Sonda Lambda: qué es, para qué sirve y cuál es su precio

27 agosto | 2019 | Goodyear

La sonda Lambda es una pieza tan importante como desconocida en el motor de nuestros vehículos. Se puede definir como un sensor cuya funcionalidad es medir la concentración de oxígeno para que la mezcla en la combustión en el motor sea perfecta. También es conocida como el sensor de oxígeno.

¿Qué es la sonda Lambda?

Esta pieza se ha puesto de moda en estos momentos en los que reducir la contaminación es una prioridad. La sonda Lambda sirve para comprobar la calidad de la combustión o, lo que es lo mismo, mide la cantidad de oxígeno residual en los gases de escape. Esto se traduce en que si hay mucho O2 en dichos gases, la mezcla en la combustión tiene exceso de aire; pero si hay poca cantidad de oxígeno, es buena señal y la mezcla en el motor es óptima.

Para los no avanzados, hay que tener en cuenta que en un motor de gasolina, la mezcla debe ser estequiométrica: se debe quemar un gramo de gasolina por cada 14 gramos de aire. Esta cifra no es aleatoria ya que hay diversos modelos en el mercado en los que tiene que haber esa proporción exacta. De no ser así, se producirá una oxidación excesiva de los hidrocarburos en el interior del catalizador.

La sonda Lambda necesita algo importante para poder empezar a medir el O2: debe alcanzar una temperatura elevada, de unos 340 grados centígrados. Por esta razón, la sonda va siempre acompañada de una resistencia eléctrica para calentarla.

Consumo del coche

Tipos de sonda Lambda y para qué sirve

Hay dos tipos de sonda Lambda:

  • De banda estrecha o binaria: son menos precisas pero más baratas.
  • De banda ancha o lineales: más exactas y caras.

Además, la sonda Lambda tiene una doble función y ambas son fundamentales. Una es analizar y la otra es controlar e informar al ‘cerebro del motor’ del vehículo para que la combustión sea como tenga que ser. Estas son las dos funciones de la sonda Lambda:

  • Tarea de control: la sonda Lambda se encuentra localizada antes del catalizador y analiza la cantidad de O2 que hay en el aire. En este caso hace de sensor.
  • Tarea de información: es la sonda la que envía los datos registrados a la caja de control del propulsor del automóvil, que actúa según el oxígeno registrado. Por su parte, el motor trabaja para conseguir la mezcla perfecta y calcula la cantidad de combustible exacta que tiene que inyectar en los cilindros para garantizar la máxima eficiencia.

¿Cómo podemos saber cuándo la sonda Lambda está defectuosa? Principalmente por tres avisos que nos da el propio vehículo:

  • Pérdida de prestaciones
  • Aumento del consumo
  • Ralentí inestable

Problemas más comunes de la sonda Lambda

Que deje de funcionar este componente es altamente negativo para nuestro vehículo porque tendrá graves consecuencias. Que haya un desequilibrio en la mezcla podría costarnos muy caro tanto por exceso como por defecto:

  • Si la mezcla es rica y hay poco O2 quiere decir que hay poco oxígeno y, por tanto, el combustible no se quema como debería. Si esto sucede, veremos que el escape expulsa hollín además de dióxido de carbono. En este caso, las emisiones se disparan.
  • Si la mezcla es pobre, también es perjudicial para el motor. El hecho de que haya más oxígeno del que debería tener hará que la combustión no se produzca de forma ideal. Habrá expulsión de óxido de nitrógeno y el motor podría llegar a pararse.

Tras toda esta información, no hay ninguna duda de que la sonda Lambda es una pieza fundamental para el funcionamiento de nuestro coche porque controla la eficiencia del motor mediante el control de la mezcla del aire con el combustible. Es la encargada de suministrar la cantidad precisa de combustible a los cilindros para que el vehículo circule al máximo nivel.

Si la sonda Lambda no funciona correctamente, el consumo de nuestro coche se verá disparado y la reducción de emisiones contaminantes no será la esperada, incumpliendo las normativas vigentes y pudiendo llegar a caer en el incumplimiento legal de los protocolos anticontaminación.

Dicho esto, estamos en la obligación de controlar el funcionamiento de la sonda Lambda. No hacerlo nos puede acarrear problemas mecánicos, mayores gastos en reparaciones y consumos de combustible y multas económicas. Este componente necesita mantenimiento y, si es preciso, el cambio. Según los expertos, la vida media de la sonda Lambda está en torno a los 180.000 kilómetros.

¿Cuánto cuesta el repuesto de una sonda Lambda?

El precio de la sonda lambda oscila en torno a los 25 euros y su sustitución no es difícil, aunque esto depende de dónde esté ubicada, según cada coche. Es un componente barato, sobre todo si lo comparamos con los gastos que puede provocar su rotura. Por esta razón no hay que escatimar en mantenerla en buen estado y cambiarla si fuera necesario para poder realizar kilómetros de calidad con nuestro vehículo.

Good Year

Si quieres saber más de motor, rutas en coche, viajes y planes, déjanos tu e-mail y te mantendremos informado de toda la actualidad

¡Prepárate para tu siguiente aventura con GoodYear!

Good Year Kilometros que cuentan