El Puerto de Santa María: sol, bodegas y gastronomía mirando al Atlántico

Descubre con Goodyear y José Pérez ‘Avistu’ la mejor gastronomía de Cádiz, los mejores vinos D.O. y playas en “el Puerto”

En plena Bahía de Cádiz, el Puerto de Santa María (“el Puerto, para los amigos”), disfruta de mar y río, de sol e historia. Situado paralelo al Río Guadalete, con una posición envidiable, protegido por Cádiz a un lado y Rota al otro, el Puerto nace belicoso (dice la leyenda que lo fundó el Rey Menesteo tras la Guerra de Troya) pero crece comerciante, con las mercancías del Nuevo Mundo.

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    Puerto de Santa María: legado histórico

    El primer mapamundi de la Historia que incluía en sus trazos el Nuevo Continente salió de las manos de un porteño, el cartógrafo Juan de la Cosa, que iba al mando de uno de los buques con los que Cristobal Colón llegó a las costas de aquellas lejanas tierras. Y de esas tierras llegó la riqueza, de las manos de los Cargadores de Indias, los comerciantes que traían exóticas y valiosas mercancías a la Capitanía General de la Mar Océana en que se convirtió el Puerto de Santa María.

    Las riquezas trajeron iglesias ricamente decoradas para demostrar la fe de los donantes. Los donantes demostraban su riqueza en lujosas casas y al Puerto de Santa María se le conoció como La Ciudad de Los Cien Palacios.

    Puerto de Santa María

    Aunque el paso del tiempo hizo declinar la actividad comercial, el Puerto de Santa María conserva el encanto de un pequeño pueblo de callejuelas para pasear entre la Historia (la de sus monumentos) y la historia (la del devenir cotidiano de sus habitantes).

    Rincones imprescindibles del Puerto de Santa María son el Castillo de San Marcos, cuyo interior conserva aún una sala con la arquitectura musulmana original, la céntrica Basílica Menor de Nuestra Señora de los Milagros y su animada plaza, la barroca “Casa de Los Leones”, la Casa Palacio de las Cadenas o disfrutar contemplando los arcos de medio punto de la Antigua Lonja (siglo XVIII).

    Puerto de Santa María

    Ruta de sol y mar

    El Puerto de Santa María mira al Atlántico, y más allá, hacia América, bajo el sol radiante de Andalucía. Para disfrutarlo más, a ambos lados de la desembocadura del Río Guadalete, interrumpidas sólo por los muelles recreativos de Puerto Sherry, se extienden kilómetros de playas de fina arena.

    A un lado, la urbana Playa de Valdelagrana y la Playa de Levante (que pertenece al Parque Natural de la Bahía de Cádiz). Al otro, la Playa de La Puntilla y la estrecha franja de arena de la Ensenada del Aculadero. Y más allá, la pequeña pero amplia Playa de la Muralla seguida, tras una breve interrupción urbanística, de una línea de arena que llega hasta Rota.

    Y si quieres disfrutar del mar de otra manera, en Puerto Sherry, donde atracan todo tipo de embarcaciones deportivas y de recreo, encontrarás empresas que se dedican a dar paseos de ocio por la Bahía de Cádiz, llegando a las murallas del casco viejo de la misma ciudad.

    Puerto de Santa María

    Puerto de Santa María: ruta de bodegas

    En el Puerto de Santa María encontramos bodegas tan monumentales que aquí las llaman Catedrales del Vino. Y ese vino es sobre todo el fino, pues la denominación de origen (D.O.) Jerez-Xérès-Sherry tiene elaboración únicamente en el Puerto y en la cercana Jerez de la Frontera.

    Para entender mejor el mundo de este, y otros, vinos, es imprescindible realizar la visita a una de las muchas bodegas del Puerto de Santa María que abren sus puertas al público. Entre ellas destacan colosos comerciales como Bodegas Caballero (en el Castillo de San Marcos), Bodegas Gutierrez Colosía, o la conocida Bodegas Osborne, que además de ser un icono monumental en muchas carreteras españolas, dispone de la “Toro Gallery”, un amplio y moderno espacio de exhibición de la historia de esta bodega que data del siglo XVIII.

    Puerto

    Un cambio de escala, una puerta hacia un concepto distinto es la Bodega Obregón (Calle Zarza, 51). La Bodega Taberna Obregón ofrece un pequeño complemento gastronómico (tal vez debería doblar su presencia en este artículo y aparecer en la siguiente sección), para su oferta principal, un viaje en el tiempo a mediados del siglo pasado con la posibilidad de beber varios tipos de vinos.

    Si, he dicho viaje en el tiempo. Una vez traspasas la puerta principal, aparecen los carteles taurinos, los calendarios y las fotografías de antaño que, acompañadas por las filas de barriles, del suelo hasta casi el techo, demuestran orgullosos que aquí no ha entrado nunca un diseñador de interiores.

    Y el olor, a vino, a manzanilla, a Pedro Ximenez, es el espaldarazo que necesita nuestra mente para confirmar que estamos ante una bodega auténtica. Venid, bebed, y comed (tapas y de pie generalmente, los dos salones interiores se reservan para grupos) pero, sobre todo, disfrutad del ambiente.

    Puerto de Santa María

    Gastronomía: qué comer en el Puerto de Santa María

    Si el paseo por las calles del Puerto os abre el apetito, o si las degustaciones líquidas en sus bodegas aconsejan que al estómago llegue algo sólido, no son cien restaurantes los que encontraréis pero sí que os puedo recomendar dónde comer en el Puerto de Santa María.

    Una verdadera institución en el Puerto de Santa María, el Cocedero Romerijo (C/ Ribera del Marisco, nº 1) lleva desde mediados del siglo pasado llenando su mostrador y su terraza de clientes satisfechos. Tanto que ahora ya no hay una sino dos, una frente a la otra, aunque también te puedes llevar sus productos a casa. Tortillitas de camarones, probadlas, son nubes en la boca.

    Patatas al vinagre o croquetas caseras son mis recomendaciones en el Restaurante Los Portales (Calle Ribera del Marisco, 7), un restaurante con abundantes motivos andaluces, incluyendo bancos con azulejos. Podéis comer en barra o en mesa, dependiendo de vuestro tiempo y apetito.

    Si en lugar de comida o cena buscas un sitio para desayunar bien, en los Apartamentos Larga 70 (Calle Larga, 70), lo encontrarás.

    Y si no puedes terminar una comida sin probar algo dulce (yo tampoco), Massimo Pozzi lleva desde el 2010 ofreciendo auténticos helados italianos en el De Massimo (Calle Luna junto a Calle Misericordia el clásico, más arriba en la Calle Luna el segundo local). ¿Cual es la diferencia entre alguien que dice que le gusta el dulce y alguien a quien de verdad le gusta el dulce? El helado de Kinder Bueno.

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    José R. Pérez
    Desde el año 2008, tras un viaje de 12 meses recorriendo Asia y Oceanía, soy uno de los cuatro editores (y además amigos) de Viajablog, uno de los blogs independientes de viaje más populares en habla hispana. Con varios viajes de más de 6 meses a nuestras espaldas y una media de un viaje cada 15 días, escribimos información práctica y experiencias sobre destinos tan dispares como los Carnavales de Frankfurt, las mejores vistas de Barcelona, cómo preparar la mochila para viajar con Ryanair o consejos para visitar Myanmar. Viajablog es miembro fundador (2012) de Travel Inspirers.