Qué ver en Rascafría: disfruta de la naturaleza en familia

Si estás pensando qué ver en Rascafría, no te pierdas con Goodyear y Un papá en prácticas la ruta que te proponemos para disfrutar de la naturaleza en familia. ¡Descúbrela!

A 80 kilómetros de Madrid, en pleno valle del Lozoya y con unas maravillosas vistas de las cumbres nevadas de Peñalara, el pico más alto de la sierra de Guadarrama, se encuentra Rascafría, un pequeño municipio de menos de 2.000 habitantes que, rodeado de vegetación y pintado de verde, esconde tesoros de enorme valor cultural, arquitectónico y medioambiental. Una escapada ideal para, en apenas una hora de coche, escapar en familia del bullicio y el intenso calor de la capital para respirar aire fresco, romper con la rutina y pegarse un chapuzón en las frías aguas del río Lozoya a su paso por las piscinas naturales de Las Presillas.

A nosotros nos encanta escaparnos a Rascafría. En otoño y principios del invierno, antes de que la nieve lo cubra todo. Y también en primavera y en verano, cuando el verde se adueña de los preciosos paisajes y nuestra hija disfruta correteando por el césped, viendo animales (ovejas, vacas, caballos…), jugando con otros niños (siempre hay muchos niños en Rascafría) y chapoteando en un agua sólo apta para valientes que toleran bien el frío y los cambios de temperatura.

Rascafría: Guadarrama

Un plan perfecto para un día (si podéis ir un fin de semana y alojaros en una de sus preciosas casas rurales, mejor todavía) pasa por llegar pronto al pueblo, a primera hora de la mañana, y pasear por sus calles, que son una invitación a un viaje en el tiempo. Allí, antes de iniciar la ruta, nuestra recomendación es parar a desayunar en la Dulcería Tetería La Flaca, un lugar encantador con una gran variedad de tés y un sinfín de tartas y productos de repostería totalmente caseros y cocinados con todo el mimo del mundo. Una delicia.

Con el estómago lleno, enfilamos cuesta abajo las últimas casas del núcleo urbano antes de adentrarnos en el precioso camino que discurre paralelo a la carretera M-604, un paseo de dos kilómetros entre árboles que nos acerca al Real Monasterio de Santa María del Paular, una construcción de 1390, hoy abadía benedictina, que es una parada obligatoria en el camino para apreciar su arquitectura de cerca y, si así lo deseamos, visitarlo por su interior, cosa que os recomiendo encarecidamente (y si es con guía, mejor que mejor).

Viajar en familia

Desde allí, cruzando el precioso Puente del Perdón, otra agradable caminata de poco menos de un kilómetro y medio nos sumerge de lleno en Las Presillas del Río Lozoya, una pradera cubierta de verde en la que cada fin de semana cientos de personas se dan cita para descansar, tomar el sol y comer en un escenario idílico, con las montañas como fondo y el relajante sonido del agua de la montaña a su paso por las presas artificiales como banda sonora. Allí los más pequeños (y los no tan pequeños) disfrutan remojándose en el agua y jugando sobre el césped. Y desde allí, tras comer a modo picnic o en el bar que hay en la zona de servicios, se abren un sinfín de rutas de senderismo para realizar a última hora de la tarde, cuando el sol empieza a caer con menos fuerza.

Antes de volver a casa, de camino al coche, no os olvidéis de pasar por la Fábrica de chocolate natural de San Lázaro y comprar algunas de sus delicias para el regreso. Os aseguramos que hacen la vuelta a la rutina mucho más llevadera.

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Un papá en prácticas
Soy papá de Mara, periodista y autor del blog unpapaenpracticas.com. Por ese orden, que si no se altera el producto. Tras varios años trabajando en agencias de noticias y de comunicación, ahora ejerzo como jefe de prensa de una asociación, labor que compagino con la actualización de mi blog y con colaboraciones periodísticas freelance en revistas, webs y blogs.
  • Francois Cabeza

    buenos Dias en este site se aprenden cosas que pase cerca i no savia que esistan