Conoce Júzcar, el famoso pueblo pitufo de Málaga

Entra y descubre Júzcar, el famoso pueblo pitufo de Málaga, un lugar donde todas las casas lucen un el característico color azul pitufo. ¡No te lo pierdas!

Puede que la película Los Pitufos 3D transcurra en la mismísima Nueva York, pero el verdadero pueblo pitufo está (con permiso de Bélgica) en la serranía de Ronda. Concretamente en Júzcar, un pequeño municipio malagueño que desde hace unos años se ha convertido en un destino destacado para el turismo familiar en la provincia.

El pueblo pitufo de Málaga viste de azul, pero tiene corazón blanco. Lo que antes era uno de los característicos “pueblos blancos” de Andalucía, pasó a ser de un bonito azul cielo como parte de la promoción de la película Los Pitufos en el año 2011. Una idea original y totalmente inédita de la productora que acabó convirtiendo a Júzcar en el “primer pueblo pitufo del mundo”. Y, que sepamos, el único. Júzcar decidió seguir siendo azul y convertirse en algo parecido a un parque temático pitufo.
Esto supone una oportunidad de añadir un toque de entretenimiento infantil a tu viaje con niños. Porque seguramente la pregunta de “¿y si ahora vamos al pueblo pitufo?” será acogida con entusiasmo. Una manera de tener planes divertidos al viajar con niños, de forma que se intercalen con paradas más convencionales.
Júzcar ha abrazado el azul pero no quiere limitarse a una capa de pintura y por eso ofrece al visitante otras actividades pitufas. Así, una vez llegados al pueblo (por la carretera Ronda-San Pedro de Alcántara, previa A-397) podemos estacionar en el aparcamiento y, tras disfrutar de las vistas del mirador de El jardón, recorrer sus calles buscando detalles pitufos en paredes y balcones. Podremos firmar en la “pitupared”, donde miles de visitantes han dejado su impronta. Y en la plaza del pueblo encontraremos Mercapitufo, donde podemos adquirir artículos de temática pitufa y mercado artesanal de productos locales.

pitufando en Júzcar
Porque Júzcar quiere ser pitufa pero sin abandonar su legado tradicional
Por eso nos invitan a participar en su historia y entorno. Por ejemplo, con la ruta guiada de senderismo que recorre lugares de interés del municipio, como el puente árabe sobre el río Zúa y los antiguos molinos harineros. Pero podéis hacer otras rutas en familia. Por ejemplo, tras un paseíllo de 3 km también os podría interesar conocer la primera fábrica de hojalata de España, inaugurada en Júzcar en 1731. Y, por supuesto, deleitaros con los productos típicos de la sierra.

Y es que Júzcar, para empezar, se sitúa en un entorno privilegiado que merece la pena conocer. Se rodea de tres parques naturales de importancia: el Parque Natural Sierra de las Nieves, el Parque Natural Sierra de Grazalema y el Parque Natural Los Alcornocales. En cualquiera de ellos se pueden hacer rutas de senderismo de todos los niveles, así como practicar deportes de aventura adaptados a los niños. Una ocasión perfecta para unos días absolutamente diferentes que la familia nunca olvidará.
Recorrer el interior de Andalucía en coche os deparará sorpresas muy agradables. Se muestra como un mosaico de pueblos encalados dispersos por abruptas laderas de montaña y riscos. De este modo, puedes incluir el pueblo pitufo de Málaga en una ruta en la que los pueblos blancos se te aparecerán uno tras otro como un rosario de brillantes perlas en la serranía de Ronda.
Los pueblos blancos se muestran al visitante en laderas abruptas y barrancos, legado de un pasado andalusí que se puede respirar en sus laberínticas callejuelas, su posición defensiva de frontera y una economía basada en el olivo y la ganadería. Cada uno de ellos tiene su peculiaridad y sus vistas majestuosas, así que quizá debáis elegir vosotros cuáles ver y cuáles no. Sin embargo, existen rutas más o menos “oficiales” que seguro tienen todo lo que buscáis.

Por ejemplo, la ruta de los pueblos blancos de la sierra de Grazalema, de Arcos de la Frontera a Zahara de la Sierra, os dejará maravillados por su flora, fauna y vistas. Merece la pena detenerse una y otra vez en miradores y balconadas y los niños no olvidarán un viaje en el que se pelearán por usar los prismáticos (sí, son recomendables).
Teniendo a Júzcar como excusa, es imprescindible pasar y detenerse unas horas en la hermosísima y sorprendente Ronda, capital de la serranía. Ronda, la “ciudad soñada”, descansa sobre una meseta rocosa en la que el río Guadalevín ha hecho un tajo vertical y furioso como el golpe de un hacha. Un paisaje asombroso para una ciudad plagada de historia y belleza monumental. El puente Nuevo y el Viejo, la plaza la toros más antigua del mundo, varios palacios como la casa del Rey Moro o la casa del Gigante, diversos museos, alamedas para pasear, etc.

En definitiva, una joya enclavada en una sierra plagada de rincones, leyendas e historias que tenéis que conocer y disfrutar en familia.