El geocaching, una actividad para disfrutar en familia

Si eres aventurero/a, seguramente te encantará esta entretenida modalidad que mezcla deporte y aventura familiar. ¡Anímate a conocer el geocaching!

Pocas actividades al aire libre son tan inclusivas y económicas como el geocaching. ¿Nunca has oído hablar de este hobby que reúne ya a millones de participantes alrededor del placer de la aventura y el descubrimiento? Pues anímate porque seguro que ya tienes en casa el equipamiento mínimo para ir con toda la familia a un viaje desafiante y distinto.

Con el aumento en la precisión del sistema de geoposicionamiento global alrededor del 2000, pasó a ser posible colocar y localizar pequeños dispositivos en lugares secretos, cuyas coordenadas son publicadas luego en internet para el placer de aquellos que, pertrechados de GPS, se quieren lanzar a la aventura. Comenzó así un juego que creó una comunidad de cazadores de tesoros muy activos, desperdigados por todo el mundo, que cada fin de semana asaltan los caminos.

En busca del tesoro

Con los smartphones de hoy, la actividad ha explotado y podemos hacer geogaching en todos los sitios que te imagines. Es en geocaching.com donde nos tenemos que registrar, y podemos buscar, entre más de dos millones de “caches” desperdigadas por el mundo, el más cercano a nosotros o del lugar donde queremos pasar un fin de semana en la naturaleza.

Pero ¿qué es eso del “cache”? ¿Y cuál es el interés en buscarlo?

El “cache”, la mayoría de las veces, es sólo una caja de plástico donde se guarda un lápiz y un bloc de notas donde inscribimos nuestra firma y la fecha en la que encontramos. La caja en si no vale mucho, lo que interesa es el recorrido que nos lleva a ella, la búsqueda del Grial. Los lugares escogidos por la comunidad son siempre de gran interés y, muchas veces, poco conocidos o de acceso difícil.

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Una familia de aventureros

Para una familia que escoge pasar un fin de semana en una zona que no conoce, y que quiere a toda costa evitar los lugares más comunes, aquellos que visita todo el mundo, tienen en el geocaching su salvación. Es suficiente con encender el smartphone, cargar la aplicación, y vemos enseguida un mapa de la región circundante. ¿Quieres visitar una capilla perdida en la sierra? ¿Quieres descubrir aquella fantástica cascada para mojarte los pies? Sólo tienes que buscar y escoger. Después, a través de la brújula del móvil y de las pistas que nos proporcionan, tenemos que “navegar” hasta el lugar secreto. Aquí entra en juego toda la familia: tenemos que definir un trayecto, responder adivinanzas, tener los ojos bien abiertos para cualquier cosa inesperada del paisaje. Algunas “caches” son simples en extremo, mientras otras son hechas por etapas en lugares de acceso muy difícil. Por suerte para nosotros, en la web del juego todas las localizaciones son clasificadas por dificultad e interés, lo que nos evita algunos percances cuando nos acompañan personas de movilidad reducida. Nos dan también informaciones sobre aparcamientos y otras recomendaciones para programar un fin de semana repleto de actividades.

Aunque el lector no sea de esa clase de gente que se echa a los caminos, el geocaching es una opción a tener en cuenta. Hay muchos “caches” en todos los centros urbanos y, tal como sus congéneres de la naturaleza, suelen caracterizarse por llevarnos a lugares recónditos y poco conocidos.

Pruébalo ahora: bájate la aplicación para el móvil y mira los secretos que oculta tu ciudad. ¡Nos apostamos algo a que tienes ya alguna idea para el próximo paseo con familia!