliflor con bacalao cocido. Todo acompañado de vinos de la zona, en especial Ribeiro y Albariño.

Postres típicos de Navidad

Islas Baleares: sopa de Navidad rellena

En cada isla hay un plato típico diferente. Así, en Mallorca tenemos la sopa de Navidad rellena (muy similar a la catalana sopa de galets, pero con los galets rellenos de carne picada) y lechona mallorquina; en Menorca, el cuscussó (un postre hecho con manteca de vaca, miel, azúcar, pan picado o molido, almendra picada, canela y ralladura de limón); y en Ibiza, la leche de almendra.

Islas Canarias: pata de cochino asada

En Navidad, como el resto del año, tendremos presentes las papas arrugadas con mojo picón, junto con platos como: la pata de cochino asada, pescados encebollados, cabrito en adobo o conejo en salmorejo. En postres, lo más auténtico es la pella de gofio con miel y frutos secos, además de las truchas rellenas de batata o de cabello de ángel. ¡Para chuparse los dedos!

La Rioja: cardo con almendras

Los productos de su huerta están siempre presentes, empezando por el típico cardo con almendras, o las alcachofas con jamón. Otro clásico de las comidas navideñas es el cochinillo asado. Todo ello regado ¡cómo no! con los excelentes vinos de Rioja.

Madrid: un buen asado por Navidad 

En Madrid, lo más castizo es disfrutar de un buen asado (capón, cochinillo, cordero, pavo, etc.) acompañado con lombarda y ensalada de escarola y granada, muy eficaces para facilitar la digestión.

Murcia: dulces y postres navideños

Lo más típico en Murcia en Navidad son sus dulces y postres, donde siempre están presentes las tradicionales tortas de Navidad murcianas elaboradas con cítricos y anís en grano. Para chuparse los dedos.

Navarra: cordero en chilindrón

Para abrir boca, unos espárragos de Navarra (de los de verdad). Como es tradicional en todo el Norte, en la mesa habrá carne y pescado, destacando el cordero en chilindrón y bacalao al ajoarriero. Para postre, unas frutas escarchadas.

País Vasco: gulas y goxua

Como plato tradicional, destaca la berza con ajos y aceite, y entre los entrantes no pueden faltar las gulas (a falta de las auténticas y codiciadas angulas) y un buen surtido de mariscos. El rey de los pescados es el besugo, sea al horno o a la parrilla. Como postres, tenemos la “goxua” o la “intxaursalsa”.


Pero si hay algo que coincide en todas las mesas españolas por Navidad son los turrones de Jijona y de Alicante, y los polvorones y mantecados de La Estepa, que junto a los postres autóctonos de cada comunidad nos harán coger unos kilos de más. ¡Qué le vamos a hacer! Cuando terminen las fiestas, será el momento ideal para volver a ponernos a dieta, pero esa ya es otra tradición.

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Luis Fernandez del Campo Viajero Digital
Nacido en Santander, y residente en Esplugues de Llobregat (Barcelona). Soy consultor de Social Media y Marketing Digital, especializado en el sector de Turismo 2.0. Desde siempre, he viajado por motivos familiares, personales y profesionales, y me encanta compartir mis experiencias. Soy un apasionado de los viajes, de la gastronomía local, y de una buena charla con los amigos. En mi blog “Viajero Digital”, además de contar mis viajes, aporto la visión de las redes sociales, analizando los viajeros sociales y las nuevas tendencias en Turismo 2.0. Mi lema es “Viajar conectado y conectando”.