¿Cómo pulir los faros del coche? Aprende a hacerlo

En Goodyear te enseñamos cómo pulir los faros de tu coche y conseguir que vuelvan a iluminar tanto como el primer día

¿Los faros de tu coche no iluminan como antes? ¿Has comprobado su estado de mantenimiento y has notado señales de deterioro? ¿Sabes cómo recuperar su brillo original? En Goodyear te enseñamos cómo pulir los faros de tu coche y conseguir que vuelvan a iluminar como el primer día.

La mayoría de los coches y camiones usan faros con bombillas de cuarzo y halógeno conectadas en la parte posterior de un reflector de plástico grande. La superficie exterior de estos módulos de faros es de policarbonato moldeado. Con el paso del tiempo, este material puede volverse opaco y ocasionar problemas en el correcto funcionamiento de las luces del coche, restando visibilidad en carretera y luminosidad, además de ser considerado un defecto leve a la hora de pasar la ITV.

Este deterioro en los faros del coche viene ocasionado por el paso del tiempo. La exposición a la luz solar, el calor, las condiciones climatológicas, el frío, la sal esparcida en el firme y el paso de los años son algunas de las causas más frecuentes. El desgaste se acelera no sólo por la exposición a la luz ultravioleta del sol sino por el uso de productos químicos para derretir la nieve. La absorción de la suciedad y los arañazos en la lente provocado por proyecciones de gravilla contribuyen en este proceso.

Faros de coche

Cómo pulir faros coche en casa

Para pulir los faros del coche existen varias fórmulas a la venta en tiendas especializadas, pero también trucos caseros que te sorprenderán. ¿Te imaginabas que podías devolver tus faros a su estado original usando un dentífrico? Coge un tubo de pasta de dientes, una esponja, un cubo con agua y un paño. Aplica el dentífrico sobre el faro con ayuda de la esponja. Retira los restos con un trapo humedecido en agua hasta que consigas el acabado deseado en toda la superficie. Te sorprenderá el resultado de esta sencilla acción.

Otra opción es realizar una limpieza más profunda con productos especializados. Antes de su aplicación, limpia la zona con agua y jabón para retirar la contaminación superficial, los aceites, los productos químicos y la suciedad acumulada con el paso del tiempo. Usa cinta de carrocero para delimitar la superficie en la que actuarás y evitar daños en la carrocería y en otras partes del coche cercanas. Corrige la decoloración y arañazos con una lija de grano fino. Deberás realizar varios lijados hasta obtener el efecto deseado. Seca la superficie con una toalla y comprueba los avances progresivos de esta fase de pulido. Cuando hayas terminado, limpia la superficie y elimina los restos de plástico. Para completar el pulido de tus faros, usa un producto adecuado y extiéndelo con movimientos circulares usando una esponja o un paño que no deje pelusas. En las grandes superficies de bricolaje encontrarás pulimentos líquidos con siliconas, aunque también puedes optar por productos especializados 100% para faros. Tras la fase de pulido, elimina todo rastro de este pulimento abrasivo y encera los faros con una pasta de cera para coche para un resultado óptimo. Con este último paso, no sólo sellarás la superficie sino que garantizarás una película protectora que recubrirá el faro y repelerá la suciedad y la acción perjudicial de elementos externos.

En este tipo de soluciones es importante tener en cuenta que el lijado elimina material, poco a poco se va desgastando. La recomendación es no realizar este procedimiento más de 2 ó 3 veces para que el plástico no pierda sus características, aunque siempre dependerá de lo abrasivo que sea nuestro lijado y del estado inicial de los faros.

Recuerda que puedes sustituir los faros de tu coche por otros nuevos o de desguace y que siempre podrás acudir a tu taller de confianza para realizar un pulido profesional de los faros que los devuelva a la vida.