Qué ver en el Bierzo: planes para disfrutar de un fin de semana a tope en el Bierzo

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El Bierzo es una comarca con entidad propia, incluso diría que con carácter propio. Situada al noroeste de la provincia de León, es limítrofe con Galicia y con Asturias, regiones con las que comparte algunas de sus señas de identidad, y a las que se parece más que a su propia comunidad autónoma, Castilla y León. Tanto su paisaje como su paisanaje nos hacen dudar que estemos en el antiguo reino de León, y más cuando les oímos hablar. Pero si hasta hablan un dialecto al que llaman “chapurreao”, por su mezcla entre castellano y gallego.

Empezamos nuestra ruta, entrando en el Bierzo por el puerto del Manzanal, a donde llegamos por la A-6 (o N-VI), que coincide en esta zona con el Camino de Santiago, por lo que nos cruzaremos con numerosos peregrinos en este viaje.

Viernes: Llegada al Bierzo

Lo primero que haremos será ir a Ponferrada, capital del Bierzo, lugar perfecto para establecer el cuartel general, como hace siglos hicieron los caballeros templarios en su castillo. Podéis alojaros en el Hotel Temple, un edificio moderno y muy céntrico, que recrea el ambiente de un castillo medieval, y donde disfrutar del merecido reposo del guerrero. Si buscas algo más económico, y también con encanto, os recomiendo el Hostal Virgen de la Encina, situado justo frente al auténtico castillo de Ponferrada, la Fortaleza de los Templarios, y al lado del Museo de la Radio “Luis del Olmo”, en pleno núcleo histórico de la ciudad, ambos muy interesantes para visitar. Desde allí puedes caminar por sus calles empedradas, degustar sus afamados vinos y tapas, y dejarte llevar por tu olfato de viajero.

Viñedos Prada en el Bierzo

Sábado: Historia, naturaleza activa y enoturismo

Para empezar la mañana, nada mejor que conocer el núcleo histórico de Ponferrada, visitando la Basílica de la Encina, patrona del Bierzo, construida en honor a una talla de la virgen que fue encontrada por los guerreros templarios en el interior del tronco de una encina. Según narra la tradición, allí es donde fue escondida por los cristianos que habían huido ante el avance de los árabes.

Muy cerca, en la Calle del Reloj, merece la pena visitar el Museo del Bierzo, una antigua cárcel del siglo XVI, que ahora acoge una completa visión de la historia de la comarca desde el paleolítico, pasando por el importante legado romano y la Edad Media. Sirva esta panorámica histórica para empezar a intuir lo que visitaremos seguidamente: Las Médulas, que son los restos de la explotación minera a cielo abierto más importante de todo el imperio romano. De allí se extrajeron ingentes cantidades de oro por el método de “ruina montium”, destruyendo parcialmente las montañas que lo contenían con agua a presión. El asombroso paisaje resultante ha sido calificado en 1998 Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. La visita empieza por el Aula Arqueológica, donde se explica el procedimiento empleado para la extracción del oro, y continúa después dando un paseo por las amplias galerías, entre tierras rojizas y la verde frondosidad de castaños milenarios. Detente unos minutos en alguno de sus miradores, como el de Orellán, para admirar el paisaje desde lo alto e imaginar cómo habría sido aquella gigantesca mina en plena acción. ¿A que estás cansado solo de pensarlo? Pues ya va siendo hora de reponer fuerzas.

Nos dirigimos a Cacabelos, localidad donde se emplazan gran parte de las bodegas que elaboran el vino del Bierzo. Una breve parada en La Moncloa de San Lázaro para degustar sus vinos, bien acompañados por los clásicos pimientos asados, o por una porción de empanada “de batalla” (la típica del Bierzo lleva patata, acelga, cebolla, y picadillo de carne). Pero el verdadero homenaje nos lo daremos en el restaurante “Palacio de Canedo”, en la vecina localidad de Canedo, central del imperio gastronómico “Prada a Tope” de José Luis Prada, un empresario amante de su tierra, que ha sabido sacar lo mejor de ella. Su lema lo dice muy claro:

“A la naturaleza no podemos mejorarla, pero lo intentamos a tope”.

No dejes de probar el contundente botillo, plato estrella de la comarca, que es capaz de resucitar a un muerto, aunque allí todo está buenísimo. Si el clima lo permite, os aconsejo comer en la galería, desde donde se divisan los viñedos de su bodega. Después de finalizar la comida, con un café de puchero y un aguardiente con cerezas, quizás el propio Prada os acompañe, orgulloso y locuaz como es él, a visitar sus instalaciones. Allí mismo  tiene sus bodegas, elaboración y envase de productos ecológicos (pimientos, castañas, etc.), además de alojamiento rural, visitas enoturísticas a sus viñedos, salas para congresos y exposiciones, etc. Ya que estamos, recomiendo pasar aquí la siguiente noche, el sitio merece la pena si te gusta el estilo “rustic-chic”, pero haz la reserva con tiempo, pues hay pocas habitaciones y están muy solicitadas.

Botillo gastronomía típica Bierzo

Seguimos nuestra ruta visitando el monasterio de Santa Mª de Carracedo, en Carracedelo, una antigua abadía fundada en el siglo X y perteneciente a las órdenes benedictina y luego cisterciense. Está semiderruido, aunque parcialmente rehabilitado y restaurado, funcionando como sala de exposiciones e incluso como iglesia para bodas y celebraciones. Otra parada interesante es el Castillo de Cornatel en Villavieja (Priaranza del Bierzo), donde en verano se organizan justas medievales.

A estas horas, ya apetece un paseo sosegado, y para ello nada mejor que Molinaseca un bello pueblecito muy cerca de Ponferrada, donde podremos conocer su puente romano y pasear por sus calles de origen medieval, blasonadas con nobles escudos, donde los jóvenes (y menos jóvenes) de la zona vienen a pasar la tarde disfrutando de sus animados bares y bodegas. Puedes unirte a ellos, terminando la jornada en el Mesón Puente Romano, un restaurante de cocina clásica berciana, de trato familiar, con interesantes tablas y raciones.

¿Y después? Es hora de relajarse tras la velada, y retirarnos a nuestros aposentos, que hay que reponer fuerzas para el domingo.

Domingo: Entre castillos y pallozas

Tras un buen desayuno, disfrutando de las vistas entre viñedos, nos dirigimos hacia la zona más occidental del Bierzo: los Ancares. Continuaremos por la A-6, haciendo una parada en Villafranca del Bierzo, conjunto histórico-artístico desde 1965. Visitaremos su Colegiata, y alguna de sus numerosas iglesias, incluyendo la Iglesia de Santiago, que cuenta con una “Puerta del Perdón”, para que aquellos peregrinos que no pudieran llegar a Santiago por estar cansados o enfermos, también pudiesen obtener el jubileo. Echaremos un vistazo a su castillo (por fuera, ya que está habitado y no es visitable), en el que vive el músico Cristóbal Halffter, y daremos un paseo por sus calles, especialmente por la Calle del Agua, en la que se concentran las casas más nobles y señoriales de la localidad.

Continuamos ruta, de nuevo por la A-6, hasta tomar la salida de La Portela, desde donde continuaremos hasta la desviación a Balboa, una de las puertas de entrada a Los Ancares leoneses. Esta zona se caracteriza, además de por sus castillos templarios (como el de Sarracín, o el propio de Balboa), por unas ancestrales construcciones de forma redonda, las pallozas, de origen celta, con techo de paja y paredes de piedra. Hasta hace muy poco se han venido utilizando como vivienda mixta para las personas y el ganado. Hoy en día las que están mejor conservadas se han convertido en un atractivo turístico más, funcionando como museo costumbrista, o como establecimientos de restauración. En concreto, aconsejo visitar la de Cantejeira (palloza original rehabilitada como bar), y la de Balboa (construida en 1996 pero al estilo tradicional, en uso como restaurante de comida berciana). Y para conocer mejor el entorno de los Ancares, es muy interesante visitar el museo / centro de interpretación la Casa de las Gentes. También en Balboa está el hórreo-degustación de Ribada, la primera cerveza artesana de castañas hecha en España, que elabora la empresa La Oricera, de Enrique Fernández. En este punto del viaje, es el momento perfecto para degustarla, mientras disfrutamos de las vistas del valle de Balboa.

La siguiente etapa, ¡cómo no!, y siendo la hora que es, será para disfrutar de la última comida de este fin de semana, para la que nos dirigiremos al Hotel Ancares donde degustar la comida tradicional de la zona. Si aún os queda tiempo, antes de regresar a casa la última parada será en El Molino de Agüita, en Quintela, un antiguo molino de agua, donde podremos refrescarnos con un mojito mientras pensamos a dónde dirigir nuestros pasos el próximo fin de semana. O quizás… ¿repetimos en el Bierzo?

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Luis Fernandez del Campo Viajero Digital
Nacido en Santander, y residente en Esplugues de Llobregat (Barcelona). Soy consultor de Social Media y Marketing Digital, especializado en el sector de Turismo 2.0. Desde siempre, he viajado por motivos familiares, personales y profesionales, y me encanta compartir mis experiencias. Soy un apasionado de los viajes, de la gastronomía local, y de una buena charla con los amigos. En mi blog “Viajero Digital”, además de contar mis viajes, aporto la visión de las redes sociales, analizando los viajeros sociales y las nuevas tendencias en Turismo 2.0. Mi lema es “Viajar conectado y conectando”.