Qué hacer en Guadalajara: ruta tras los pasos de Cela por La Alcarria

Sigue con Goodyear y David Escribano la ruta tras los pasos del escritor Camilo José Cela por los pueblos de La Alcarria

En el año del centenario del nacimiento del gran escritor español y Premio Nobel de Literatura, Don Camilo José Cela, te proponemos una ruta por los pueblos que el literato describe en su celebrada obra Viaje a la Alcarria.

    La Guadalajara alcarreña fue elegida por un Don Camilo joven y aventurero para recorrerla y garabatear sus notas en un cuaderno de viaje que se convertiría, a la postre, en uno de sus libros más recordados.

    El ilustre gallego decía sobre La Alcarria que era “un hermoso país al que la gente no le da la gana ir”. Sabrosa gastronomía, historia, bellos paisajes y un gran patrimonio arquitectónico y cultural se han encargado de que eso haya cambiado. ¿Añadimos esta ruta a nuestro recopilatorio de lugares que visitar muy cerca de Madrid?

    Torija: museo dedicado a “Viaje a La Alcarria

    La pequeña localidad de Torija, que cuenta con apenas 1.500 habitantes, fue el lugar que Don Camilo (o “el viajero”, como tantas veces se refiere a sí mismo durante el relato) eligió para comenzar su ruta alcarreña.

    Castillo de Torija

    Los principales atractivos de Torija se encuentran alrededor de su Plaza de la Villa, destacando su castillo medieval, reformado en varias ocasiones y antigua residencia de la nobiliaria familia de los Mendoza. Hoy en día, en su interior se halla el primer museo del mundo dedicado por entero a un libro: Viaje a la Alcarria.

    La idea de crear esta exhibición – ubicada en la Torre del Homenaje del castillo – nació en una cena de amigos en la que participaban, entre otros, el pintor y escultor autóctono José Campoamor y el gran periodista y escritor Manu Leguineche. Ambos eran amigos personales de Camilo José Cela.

    Tuve la suerte de que fuera Jesús Campoamor quien me guiara por los pasillos que mostraban las fotografías, apuntes, libros y otras curiosidades relacionadas con Cela.

    Brihuega

    Brihuega: aire medieval

    De Brihuega decía “el viajero”:

    Brihuega tiene un color gris azulado, como de humo de cigarro de puro. Parece una ciudad antigua, con mucha piedra, con casas bien construidas y árboles corpulentos. La decoración ha cambiado de repente, parece como si se hubiera descorrido un telón”.

    Y este cambio se producía en tan solo unos 15 km, que son los que separan a Torija y Brihuega.

    La Brihuega que yo me encontré también tenía un aire medieval, reflejado a la perfección en la Real Fábrica de Paños (bella muestra industrial del siglo XVIII) y sus jardines,  y las empedradas calles que se abren tras pasar por debajo del arco de la Puerta de la Cadena.

    En la Plaza del Coso encontrarás el acceso a un viejo sistema de cuevas árabes – que pueden ser visitadas – y el edificio que sirvió como antigua cárcel, que data de los tiempos de Carlos III.

    Sin embargo, una de las mejores vistas que podrás tener de la campiña alcarreña es la que disfrutaba el gran Manu Leguineche desde la ventana de la casa de fachada anaranjada, ubicada cerca del castillo de Piedra Bermeja (si te gustan las rutas de castillo en castillo, te recomendamos fuera de la Alcarria, este viaje por castillos con encanto entre Extremadura y el Alentejo y que le sirvió como lugar de retiro durante sus últimos años.

    Cifuentes

    Cifuentes: patrimonio arquitectónico eclesiástico

    (…) “un pueblo hermoso, alegre, con mucha agua, con mujeres de ojos negros y profundos” (…)

    Esto escribía Cela sobre Cifuentes. Bajo las murallas de su castillo medieval nace el pequeño río Cifuentes que, tan solo 13 km más abajo (en Trillo), unirá la fuerza de sus aguas a las del Tajo.

    Cifuentes tiene un gran patrimonio arquitectónico eclesiástico, destacando  la iglesia de San Salvador – levantada en el siglo XIII y gran muestra del románico tardío – y el convento de San Blas. Sus estrechas calles empedradas han perdido la actividad de antaño, cuando el pequeño comercio y la agricultura alegraban su economía, pero siguen conservando su encanto.

    Por último, no os marchéis de Cifuentes sin probar un bizcocho de yogurt y miel. La fama de la miel alcarreña ha traspasado fronteras.

    Pico Águila

    Trillo: el resplandor de la naturaleza

    Se puede llegar a Trillo siguiendo el curso de las aguas del río Cifuentes. Así lo hizo Cela, quien escribió las siguientes líneas al entrar en el pueblo:

    Al llegar a Trillo el paisaje es aún más feraz. La vegetación crece al apoyo del agua, y los árboles suben, airosos…

    Y es que en Trillo la naturaleza está presente en el mismo centro del pueblo. El Cifuentes decide despedirse a lo grande antes de unirse al Tajo y varias pequeñas cascadas amenizan el paseo de turistas y autóctonos. Precisamente el  puente tendido sobre el río español más largo es el monumento más emblemático de Trillo. Fue construido en el siglo XVI y reconstruido tras su voladura en la Guerra de la Independencia.

    Aunque Trillo también posee iglesias renacentistas y las ruinas del convento de Santa María de Óvila, el edificio más antiguo es la Casa de los Molinos, del siglo XIII. Si queréis daros un capricho, probad las aguas termales del hotel Real Balneario Carlos III.

    Zorita de los Canes

    Zorita de los Canes: dos paradas imprescindibles en La Alcarria

    Tras una breve visita al Monasterio de Monsalud, en Córcoles, nuestra próxima parada es Zorita de los Canes. Este minúsculo pueblo alcarreño tiene dos importantes monumentos.

    La ciudad visigoda de Recópolis fue construida, en el año 578, por el rey Leovigildo para su hijo Recaredo. Aunque los arqueólogos solo han desenterrado una pequeña parte de la que fue una gran urbe, merece la pena realizar un tour guiado por ella.

    El otro gran atractivo es el castillo. Está estratégicamente situado en lo alto de un pequeño cerro. La primera fortaleza fue levantada a finales del siglo IX, bajo el mandato del emir cordobés Mohammed I. Tras la Reconquista, el rey Alfonso VIII la cedió a los caballeros de la Orden de Calatrava. Desde sus pequeñas ventanas recortadas en la piedra, se puede observar el fluir de las aguas del Tajo a través del pueblo y la campiña alcarreña.

    Pastrana

    Pastrana: Conjunto Histórico-Artístico nacional

    Finalizamos esta ruta literaria en la histórica villa de Pastrana. Cuando Don Camilo llegó a ella, escribió:

    A la mañana siguiente, cuando el viajero se asomó a la Plaza de la Hora y entró, de verdad y para su uso, en Pastrana, la primera sensación que tuvo fue la de encontrarse con una ciudad medieval

    Pastrana surge entre atractivos parajes sobre el río Arles. La belleza de sus calles medievales le valió la declaración de Conjunto Histórico-Artístico nacional.  Su historia va ligada a la de personajes tan ilustres como la Princesa de Éboli y Santa Teresa de Jesús.

    Entre las joyas de su patrimonio monumental cabe destacar la Colegiata de Pastrana (no te pierdas la magnífica exposición de tapices flamencos del siglo XV que alberga en su interior), el Palacio Ducal (donde permaneció encerrada hasta su muerte la Princesa de Éboli), el Convento de San Francisco y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

    Como homenaje gastronómico final, reserva tu mesa en el restaurante Cenador de las Monjas y prueba los mejores platos alcarreños en un entorno inmejorable, las dependencias del convento de San José (siglo XVI).

    Después de todas estas paradas imprescindibles que combinan patrimonio y naturaleza, ¿te animas a seguir los pasos de Camilo José Cela en La Alcarria?

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    David Escribano de
    David Escribano es un redactor de viajes freelance que trabajó durante años en fondos de inversión antes de descubrir su verdadera vocación. Ha realizado viajes de larga duración por los cinco continentes, contándolo en Viajablog desde el 2007. Colaborador habitual en Skyscanner y Rumbo y ocasional en Ocholeguas, se declara como un enamorado de África y los viajes improvisados